El indicador de Orlando Ferreres y Asoc. advierte sobre una contracción en el segundo mes del año. Industria y comercio lideran las bajas. Apyme reclama un cambio de rumbo de la política económica nacional
Domingo 29 de Marzo de 2026
La actividad económica opero en rojo durante febrero. De acuerdo con el Índice General de Actividad (IGA) de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía se contrajo 2,9% interanual en el segundo mes de 2026. Dejó así al descubierto la fragilidad de la recuperación que se había insinuado a comienzos de año, según las cifras oficiales.
El dato de la consultora contrasta con el desempeño de enero, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) del Indec había mostrado una suba de 1,9% interanual y de 0,4% frente a diciembre en la medición desestacionalizada. Ese resultado había sido interpretado por el gobierno como una señal de consolidación del rumbo económico.
El optimismo oficial por las cifras del Emae también fue puesto en tela de juicio por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme). La entidad salió ayer con un comunicado donde expresa que no existe “festejo” posible cuando se destruye el capital productivo del país. “Mientras el gobierno celebra indicadores del 1,9% interanual en enero y 0,4 respecto de diciembre 2025, el entramado mipyme —99% de las unidades productivas— sufre las consecuencias de un modelo desigual y perverso. Para Apyme, ese crecimiento relativo es un espejismo que lleva a un país desierto: se sostiene exclusivamente en sectores extractivos y financieros de escaso impacto en el empleo, como en agro, minería y finanzas”, señaló.
Advierten que “los motores de la economía real se desploman” ya que la industria manufacturera cayó un 2,6% y el comercio un 3,2%. Respecto de 2023, la industria y la construcción ya redujeron su actividad en un 8% y 14%, respectivamente.
A diferencia de la opinión de algunos economistas, Apyme consideró que no se trata de una “economía en dos velocidades”, sino de “una fenomenal transferencia de ingresos hacia los sectores exportadores concentrados, la especulación financiera y segmentos de consumo que no representan al conjunto de la población”.
“No hay estabilidad posible sobre un cementerio de pymes ni sobre un consumo popular en ruinas, con salarios reales en caída y una inflación que lleva 9 meses en ascenso”, destacaron.
Desde Apyme se exige un cambio urgente de rumbo. “No es un logro de gestión festejar el desempeño de sectores primarios mientras se asfixia a quienes generan el 63% del empleo privado, se aniquila la industria y se destruyen los resortes del Estado nacional; es la ceguera de un modelo que deja afuera los intereses del país y a la mayor parte de sus habitantes, junto con las legítimas expectativas de desarrollo e inclusión social que no vamos a resignar”, apuntaron.
Industria y comercio
El indicador de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados también mostró una baja del 0,5% respecto de enero, lo que confirma un freno en la dinámica de corto plazo. En el acumulado del primer bimestre, la actividad registra una caída del 1,9%.
El análisis sectorial muestra un escenario heterogéneo, con marcados contrastes entre los distintos rubros. La industria manufacturera volvió a ubicarse entre los sectores más afectados, con una caída interanual del 7,9%, explicada por la baja en maquinaria y equipos y por la menor producción de alimentos, en particular en la molienda de aceites.
El comercio también reflejó la debilidad de la demanda interna, con una contracción del 6,9% interanual tanto en el segmento mayorista como minorista. A este cuadro se sumó una caída del 5,6% en el sector de electricidad, gas y agua, vinculada a un menor nivel de consumo de hogares y actividades productivas.
En contraste, los sectores vinculados a la exportación de recursos naturales continúan mostrando dinamismo. La actividad de minas y canteras creció 12,6% interanual, impulsada principalmente por la producción en Vaca Muerta, que mantiene niveles récord. No obstante, el informe advierte que los yacimientos convencionales siguen en retroceso, lo que atenúa el resultado general.
El agro también registró números positivos, con un crecimiento del 6,7% interanual. Este desempeño se explica por un fuerte avance de la producción agrícola, que subió 13%, aunque parcialmente compensado por una caída del 7,1% en la actividad ganadera.
Por su parte, la intermediación financiera mostró una suba del 8,8%, consolidándose como uno de los sectores con mejor desempeño relativo en el actual contexto.
Otros rubros presentaron variaciones más moderadas. La construcción y el transporte, almacenamiento y comunicaciones crecieron apenas 0,7%, mientras que la administración pública y defensa registró una leve caída del 0,6%.
El rumbo de la economía
Respecto al ritmo de la economía a dos velocidades, el ex ministro de Trabajo y Producción, Dante Sica, advirtió sobre el andar heterogéneo de la economía y la escasa profundidad financiera del país que afecta el proceso de reconversión de las empresas. Sostuvo que la economía atraviesa una marcada heterogeneidad, ya que conviven sectores en pleno auge con otros castigados por la caída del consumo interno, en un escenario donde el gobierno intenta equilibrar el control de la inflación con la reactivación de la actividad.
Al respecto, expresó que “la economía es amplia y heterogénea”, señalando que mientras en Neuquén, de la mano de la energía, o en el Norte y San Juan, a través de la minería, la actividad “vuela”, en el Conurbano bonaerense la situación es opuesta para los sectores que dependen del consumo masivo.
En ese sentido, afirmó que “el consumo está generando una pérdida por los salarios que están más amesetados en algunos sectores” e insistió en que “hay una economía muy diversa”, haciendo referencia a que se están dando “cambios en el comportamiento de consumo”.
Por su parte, el economista Ricardo Delgado, tras destacar el crecimiento del PBI en 2025, alertó que “hoy la película que estamos viviendo es un tanto distinta”, al indicar que “la economía en este primer trimestre del año tuvo un salto en la tasa de inflación, vamos a acumular 3 meses cercanos al 10% y la situación del consumo y del empleo no es la mejor”.
Asimismo, recordó que el año pasado “también se perdieron puestos de trabajo, ya que la creación de trabajo informal, de plataformas, de cuentapropismo, de monotributistas o de changas no llegó a compensar la pérdida de aquellos que tenían un trabajo formal”.
En este contexto, Delgado consideró necesario un “moderado reseteo de la política económica”, estimando que de esa manera “la economía de Argentina podría crecer de una manera mucho más uniforme y menos desequilibrada”, dándole un panorama mejor a “muchos sectores que hoy la están pasando mal”.