El gobierno enfrenta un apretado calendario de vencimientos de deuda

En mayo debe cubrir compromisos por casi $ 7 billones, que se duplican en junio. Más corta e indexada, la nueva dinámica de endeudamiento

16:29 hs - Domingo 03 de Mayo de 2026

El gobierno nacional enfrenta vencimientos de deuda por casi $ 7 billones durante mayo. Pese a lo abultado de la cifra, es uno de los compromisos menos desafiantes dentro de un calendario que se muestra muy apretado para la segunda mitad del año.

“Los vencimientos de junio, por $ 14,8 billones, y agosto, por $ 14,9 billones, ya están a la vuelta de la esquina”, señaló la consultora Equilibra. En diciembre el gobierno deberá pasar el examen más difícil, con una deadline de $ 20 billones.

La consultora indicó que el Tesoro consiguió en abril un rollover del 102,2%, el cuarto consecutivo por encima del 100%, aunque el más bajo desde el 25 de febrero.

La calesita

Analistas y consultoras señalan que el programa de colocación de letras del Tesoro para sacar pesos del mercado está más en línea con el programa de compra de dólares del Banco Central que con necesidades de financiamiento propias. En un contexto en el que la demanda de dinero sigue baja, Economía actúa como la “muleta” del BCRA para retirar la liquidez excedente, producto de la emisión para la compra de dólares. Esa suerte de “calesita” puede tener ciertos límites.

Para la economista Marina Dal Poggetto, el programa financiero del gobierno está operando a la inversa del famoso “punto Anker” que los funcionarios de Economía mencionaban al inicio de la gestión como el momento en el que, por el orden de las cuentas del fisco, el Estado demanda menos financiamiento que el sector privado.

Ese punto quedó fuera del discurso. Y es que ahora lo financiero está tomando mayor importancia para la estabilidad y continuidad del programa que el aspecto fiscal. “La liberación de capacidad monetaria de los bancos funcionaba mientras tenía controles de capital pero dejó de funcionar por la volatilidad de tasas y ahora está jugando al revés, con el Tesoro retirando los pesos”, explicó la directora de Eco Go.

Según plantea Equilibra, en el último llamado a colocar deuda, “la demanda volvió a la tasa fija corta”. La nueva Lecap a 43 días concentró el 61% de lo adjudicado.

La deuda eterna

El economista Cristian Módolo advirtió sobre la dinámica del crecimiento de la deuda pública, que llegó a u$s 483.830 millones, el nivel más alto de la historia.

“Desde diciembre de 2023 aumentó 30%, en casi u$s 113 mil millones, a pesar de todo lo que se pagó en capital e intereses durante estos 27 meses”, subrayó. Y alertó que, detrás de esta suba, se esconden nuevas emisiones, capitalización de intereses y efectos de revaluación. Son cambios que “alteran la calidad y características del endeudamiento, básicamente entres dimensiones claves: plazo, moneda y mecanismo de ajuste”.

En cuanto a los tiempos, observó una creciente participación de pasivos de corto plazo, pasando de representar sólo el 3,5% del total en diciembre de 2023 al 14% en marzo de 2026. Los vencimientos se cuadruplicaron y se trata de compromisos que vencen dentro del año calendario. Las Lecap ganaron rápidamente terreno.

“La contracara de esta estrategia es un aumento significativo del riesgo de refinanciamiento, que deja al Tesoro a merced de las exigencias de los acreedores”, dijo.

Si bien el dólar sigue ocupando el primer lugar, durante el gobierno libertario se verificó un incremento notable de la deuda en pesos. Pasó de representar el 23% a fines del 2023 al 46% de marzo de 2026. “Esta estrategia, si bien buscó reducir la debilidad frente a una devaluación, alteró todas las condiciones del mercado local del crédito”, subrayó Módolo.

El ajuste

El tercer eje, el de los mecanismos de ajuste del capital adeudado, se caracteriza por la expansión de la deuda indexada por inflación.En poco más de dos años, estos instrumentos pasaron de representar el 11% al 22% actual. “Se explica por la necesidad del Tesoro de ofrecer cobertura a los acreedores frente a la inflación a fin de captar financiamiento en un contexto de elevada incertidumbre de precios”, explicó el economista.

Pero esta decisión, alertó, implica trasladar el riesgo inflacionario a la deuda. “Es decir, rociar de nafta el polvorín fiscal puesto que, a medida que los precios se aceleran, el capital adeudado también se incrementa, generando una dinámica de indexación que puede llevar a un resultado fiscal explosivo”, dijo.

En tanto, la deuda con los organismos internacionales totalizaron a fines de marzo u$s 96.600 millones un 18% del pasivo público.

El economista remarcó que la política de endeudamiento libertario “no solo muestra un inédito crecimiento cuantitativo sino también un cambio cualitativo” que vuelve más vulnerable la situación económica. “En el país del superávit, en realidad, todo se patea para adelante, se maquilla con ingeniería financiera y se celebra como éxito lo que en cualquier manual de economía sería señalado como un fracaso”, subrayó.