Domingo 22 de Enero de 2023
El foro mundial, que se celebra desde 1971, está vigilado por aviones militares y 5.000 soldados. Aun así, las fuerzas del orden no pueden mediar en la tensiones que recorren los auditorios.
La rivalidad comercial de Occidente con China y el intento de golpe de estado en Brasil, son los temas que frecuentemente se citan en Davos, Suiza. En el turbulento marco que dibuja el regreso de acciones bélicas en Europa y el rebrote inflacionario mundial tras décadas de estabilidad impulsaron a la tradicional reunión a desarrollarse bajo el lema de “cooperación en un mundo fragmentado”
Las incomodidades que genera el ascenso de asia en las naciones del atlantico es inapelable, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, criticó los esfuerzos que - a su entender - realiza China para atraer a las industrias europeas de tecnologías limpias, mediante subvenciones que, según ella, “distorsionan” el mercado. “Cuando el comercio no es justo, nuestras reacciones deben ser más enérgicas”, afirmó, apuntando a China.
También los Estados Unidos fueron señalados en ese sentido, ya que el gobierno de Joe Biden puso en marcha un gran plan de inversiones climáticas y antiinflacionarias que perjudicaría la performance europea en la materia. El llamado Inflation Reduction Act (IRA) ,lanzado por el demócrata, prevé cuantiosas subvenciones para las empresas estadounidenses del sector de los vehículos eléctricos o las energías renovables y podría ser motivo de fricciones comerciales . “Nuestro objetivo debe ser evitar cualquier perturbación en el comercio y la inversión transatlánticos”,manifestó Von der Layen.
Por su parte el viceprimer ministro chino Liu He pidió poner fin a la “mentalidad de Guerra Fría” y reiteró la oposición de Pekín al “unilateralismo y el proteccionismo”. En la misma línea la Directora Gerente del FMI, Kristalina Giorgieva, indica que la creciente tendencia al aislamiento económico puede costarle a la economía global el 7% de su producción, y puede llegar hasta una pérdida del 12% para los países más vulnerables.
En correlacíon con los temores de la desintegración,l os ministros de Hacienda, Fernando Haddad, y Medio Ambiente, Marina Silva, del nuevo gobierno de Brasil también reclamaron “más multilateralismo”. Además, ambos funcionarios prometieron defender la democracia tras el asalto del 8 de enero que puso en jaque sus instituciones, así como equilibrar las cuentas públicas tras la presidencia de Jair Bolsonaro, consignó AFP. “No es confortable para ningún gobierno tener una oposición extremista” reconoció el ministro Haddad, durante una sesión dedicada a la “Nueva hoja de ruta” del gigante latinoamericano. Por su parte, Silva dijo que “hubo capacidad de respuesta en pocas horas y eso demuestra que las instituciones están fortalecidas”.
En el frente económico, Haddad apuntó al gasto del gobierno de Bolsonaro y a su “renuncia” a ingresos fiscales -que evaluó en 1,5% del Producto Interno Bruto de Brasil- como las principales causas del “tremendo desequilibrio de nuestras cuentas que hay que resolver”, prometiendo sanearlas a partir del año que viene. En esta edición de Davos, Latinoamérica vuelve a tener protagonismo con la presencia de los presidentes de Colombia, Ecuador y Costa Rica y con la cuestión de la Amazonía protagonizando muchos de los debates.
China crece menos que en los últimos cuarenta años
China se desacelera, el gigante asiatico registró en 2022 un crecimiento del 3% de su producto bruto interno, posicionando al año pasado como el segundo nivel más bajo tras el despegue económico de 1976. El 2020 - con un 2,2%- marcó el hito de ser el incremento de producto más bajo de los últimos cuarenta años y el 2022 se acomodó en el segundo lugar de la nómina, incumpliendo la meta proyectada por Beijing de arribar al 5,5%.
¿Se terminan las tasas chinas? Según las cifras difundidas esta semana por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), los números de crecimiento de 2020 fueron los peores desde la contracción de 1,6% en 1976, año de la muerte de Mao Zedong y el 2022 no pude mantener el efecto rebote que la economía experimentó en 2021 con un 8% de crecimiento.
Tanto la política de restricciones sanitarias “cero-covid” como la crisis del sector inmobiliario, influyeron en las magras cifras de 2022. A esto se le suma el propio contexto económico mundial, pues las exportaciones chinas sufrieron de la menor demanda global y de la política de desconexión estadounidense.
Aún asi, el crecimiento superó el 2,7% previsto por el Banco Mundial (BM) a principios de este mes. De acuerdo con el BM, el Producto Bruto Interno (PBI) de China volverá a cobrar impulso en 2023 creciendo un 4,3% -hay previsiones privadas como la del banco UBS que incluso lo ubican al 5%- y, luego en 2024, un 5%.
La ONE destacó otros aspectos más allá de los números: “La economía nacional de China siguió desarrollándose a pesar de la presión a la baja, la producción económica alcanzó un nuevo nivel, el empleo y los precios en general se mantuvieron estables, la vida de las personas mejoró continuamente, se lograron nuevos logros en el desarrollo de alta calidad y la economía general y el desarrollo social fue estable y saludable”
Entre los diversos componentes, el sector primario creció 4,1%, la industria 3,8% y los servicios, perjudicados por el estancamiento del consumo interno, lo hizo en un 2,3%. En tanto, el Índice de Precios al Consumidor acumulado durante el año pasado fue del 2% anual, con la inflación núcleo, sin contar alimentos y energía, presentando un alza de 0,9%.
Por lo pronto, China enfrenta en el aspecto sanitario las consecuencias de una reapertura tan súbita con desbordes en sus hospitales y altas tasas de contagios y muertes. Otra tarea pendiente son los problemas en el sector inmobiliario, uno de los pilares de su economía al representar más de un cuarto del PBI. Desde 2020, momento en el cual China endureció sus regulaciones frente a su excesivo endeudamiento y especulación, las firmas no logran resurgir y las ventas de propiedades no se recuperan pese a que los precios de las mismas aún continúan desplomándose. Tras haber resistido a efectuar medidas de asistencia al sector, Beijing cambió su postura en los últimos meses con facilidades de financiamiento tanto para los compradores como para las empresas endeudadas.
El vice premier chino, Liu He, se mostró optimista por las perspectivas de la economía china para este año al hablar el martes en el Foro Económico de Davos. “Estamos confiados en que el crecimiento de China muy posiblemente retorne a su tendencia normal”, afirmó, y dijo que la vida en China “volvió a la normalidad” tras el levantamiento de las restricciones.
Estados Unidos acaricia el Default en medio de la “grieta política”
EEUU llegó al límite de deuda permitido por ley y el Tesoro inició medidas de emergencia para evitar el default. La titular de la institución, Janet Yellen, encomendó una serie de medidas de emergencia para otorgarle más tiempo al Congreso con el fin de incrementar o suspender el tan temido límite. De no holgar las presiones sobre aquel, el país entraría en cesación de pagos.
La Constitución de los Estados Unidos indica que todo tipo de toma de deuda tiene que ser autorizado por el Congreso. Desde 1917, por la premura de los gastos de la Primera Guerra Mundial, el parlamento modificó el método estableciendo un techo en la cantidad de deuda que el país puede tomar. La nación norteamericana periódicamente llega a dicho límite, lo cual suele requerir un acuerdo bipartidario (demócratas y republicanos) para poder aumentarlo o suspenderlo temporalmente. De lo contrario, caería en cesación de pagos una situación a la cual nunca llegó en su historia.
En 2011, durante la presidencia de Barack Obama, la falta de acuerdo derivó a que la calificadora S&P redujera de forma inédita la calificación de deuda del país de “AAA” a “AA+”. La última vez que se incrementó el límite de deuda fue en 2021 cuando, a cuatro días de caer en default, el oficialismo y la oposición llegaron a un acuerdo para incrementar el límite en en US$ 2,5 billones, permitiendo que el techo que sigue en vigencia sea de US$ 31,4 billones. Ese techo fue superado hoy, por lo que el Tesoro resolvió aplicar una serie de medidas de emergencia para evitar el default por el momento y darle tiempo a los republicanos y demócratas para que lleguen a un nuevo acuerdo e incrementen o suspendan el límite.
El Tesoro dispuso utilizar los recursos invertidos de dos fondos de retiro gubernamentales: el Fondo de Retiro y Discapacidad del Servicio Civil (CSRDF, por sus siglas en inglés) y el Fondo de Beneficios de Salud de Retirados del Servicio Postal (PSRHBF).En una carta enviada a los líderes del Partido Republicano y del Partido Demócrata de ambas cámaras, Yellen les notificó estas medidas y señaló que “el periodo de tiempo que estas medidas de emergencias pueden durar está sujeto a una considerable incertidumbre, incluyendo los desafíos de pronosticar los pagos del gobierno estadounidense de los próximos meses”.
Se espera que la batalla política por la cuestión de la deuda sea encarnizada entre los republicanos y demócratas, especialmente por el hecho de que, desde las elecciones legislativas del año pasado, los republicanos pasaron a controlar la Cámara de Representantes con los demócratas manteniendo su hegemonía en el Senado.
Los republicanos insisten con que la única manera que aprobarían el incremento del techo de deuda es realizando recortes de gastos, algo que el partido del presidente Joe Biden rechaza. Los demócratas argumentan que el Congreso, durante el mandato del republicano Donald Trump, permitió incrementar el techo sin dilaciones y condicionamientos.
Según señalaron analistas de Wall Street a la agencia Bloomberg, el país está en riesgo de no mediar una resolución política de caer en un default en la segunda mitad del año, momento en el cual se agotarán las medidas de emergencia.
Japón registró el año pasado el déficit comercial más grande de su historia.
Japón es la tercera potencia económica a nivel mundial, y aún así, no puedo sortear las dificultades del contexto global actual. La tierra del sol naciente cerró 2022 con déficit comercial récord por el encarecimiento de la energía y los alimentos sumado a la depreciación del yen, según informó hoy el Ministerio de Finanzas del Gobierno nipón.
A pesar de ser un país modelo en lo que respecta a desarrollo, sus limitades capacidades materiales impiden la resiliencia ante shocks de precios externos. El déficit se explica en que las importaciones japonesas superaron en US$ 155.000 millones a las exportaciones, un nivel récord desde que comenzó la serie de registros en 1979. Hasta el registro del año pasado, el déficit más alto fue en 2014 cuando totalizó US$ 99.784 millones.
En el caso particular de 2022, la suba del precio de las commodities impactó con fuerza en Japón, país dependiente de las importaciones de alimentos y combustibles. A esto se suma el fortalecimiento que el dólar, el sendero que transitó la divisa norteamericana obligó a bajar escalones al valor del Yen, lo que encareció el valor de las importaciones y motivó al Gobierno a intervenir para intentar apuntalar la moneda. Como contraparte, un yen débil permitió aumentar las ganancias de las firmas japonesas exportadoras, pero esto fue insuficiente para compensar la balanza comercial.
Japón tuvo una balanza negativa en siete de los últimos diez años, una tendencia que continuará en el corto plazo de acuerdo con Taro Saito, del Instituto de Investigación NLI. “Aunque las exportaciones deben caer por el declive económico internacional, el valor de las importaciones también deberá bajar cuando se detenga la depreciación del yen”, señaló Saito en un informe difundido por la agencia de noticias AFP. Según el especialista, el déficit deberá “caer gradualmente” aunque el mismo “se mantendrá en un nivel alto”.
China, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), en ese orden, son los principales socios comerciales del país asiático, y entre ellos, sólo con Estados Unidos se registró un superávit en el intercambio. Un dato positivo para la economía japonesa es que el déficit se redujo más de lo esperado en diciembre pasado. De seguir la tendencia, permitiría un menor saldo negativo este año.
Pero más allá de las medidas políticas internas, el aumento o disminución del resultado comercial dependerá de la situación de la economía global, una desaceleración de la misma implicará menos demanda de las exportaciones japonesas. En esta línea lo afirma el economista yuki masujima: “La desaceleración global implicó que el crecimiento de las exportaciones se ralentizará, particularmente en bienes tecnológicos como chips y equipamiento para manufactura”. A su vez, un eventual recrudecimiento de las tendencias alcistas de los commodities, expondría una vez más, a las compras niponas.
Las alarmas del déficit también se cuelan en el Instituto de Investigación de Japón, como explica su economista en jefe Hideki Matsumara: “Un incremento en el déficit comercial implica que hay una mayor fuga del ingreso a países del extranjero. Si el déficit se reduce, el ingreso se queda en Japón, lo cual es positivo tanto para los hogares como las empresas”. Un menor déficit también podría redundar en menores niveles de inflación, la cual en noviembre pasado llegó a un récord de 3,7%, un nivel no visto desde 1981. De hecho, según el gobernador del Banco de Japón, gran parte de la inflación japonesa es importada y, por tanto, no es sustentable. Esta conclusión explica porque Japón aun conserva tasas de interés negativas.
Masivas protestas en Francia contra la reforma de pensiones de Macron
El ejecutivo francés busca elevar la edad mínima de jubilación y el presidente de la potencia europea, Emmanuel Macron, atraviesa un momento de “test” político, como titulan los diarios galos, al encarar esta reforma en las pensiones que Intenta llevar la edad de retiro desde los 62 a 64 años. La legislación pretendida por el gobierno, también explora la posibilidad de incrementar los años de aportes para acceder al retiro.
La decisión de llevar adelante el proyectyo de ley desató una ola de protestas en toda Francia, que concentraron a más de 1 millón y medio de personas a lo largo del país. París fue el epicentro de las convocatorias . El rechazo por la reforma impulsó la lucha conjunta de los ocho sindicatos franceses, quienes se alinearon por primera vez en 12 años. La movilización se hizo sentir con mucha fuerza en los servicios públicos, el transporte y la educación.
El motivo que esgrime el ejecutivo Francés para defender la medida versa en la necesidad de reducir gastos fiscales y en el envejecimiento poblacional. “En los países en que la gente vive más años, en los que hemos creados sistemas de bienestar fuertes y justos que se basan en la igualdad entre generaciones, en momentos en que cada vez hay menos personas económicamente activas y más jubiladas, si queremos que el pacto intergeneracional sea justo, hay que llevar a cabo esta reforma. Lo haremos con diálogo y respeto, pero con determinación y sentido de la responsabilidad”, expresó el presidente francés en conferencia de prensa.
Los sindicatos replican a la prédica oficial con la premisa de cubrir las necesidades de pensión con impuestos a los ricos. Si bien un 81 por ciento de los franceses considera necesaria una reforma, según la última encuesta Ipsos, el 61 por ciento rechaza esta propuesta. "Queremos tener una buena jubilación, no queremos llegar a la jubilación estando quebrados, cansados, rotos. Si el Gobierno no recobra la razón habrá más protestas”, advirtió Laurent Escure, secretario general de la Unión Nacional de los Sindicatos Autónomos (UNSA).
Pese a la masividad de las manifestaciones, Macron reiteró que su Gobierno continuará con su proyecto. La reforma "se presentó de forma democrática" y tendrá un debate en el Parlamento "que permitirá expresarse a todos los partidos", señaló, antes de defender el derecho a manifestarse y pedir a que no haya "violencia ni destrozos" en las protestas.
Secretario de la Cepal ve "mucho estrés" en la economía latinoamérica.
El secretario ejecutivo de la Cepal, el costarricense José Manual Salazar-Xirinachs, pronosticó un 2023 de “mucho estrés” para la economía de América Latina debido a problemáticas como la deuda, las tasas de interés y la inflación; pero consideró que hay “grandes áreas de oportunidad” a futuro.
“Si hacemos la lista de choques, todos le han pegado muy duro a América Latina”, dijo en una entrevista a la agencia de noticias AFP el flamante secretario, quien reemplazó a Alicia Bárcena en octubre pasado, cargo que ocupó durante casi 14 años.Al enumerar los peligros que pueden afectar a la región indicó que hay “un choque de deuda, un choque de tasas de interés, un choque inflacionario, el choque sanitario, el choque de las cadenas de valor, y el choque del cambio climático a más largo plazo”.
La consecuencia de estos factores será “un año de mucho estrés sobre los gobiernos y sobre las sociedades”. Pese a ello, Salazar-Xirinachs es optimista en que habrá una desaceleración inflacionaria ya que “se ve que los precios de los productos alimenticios y del petróleo ya están en el punto de inflexión”.
Según los pronósticos de la Cepal, publicados en diciembre pasado, América Latina crecerá 1,3% este año, menos de la mitad del 3,7% de 2022 y lejos del rebote de 6,7% de 2021. Si bien el promedio será menor al global de 2,6% y al de las economías emergentes y en desarrollo de 3,7%, la tasa es mayor a la de las economías avanzadas de 0,6%.
El crecimiento de este año, según el organismo, estaría liderado por Venezuela (+5%), seguido por Paraguay (+4%), Uruguay (+2,9%), Bolivia (+2,9%), Perú (+2,2%) y Ecuador (+2%). En tanto, Argentina crecería 1%, Brasil 0,9%, mientras que Chile tendría una contracción de 1,1%. Vale la pena aclarar, que el crecimiento venezolano se explica en gran parte por la progresiva quita de sanciones que la Unión Europea y Estados Unidos comenzaron a explorar a partir de la invasión rusa a Ucrania.
La Cepal teme que esas tasas resulten en otra “década pérdida” con un crecimiento que desde 2014 promedia el 0,9%, incluso menor al 2% de la década homónima de los ochenta. Esto resulta en que los indicadores sociales continúen con números crudos: según la institución un 32,1% de la población de la región vive en la pobreza, lo cual es equivalente a 201 millones de personas. De ese total, un 13% (82 millones) vive en pobreza extrema.
Pese a estos datos negativos sobre la actualidad, el secretario de la Cepal cree que la región presenta oportunidades a futuro como la relocalización de empresas. “Mucha de esa capacidad productiva que estaba en China se está viniendo a otras regiones y América Latina está muy bien posicionada, cerca de Estados Unidos”, señaló. A eso se suman “grandes áreas de oportunidad”, como la economía de la biodiversidad o los centros de servicios digitales, apuntó Salazar-Xirinachs.