"Hay una matriz de destrucción": la durísima respuesta de la industria santafesina a Caputo

El secretario de Fisfe cuestionó los agravios del ministro de Economía y advirtió que la apertura de importaciones está golpeando a la producción santafesina

18:56 hs - Viernes 07 de Agosto de 2026

Las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, contra empresarios industriales que cuestionan el rumbo económico del gobierno nacional encontraron una rápida y contundente respuesta en Santa Fe. Walter Andreozzi, secretario de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), aseguró sentir "vergüenza" por los agravios del funcionario y advirtió que el país atraviesa una "matriz de destrucción" de políticas públicas que impacta directamente sobre la producción y el empleo.

En una entrevista concedida al programa Una Tarde Más, de La Capital, el dirigente industrial cuestionó tanto el tono del ministro como el modelo económico que impulsa la administración de Javier Milei, especialmente por la apertura de importaciones y la falta de herramientas para sostener la competitividad de las empresas nacionales.

"Primero, cierta vergüenza", respondió Andreozzi cuando fue consultado sobre las descalificaciones de Caputo hacia empresarios que reclaman medidas para proteger la producción local. "Hay una habilitación al agravio que viene desde el presidente y después todos se sienten habilitados a hacer lo mismo", sostuvo.

El referente de Fisfe recordó que conoció personalmente al actual ministro durante la gestión de Mauricio Macri, cuando mantenía reuniones junto a representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), y aseguró que el comportamiento actual del funcionario lo sorprendió.

"Yo no lo conocía así. Lo veo en las redes sociales con un nivel de beligerancia verbal y escrita que no era propio de él", afirmó.

"Destruir es muy fácil, construir lleva años"

Más allá de la polémica política, Andreozzi puso el foco en las consecuencias que, a su juicio, está teniendo el rumbo económico sobre el entramado productivo.

"Una cosa es revisar y otra es destruir. Acá hay una matriz de la destrucción. Lo vemos con el Conicet, con el INTI, con el INTA. Nadie dice que todo tenga que quedar como está, pero destruir es muy fácil; construir lleva años", afirmó.

>> Leer más: Industriales santafesinos repudiaron los dichos de Caputo y reclamaron políticas para el sector

Para el dirigente industrial, el problema no pasa por discutir reformas o cambios en organismos públicos, sino por el desmantelamiento de herramientas que durante décadas acompañaron el desarrollo tecnológico y productivo del país.

"La industria necesita instituciones que investiguen, desarrollen tecnología y acompañen la innovación. Cuando esas capacidades se pierden, recuperarlas demanda muchísimo tiempo", planteó.

La apertura de importaciones, en el centro de las críticas

Consultado sobre cuál considera que fue la decisión más perjudicial para la industria durante esta gestión, Andreozzi no dudó. "La apertura indiscriminada fue fatal", aseguró.

Explicó que el sector sabía que el nuevo gobierno impulsaría un esquema de mayor competencia internacional, pero recordó que las autoridades nacionales habían prometido un período de transición para que las empresas pudieran adecuarse.

"Nos dijeron que íbamos a tener dos años para hacer las adaptaciones necesarias. Ese acompañamiento nunca apareció", cuestionó.

Como ejemplo de la velocidad con la que se flexibilizaron las importaciones, relató una experiencia personal. "Hice una compra por una plataforma china para entender cómo funcionaba. En quince días tenía el producto en mi casa, en Funes. Es imposible competir en igualdad de condiciones cuando del otro lado existen escalas, costos y estructuras completamente diferentes", sostuvo.

A su entender, el debate no pasa por cerrar la economía sino por garantizar reglas similares a las que aplican otros países.

"Estados Unidos protege sectores estratégicos. Europa también. El mundo está cuidando su industria y nosotros hacemos exactamente lo contrario", afirmó.

Sectores en crisis

Andreozzi señaló que algunos rubros ya muestran señales muy preocupantes. "El sector textil está en una situación fatal. También el calzado y la industria del juguete. Son actividades extremadamente sensibles frente a cualquier apertura", describió.

>> Leer más: Seis de cada diez pymes empeoraron su situación en el primer semestre

Sin embargo, aclaró que las consecuencias exceden a una empresa o una fábrica puntual. "Cuando cae una industria, cae todo un sistema", resumió.

El impacto en Santa Fe

Para el dirigente, Santa Fe es una de las provincias donde más se perciben las consecuencias de ese escenario por el peso que tiene la industria en su estructura económica.

Mencionó como ejemplos la crisis de Vasalli en Firmat, las dificultades de la actividad siderúrgica en Villa Constitución y los problemas que atraviesa el sector del mueble en Cañada de Gómez. También recordó el papel que cumplen localidades como Armstrong, Las Parejas y Las Rosas, donde la metalmecánica constituye el principal motor económico.

"Hay un antes y un después cuando una industria se instala en una ciudad. Donde no hay desarrollo industrial, los jóvenes terminan yéndose porque no encuentran oportunidades", explicó.

Según Andreozzi, la industria genera un efecto multiplicador que va mucho más allá de la producción. "El trabajador industrial consume en el comercio local, sostiene clubes, mutuales, servicios y toda una economía que gira alrededor de esa actividad. Por eso, cuando una fábrica cierra o reduce su producción, el impacto alcanza a toda la comunidad", sostuvo.

Un diálogo que no encuentra respuestas

El secretario de Fisfe también cuestionó la relación entre el sector industrial y el gobierno nacional. "Hay un diálogo de sordos", definió.

Explicó que la UIA mantiene reuniones con funcionarios para transmitir las preocupaciones del sector, pero aseguró que los planteos no encuentran respuestas concretas.

"Vamos, explicamos lo que pasa y la sensación es que no hay devolución. Te escuchan, pero no hay cambios", lamentó.

>> Leer más: La industria no logra recuperarse y los problemas laborales se están intensificando

En contraste, destacó el vínculo que mantiene la entidad con el gobierno de Maximiliano Pullaro. "Con la provincia existe diálogo. Puede que no tenga herramientas para resolver la macroeconomía, pero al menos busca alternativas para acompañar a las empresas y abrir nuevos mercados", afirmó.

Como ejemplo mencionó el trabajo para integrar firmas santafesinas a la cadena de proveedores de Vaca Muerta y de la minería, aunque advirtió que esas oportunidades alcanzan a un número limitado de empresas.

"Ojalá al petróleo, la minería y el agro les vaya muy bien. El problema aparece cuando ese crecimiento se produce en detrimento del resto de los sectores. La industria necesita políticas que le permitan competir y seguir generando empleo", concluyó.