Discurso remozado
Por eso, en este repechaje por sumar condiciones más favorables para su expansión, la industria recorrió otro camino y en lugar de pedir una revaluación nominal del dólar insiste en un mejoramiento del tipo de cambio real a través de herramientas que permitan compensar el aumento de los costos.

Domingo 07 de Septiembre de 2008

Por eso, en este repechaje por sumar condiciones más favorables para su expansión, la industria recorrió otro camino y en lugar de pedir una revaluación nominal del dólar insiste en un mejoramiento del tipo de cambio real a través de herramientas que permitan compensar el aumento de los costos.

"Mejorar el tipo de cambio que no quiere decir devaluación", expresó tajantemente el dirigente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario, Omar Berrocal, quien consideró hay alternativas para mejorar la paridad real sin tocar el valor nominal del dólar. En ese sentido, hizo referencia a beneficios como la devolución de impuestos a la exportación de bienes de capital.

En ese sentido, el vicepresidente de la UIA, José Ignacio De Mendiguren, consideró que el aumento de costos fue lo que erosionó el tipo de cambio en la Argentina de estos días, con lo cual consideró importante "la aplicación de un plan concreto para reducir o morigerar en forma urgente este aumento de la inflación", porque de lo contrario "si únicamente se toca el tipo de cambio nominal al alza y no se adoptan medidas para bajar la inflación, el resultado es un aumento de precios que llevan a consolidar la espiral inflacionaria".

Entre estas opciones considera prioritario encarar medidas para incentivar la inversión, entre las que ubica a la desgravación de las utilidades reinvertidas para las pymes. De todos modos, De Mendiguren no desecha la opción de utilizar herramientas de política monetaria a través de la intervención del Banco Central (BCRA) para que el dólar vuelva a los niveles nominales anteriores a la crisis del campo, donde la divisa se ubicaba en 3,15/3,20 pesos.

"Hay que entender que este retraso del tipo de cambio en los últimos meses fue producto de la intervención del Central en momentos de crisis con el campo", dijo el industrial, quien consideró que "esta sobreactuación" de la autoridad monetaria "debe empezar a corregirse", porque de lo contrario si "este modelo de retraso cambiario nominal y tasas altas de inflación se transforma en política, volveríamos a una experiencia que la Argentina ya vivió y que terminó muy mal".

Para De Mendiguren, "en la Argentina cuando se habla de inflación a todos se nos eriza la piel, pero no tenemos la misma reacción cuando de se habla de revaluación de la moneda, algo que en realidad es tan perjudicial como lo primero, ya que toda revaluación terminó en devaluación forzada".

En ese sentido, el economista Jorge Schvarzer, director del Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina (Cespa), consideró que la decisión del BCRA de bajar el tipo de cambio nominal (alrededor del 5 por ciento) en plena crisis del campo, como una forma de desalentar maniobras especulativas permitió mostrar el poder del gobierno para controlar el tipo de cambio, aunque alertó ante la persistencia de estas medidas en el largo plazo, que podrían estar mostrando el avance de aquellos sectores que quieren retrasar el tipo de cambio porque añoran la convertibilidad.