El titular de la Sociedad Rural de Rosario dijo que la intervención y expropiación de Vicentín "es una medida rara y sospechosa"
El presidente de la entidad, Tomás Layús, rechazó los argumentos del gobierno nacional, y aseguró que en el país "no hubo ningún problema de seguridad alimentaria" porque la compañía siguió trabajando a pesar de estar en concurso de acreedores.

Martes 09 de Junio de 2020

La Sociedad Rural de Rosario (SRR) afirmó que la intervención de la agroexportadora Vicentín para su posterior expropiación “es una medida rara y sospechosa”. Así lo manifestó el presidente de la entidad, Tomás Layús, quien además rechazó los argumentos del gobierno, y advirtió que “si el Estado se entromete en las actividades privadas, nadie querrá invertir en el país”.

El presidente Alberto Fernández decretó la intervención de Vicentín, que en febrero se presentó en concurso de acreedores por una deuda de casi 1.400 millones de dólares. El mandatario dijo que se trata de un rescate para garantizar la continuidad de la empresa y de los puestos de trabajo.

Pero el punto más controvertido del anuncio de ayer fue la intención gubernamental de expropiar la compañía, hecho que fue impulsado mediante una ley en el Congreso Nacional. Fernández dijo ayer que todos los activos de Vicentín pasarán a ser parte de un grupo fiduciario que estará a cargo de YPF Agro.

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En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, el titular de la SRR, opinó por su lado: “Vicentín tiene una deuda con el Estado. Una deuda importante, pero esa deuda en función de la masa global de obligaciones que tiene es casi un 20 por ciento. Se habla también de un problema de seguridad alimentaria. Pero en este período, la compañía estuvo trabajando y no hubo ningún problema de seguridad alimentaria”.

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“Acá, lo que han sobrado en este momento, fueron los alimentos, no hubo escasez de ningún tipo”, remarcó el dirigente del agro.

En ese sentido, Layús remarcó “el movimiento de cereal que hubo desde la cosecha" y aclaró que no hubo interrupción de la comercialización”.

“Entonces nos suena raro y sospechoso que se implemente estas medidas. Esto genera más incertidumbre dentro de la parte comercial. Si el Estado se empieza a entrometer dentro de las actividades privadas, se va a paralizar todo porque nadie querrá invertir en la Argentina”, afirmó.