Miércoles 22 de Abril de 2020
El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que "eran esperables" las expresiones de rechazo de grupos de acreedores a la oferta argentina de renegociación de la deuda pero advirtió que no hay margen para mejorar la propuesta.
El titular del Palacio de Hacienda, en diálogo con radio El Destape, dijo que las expresiones de rechazo forman parte de "un proceso" en el cual los acreedores buscan presionar para que la Argentina ofrezca más. Pero, advirtió, "ofrecer más no se puede porque no es sostenible".
En este juego de tensión, el gobierno decidió no pagar los servicios de tres bonos de deuda que vencían hoy, por un total de y$s 500 millones. Se abre, de todos modos, un período de gracia de 30 días antes de que se formalice el default.
En rigor, Guzmán reiteró que la Argentina "ya está en una situación de virtual default" desde el año pasado. También sostuvo que busca acordar un programa nuevo con el FMI que implique no tener que pagarle nada de capital en los próximos tres años. Este plazo podría ir aún más allá de 2023.
El ministro explicó que "se analizó cuánta deuda se puede pagar, qué es sostenible, y cuál es el sendero fiscal y comercial que el país puede sostener", en forma previa al impacto del coronavirus. Ahora, con la crisis, la situación se complica más.
"Antes del coronavirus ya estimábamos que no se podía pagar nada en los próximos años, por eso la oferta que realizamos incluyó un período de gracia de tres años", dijo Guzmán. Y redondeó: "Si antes no se podía pagar nada, con el coronavirus, menos aún, pero menos que nada también es nada".
"Apostamos a que en algún momento se resuelve esto en el mundo y se puede pagar, pero esto tiene que estar alineado con la idea de que la economía argentina se ponga de pie, se recupere y esa recuperación no se vea ahogada por los pagos de deuda", advirtió el titular del Palacio de Hacienda.
Insistió en que la propuesta "es responsable porque se puede cumplir". Y comentó que "ya hubo bastantes conversaciones con los acreedores, de modo que ya había una idea bastante precisa de qué esperar".
Guzmán agregó que "se ha discutido mucho sobre la capacidad de pago de la Argentina y no nos pusimos de acuerdo con los acreedores".
Recordó que los bonistas opinan que el país debería profundizar el esquema de austeridad fiscal, como forma de generar confianza y volver a crecer. Pero explicó que "eso nunca ocurre y no venía ocurriendo". Por el contrario, dijo, la economía "colapsó bajo el gobierno anterior".
Consideró lógico que los bonistas aspiren a otra cosa, pero subrayó que la oferta realizada por el gobierno busca " proteger a la Argentina y hacer una oferta responsable".
"Lo que ofrecemos es sobre la base de la buena fe, porque es un compromiso que podemos cumplir al mismo tiempo que cumplimos con el compromiso más importante, que es el de proteger a las argentinas y los argentinos", ratificó el ministro.
Remarcó luego que "la oferta es la que es" y los bonistas "piden algo insostenible, incluso uno de los grupos de acreedores presentó una oferta que implica cero quita de interés y cero quita de capital, simplemente reacomodar pagos de intereses en el tiempo, una dinámica que el país no puede enfrentar".
En base a la propuesta presentada ante la SEC, el gobierno no descarta la utilización de "warrants" (garantías), para mejorar eventualmente la oferta, sin cambiar las condiciones iniciales.
Así se desprende del documento suplementario de la oferta de 50 paginas, enviado hoy a la SEC, las siglas en inglés de la comisión de valores estadounidense, en donde especifica que no descarta utilizar "warrants" en la oferta de reestructuración,
En el canje 2005, estos warrants fueron los cupones atados al PBI, que funcionaron como un premio atractivo para los acreedores, ya que se otorgaban todos los años a fin del período, bajo la condición de que la economía argentina creciera más de 3 por ciento.
Estos cupones fueron útiles para lograr cerrar con éxito la propuesta de reestructuración de entonces y luego resultaron muy buscados por los inversores, debido al alto crecimiento.