Sábado 11 de Diciembre de 2021
Alrededor de 4,2 millones de trabajadores renunciaron a sus puestos de trabajo en Estados Unidos durante el mes de octubre en búsqueda de nuevas oportunidades laborales en el actual contexto de recuperación económica, de acuerdo a datos de la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
Ese número confirma un fenómeno que se viene registrando y arrancó en el país del Norte, bautizado como “la Gran Renuncia” (“The Great Resignation”), mediante el cual millones de personas que renuncian a sus empleos expresando un malestar generalizado en la pospandemia.
Este malestar está asociado fundamentalmente los bajos salarios, la precarización laboral y el agotamiento en el ámbito del trabajo que quedó al descubierto tras la pandemia.
De esta forma, en el décimo mes del año en Estados Unidos el número de personas que dejaron su trabajo representó el 2,8% de la mano de obra total, según la encuesta mensual que mide los nuevos puestos y la rotación de personal.
Estos porcentajes son incluso mayores al 2,3% de trabajadores que dejaron su empleo en febrero de 2020 en un contexto de pleno empleo antes del estallido de la pandemia, consignó la agencia de noticias AFP.
En septiembre habían renunciado a sus labores un número récord de 4,4 millones de estadounidenses, luego de los 4,3 millones registrados en agosto.
En octubre el número de renuncias bajó en algunos sectores como transporte, depósitos, agua y electricidad, finanzas y seguros, y divertimento, precisó el informe, y aumentó en cambio en el sector público, con excepción de la educación.
Muchas de las renuncias también se concentraron en sectores del comercio minorista o en servicios como los de hotelería, donde los trabajadores optaron por dejar trabajos mal remunerados.
De hecho, la mayoría expresa un malestar generalizado por esta situación, priorizando la salud y la buena calidad de vida por encima de puestos de trabajo, que por otra parte, tiene altos niveles de precarización o bajos ingresos.
Las renuncias se dan en un contexto de reactivación económica, en la que a lo largo de 2021 los empleadores agregaron puestos de trabajo a un ritmo promedio de unos 550.000 empleos por mes.
Desempleo en EEUU
La tasa de desempleo se ubicó en noviembre en el 4,2%, cercana al 3,5% observado antes de la irrupción de la pandemia de la Covid-19.
No obstante, Estados Unidos sumó 210.000 empleos en noviembre, menos de la mitad de lo esperado por los analistas, que apuntaban a 525.000.
Días atrás, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, indicó que la reactivación del mercado laboral es “muy fuerte” a pesar de las cifras de noviembre.
Justamente esta semana se conocieron los datos del pedido de prestaciones por desempleo, que cayeron a su nivel más bajo en 52 años, en nueva evidencia de que el mercado laboral se recupera de la recesión causada por el coronavirus.
Las solicitudes bajaron por 43.000, a 184.000, el menor nivel desde septiembre de 1969, informó el Departamento de Trabajo esta semana.
El promedio para cuatro semanas, que suaviza los altibajos semanales, cayó por debajo de 219.00, el nivel más bajo desde el estallido de la pandemia en el país en marzo del 2020.
La volatilidad de temporada muy probablemente contribuyó a la caída de la semana anterior con el Departamento de Trabajo ajustando los números para reflejar las fluctuaciones navideñas, dijo Stephen Stanley, principal economista en Amherst Pierpont Securities. Antes del ajuste, las solicitudes subieron por casi 64.000, a casi 281.000.
Aun así, Stanley expresó en una nota, “la tendencia subyacente sigue a la baja y deberá ser más baja que antes de la pandemia. La demanda insatisfecha de trabajadores es mucho mayor que lo que era entonces y los despidos parecen ser notablemente menos’’.
En total, apenas menos de 2 millones de personas estaban recibiendo pagos tradicionales por desempleo la semana que concluyó el 27 de noviembre.
Las solicitudes semanales, que son un indicador de los despidos, han caído consistentemente casi todo el año desde que superaron 900.000 una semana a inicios de enero. Están ahora debajo del nivel de 220.000 semanales típico antes del estallido de la pandemia. En marzo y abril del año pasado, los empleadores se deshicieron de 22,4 millones de puestos de trabajo.
Una enorme ayuda financiera gubernamental y el lanzamiento de las vacunas ayudaron a revivir la economía y el mercado laboral al darle a la gente la confianza y la capacidad financiera para ir de compras, mayormente en Internet, por productos como muebles y máquinas de café.
Desde abril, Estados Unidos ha recuperado 18,5 millones de empleos. Pero la economía tiene aún 3,9 millones de empleos menos que en febrero del 2020 y los prospectos de recuperación siguen vulnerables al coronavirus y variantes como Omicron.