Domingo 26 de Diciembre de 2021
“La economía argentina pudo rebotar en términos de cantidades, pero estuvo afectada en términos de precios”, consideró el analista financiero Federico Fiscella. La recuperación de la actividad y la caída de la desocupación mostraron la cara positiva del 2021, un año en el que la segunda ola de la pandemia metió la cola. La brecha cambiaria, los salarios y la inflación que erosionó los salarios fueron los puntos flacos de este proceso, que de cara a 2022 requerirá correcciones. “Muchos prefieren echarle la culpa de la inflación a la emisión monetaria, que a mi criterio no la explica. Lo que sí lo hace es la brecha cambiaria, que genera incertidumbre, el «remarco por las dudas», una dinámica de la que es difícil salirse”, indicó Fiscella, para quien es clave salir de la antinomia mercado vs Estado y trabajar en una sintonía fina, que “hoy no se observa”.
_¿El 2021 resultó mejor de lo que se preveía en materia económica?
_Creo que hay dos miradas. Respecto de las cantidades, es decir lo que produce la Argentina, el nivel de empleo tuvieron cierto soporte. Me da la sensación de que la política del año anterior, de sostener a través del Estado una parte de los sueldos en pleno Covid tuvo un buen resultado. La economía en términos de cantidades pudo rebotar medianamente respecto de la caída que había tenido en 2020. Los problemas vienen por el lado de los precios. El precio del dólar fue un gran problema durante el año y también el valor del salario. Este último aspecto es lo que identifico como más importante. El salario quedó muy atrás de los niveles de inflación con los que vamos a terminar cerrando, cercanos al 50%. Y la inflación terminó quedando mal en términos de lo que se proyectaba. Eso muestra mucha incertidumbre hacia adelante. Esa es la parte más negativa, la mirada que hay hacia adelante. El proceso político fue bastante largo, las elecciones fueron un elemento bastante disruptivo en términos económicos. Finalmente, la política económica me parece que no termina de mostrarnos una identidad dentro del oficialismo, respecto de quién es el que define, cuál es el camino.No hay una voz única en términos económicos. Por eso, este año no hubo una destrucción económica como se preveía, o como se decía en campaña.
_Hablabas de desocupación como un indicador a mirar ¿qué observaste?
_Se puede ver como el resultado gráfico para mostrar esas dos realidades que mencioné. Hubo 300 mil puestos en los que ha mejorado la situación del empleo. Hay que mirar la tasa de actividad. No es que hay menos desocupados porque hay desánimo en la búsqueda sino que el indicador muestra que hay una tasa de actividad mayor, por lo tanto, no se explica por eso. Pero analizándolo hay lo que se denomina precarización, bajo salario, cuentapropismo, monotributismo, empleo de bajos derechos, sin aportes. Entonces la calidad del empleo sigue la misma línea del precio del trabajo, es decir, corre por atrás.
_Se habla de una necesidad de corregir el tipo de cambio, pero también mencionás cómo impacta la inflación en los ingresos ¿Cómo se salda esa tensión?
_Es muy complejo. Si la Argentina hubiera tenido un 29% de inflación, un número que se planteó en el presupuesto, veía más posible que esto se corrija. Es un tema muy caliente porque uno de los puntos que el FMI va a intentar saber es con qué tipo de cambio arrancamos el acuerdo. Pero, a la vez, me resulta muy preocupante por los efectos que termine generando un movimiento cambiario de llevar hacia $ 130 ó $ 140 al dólar oficial. ¿Qué va a pasar con los precios en pesos? Porque eso terminaría dando un piso para que el año próximo se termine cumpliendo lo que muchos analistas, con una mirada negativa sobre la gestión económica plantean, que es que el año próximo haya un piso de 50% de inflación. Me preocupa muchísimo, los márgenes son bajos. La brecha cambiaria es determinante. Muchos prefieren echarle la culpa de la inflación a la emisión monetaria, que a mi criterio no lo explica, al hecho de que nuevamente este año tenemos 50% de inflación. Pero la brecha cambiaria sí. Y también las inconsistencias de política económica respecto de las exportaciones. Argentina necesita generar dólares que terminen siendo aval de lo que gaste el Estado, que terminen siendo soporte del peso. Algo que parece antipático decirlo, pero es la dinámica de la economía global de hoy. Va a tener que seguir validando su moneda. Y eso depende de que Argentina genere los dólares que necesita para crecer, para abastecer a la población, para dar recursos al importador en una economía que no es industrial y tenga recursos para insumos, y no se corte la cadena productiva como este año paso con motos, autos. Todavía falta identidad a este modelo. Está esa discusión permanente entre que la solución sea liberar todo o que el Estado arregle todo. . Las economías del mundo no resuelven en esos términos. Salieron de esa discusión. Los equipos económicos hacen trabajo mas fino. Acá los precios congelados aparecen cuando la inflación es 50%. Se corre de atrás y ese es el problema. El discurso económico está muy enfrascado en repetir consignas que ya hemos probado. Es la discusión de la campaña, la famosa grieta. No pudimos dar pie con una receta ni otra.
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En el principio de entendimiento con el FMI hay una propuesta de aumento de tasas de interés ¿El año próximo habrá suba de tasas y qué consecuencias podría tener?
_Es ese trabajo fino que hay que hacer. Lo real es que es imposible sostener el peso. Seguro que si se suben las tasas las empresas no tienen crédito y se corta el crecimiento de la actividad. Por eso, sugeriría en lugar de tomar una decisión cerrada, administrar la tasa de manera más razonable para que las empresa que necesiten crédito tengan alguna posibilidad de acceder. El BNDES en Brasil hubo un período donde lo hizo. Hay que hacer una diferenciación entre el ahorrista y la colocación de dinero para sostener la moneda. Si llevás la tasa, como pasó en la gestión anterior, al 80% ó 100% se frena la actividad. Se requiere una creatividad que no se observa. Para la cuestión cambiaria la tasa sería un tema importante porque hoy haces plazo fijo y perdés 15 puntos respecto de la inflación. Se requiere mucha acción creativa de los funcionarios y una mirada menos cerrada. Argentina tiene que encontrar una identidad de qué cosas fabrica, qué vende, qué defiende, para pegar salto y desarrollarse.
PRODUCCIÓN PERIODÍSTICA: Patricia Martino, Sandra Cicaré, Alvaro Torriglia.