Domingo 27 de Marzo de 2022
Estamos habituados hoy a escuchar y ver muchas propuestas donde existe una promesa de ganar dinero “rápido y fácil” y se la asocia automáticamente con bitcoin y las criptomonedas, pero muchas de estas promesas son esquemas piramidales que suelen terminar en estafas.
A lo largo del tiempo se han conocido muchos casos: un modelo en el que se generan ingresos derivados de la captación de personas que cada miembro va desarrollando sobre su estructura hacia abajo. A partir de ello, quienes participan van destinando fondos con la ilusión de estar generando ingresos genuinos por la venta de un producto, una capacitación o tecnología.
Sin embargo, este tipo de sistemas, solamente se sostienen por el ingreso de aquellos que se ubican cada vez más abajo de la pirámide. De esta manera, cuando no ingresa más gente en la base de la pirámide por advertirse señales de fraude, la misma se derrumba. Muchas estafas piramidales en forma engañosa usan o dicen usar la tecnología de las criptomonedas.
No existe una promesa de retorno inmediato en bitcoin. Existe una propuesta de un sistema descentralizado de pagos que consiste en un nuevo tipo de dinero virtual, donde las personas, sin siquiera tener que conocerse, puedan enviarse dinero a través de direcciones públicas. No se puede emitir bitcoin del aire, ni hacerlo por una decisión administrativa de un gobierno de turno o empresa. De esta manera hay una base monetaria de Bitcoin auditada en tiempo real que no se puede modificar, y que es posible conocer: cuánto hay circulando y cuánto va a haber al final, que será 21 millones de unidades. Asimismo, su emisión está respaldada por un proceso que consume recursos: para poder emitir Bitcoin es necesario gastar dinero en recursos energéticos para poder minar.
Lejos está bitcoin de cumplir con los requisitos de una estafa piramidal y es clave que las personas entiendan que no todo lo digital involucra criptomonedas y no todo lo que es criptomonedas, implica ganancia rápida sin ningún tipo de esfuerzo.