AIM destacó el papel histórico de Rosario como polo productivo y reclamó condiciones que permitan a las empresas invertir, innovar y generar empleo
18:23 hs - Jueves 18 de Junio de 2026
La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM) celebra este 18 de junio su 83° aniversario con un mensaje que trasciende la historia de la institución para poner el foco en el legado industrial de Rosario y los desafíos que enfrenta el sector en la actualidad. "Celebrar nuestra historia también implica pensar en el futuro. Si queremos que las fábricas sigan abriendo sus puertas cada mañana, generando empleo y formando nuevas generaciones de trabajadores, necesitamos construir condiciones para competir. La industria argentina quiere invertir, innovar, exportar y crecer", destacó Rafael Catalano, presidente de la entidad.
Desde la entidad remarcaron que la trayectoria de AIM forma parte de una historia mucho más extensa: la de una ciudad y una región que construyeron buena parte de su identidad a partir del trabajo, la producción y el desarrollo industrial.
El presidente de AIM resaltó que hablar de Rosario implica necesariamente hablar de industria y recordó que el crecimiento de la ciudad estuvo estrechamente vinculado al desarrollo de talleres, fábricas y emprendimientos productivos que, durante más de un siglo, transformaron a la región en uno de los principales polos industriales del país.
Desde la entidad señalaron que los orígenes de la actividad metalúrgica local se remontan a los primeros talleres asociados al desarrollo ferroviario, la actividad portuaria y la expansión económica que consolidó a Rosario como un centro estratégico para la producción nacional. A partir de entonces, generaciones de trabajadores, técnicos, empresarios y emprendedores encontraron en la metalurgia una herramienta de progreso y movilidad social.
Catalano sostuvo que la ciudad mantiene una sólida identidad industrial gracias a una extensa red de pequeñas y medianas empresas que diariamente diseñan, fabrican, reparan, exportan e incorporan innovación a sus procesos. En ese sentido, afirmó que "la cultura productiva rosarina sigue siendo uno de los principales activos de la región y una ventaja competitiva construida a lo largo de décadas".
"Durante estos 83 años, AIM acompañó la evolución del sector representando a las empresas metalúrgicas, promoviendo instancias de capacitación y fortaleciendo espacios de articulación entre el sector privado, el ámbito educativo y las instituciones vinculadas al desarrollo productivo", precisaron.
Mirar hacia adelante
Sin embargo, desde la entidad advirtieron que la celebración del aniversario también obliga a mirar hacia adelante. En un escenario económico complejo y de creciente competencia internacional, consideraron indispensable avanzar en políticas que permitan fortalecer la competitividad de la industria nacional.
Catalano señaló que las empresas industriales tienen vocación de invertir, innovar, exportar y crecer, pero subrayó que para hacerlo necesitan previsibilidad, acceso al financiamiento, incentivos para la inversión productiva y una estructura tributaria que acompañe la generación de valor. "El sector no reclama privilegios, sino condiciones que le permitan competir en igualdad de oportunidades con sus pares del resto del mundo", apuntó.
La entidad remarcó, además, que detrás de cada fábrica existe mucho más que una actividad económica. Allí se generan puestos de trabajo, se forman recursos humanos especializados y se sostienen proyectos de largo plazo que impactan directamente en el desarrollo local y regional. En ese marco, insistieron en la importancia de que la realidad que atraviesa la industria sea escuchada por quienes toman decisiones.
Para AIM, defender la actividad industrial implica también defender el empleo, la educación técnica, la innovación y las oportunidades de crecimiento para las futuras generaciones. Por eso, en el marco de su aniversario, la institución renovó su compromiso con la producción y destacó el aporte realizado durante décadas por industriales, trabajadores, instituciones educativas y empresas asociadas.
"Rosario es una ciudad metalúrgica por tradición, por capacidad y por vocación productiva", afirmó Catalano, quien consideró que preservar y fortalecer ese perfil será clave para sostener el desarrollo económico de la región en los próximos años.