Viernes 15 de Noviembre de 2013
La Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) realizó 41 allanamientos para desactivar una maniobra de triangulación de una cerealera que evadió más de 250 millones de pesos, informó ayer el organismo fiscal. En Rosario, los inspectores junto con Gendarmería estuvieron en oficinas de las torres Dolfines en Puerto Norte buscando asegurar pruebas para la causa.
Los allanamientos fueron ordenados a pedido de la Afip, por el juzgado Federal Nº4 de Rosario, a cargo del juez Marcelo Bailaque. También hubo operativos en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Jujuy, Salvador Mazza, Tartagal, Salta, Santa Fe y San Lorenzo, donde participaron más de 200 agentes.
La maniobra, alertada por la Aduana, era realizada por Molino Cañuelas que le vendía maíz a su filial en Uruguay y ésta a su vez al destino final, pese a que la oleaginosa se remitía directamente a Asia y Africa y nunca llegaba al país vecino, explicó el organismo que encabeza Ricardo Echegaray.
Los allanamientos provocaron cierto revuelo en las torres de oficinas desde donde trabajan exportadoras como Bunge y Vicentín, y casas de corretaje como Guardatti Torti (Grupo GYT), FYO y Granar, entre otras.
El operativo tuvo su impacto en el mercado granario. Los comentarios, rumores y llamados telefónicos entre los operadores frente a la novedad destacaban cuestiones relacionadas con la interna dentro del gobierno en un momento en que el mercado de trigo atraviesa semanas de tensión.
La Compañía Argentina de Granos, asociada a Molinos Cañuelas, son conocidos en el mercado rosarino por pagar mejores precios que la mayoría de jugadores. Al igual que otros molinos no tienen operadores en el piso del mercado Disponible. Según fuentes del sector, esta firma junto con Cargill llegaron a concentrar un tercio de las compensaciones distribuidas por la ahora extinguida Oncca.
Para la maniobra, el primer paso lo llevaba a cabo La Compañía Argentina de Granos, que le vendía maíz a una veintena de exportadores locales a valor de mercado.
"En una segunda instancia los exportadores emitían una factura a la firma uruguaya Molino Americano SA (controlada por Molino Cañuelas) triangulando la operación. Pero los granos no pasaban por Uruguay, sino que iban a sus destinos reales de exportación de Asia y Africa", comunicó el órgano recaudador.
Los países que importaban el maíz eran Arabia Saudita, Argelia, Corea, Egipto, Indonesia, Kuwait, Malasia, Mali, Marruecos, Omán, Yemen, Senegal y Taiwan.
Como tercer paso, "la empresa uruguaya emite una factura a los destinos donde llegaron los granos por el valor real de la operación. La diferencia entre la subfacturación y la facturación final quedaba en Uruguay sin tributar en la Argentina", detalló la AFIP en un comunicado.
Para comprobar las operaciones, el organismo realizó 41 allanamientos, en los que recabó información y estimó que la empresa escondió del fisco 250 millones de pesos.