Posteos en Facebook, grupos de WhatsApp e historias de Instagram se convirtieron en la vía para organizar traslados más baratos y directos entre Rosario y distintas ciudades de la región, en medio de la baja de frecuencias y la cancelación de servicios interurbanos
06:30 hs - Domingo 12 de Abril de 2026
“Viajo a Pergamino desde Rosario este jueves a las 14, tengo tres lugares”. El aviso aparece en el grupo de Facebook “Carpooling Rosario-Pergamino” y se repite, con mínimas variaciones, casi todos los días. En los comentarios, quienes necesitan hacer el mismo trayecto reservan su asiento. Así, entre posteos en redes sociales, grupos de WhatsApp e historias de Instagram, cada vez más usuarios se organizan por su cuenta para moverse entre Rosario y distintas ciudades de la región, en medio de la crisis que golpea al transporte interurbano de pasajeros, con menos frecuencias y servicios directamente cancelados.
La lógica es sencilla: compartir un auto particular para dividir gastos y llegar al destino. Esa práctica, conocida como “carpooling”, se consolidó como una alternativa frente al deterioro de las conexiones en colectivo entre Rosario y localidades cercanas de Santa Fe, pero también de Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos.
Venado Tuerto, Casilda, San Nicolás, Junín, Paraná, Concordia e incluso la Ciudad de Buenos Aires (Caba) aparecen entre los destinos más habituales de una modalidad que, en muchos casos, resulta tan económica como el colectivo o incluso más barata, con el plus de ofrecer un traslado más directo, casi puerta a puerta.
Aunque existe una aplicación como CarpooleAr para coordinar este tipo de viajes, también crecen los circuitos informales en redes sociales, donde el contacto entre conductores y pasajeros es más inmediato. La contracara es la seguridad: no siempre está claro con quién se viaja. Sin embargo, como muchas veces se repiten los mismos recorridos y se arma una red de usuarios frecuentes, el sistema termina funcionando sobre la base de la confianza. Con boletos cada vez más caros y menos servicios disponibles, muchos pasajeros optan por organizarse como pueden.
Frente a la falta de colectivos, viajar en auto compartido
Crisis económica de por medio, el costo del transporte tiene un lugar central en la ecuación. En muchos casos, el viaje en auto compartido cuesta lo mismo, o incluso menos, que el pasaje de colectivo interurbano, pero no hace falta salir a esperarlo ni trasladarse hasta la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. “Desde 2024 me anoto en un grupo de WhatsApp donde los conductores anuncian los lugares que tienen disponibles y viajo hasta Junín. Me dejan en la puerta de la casa de mis papás”, explica Lucía, estudiante de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que vuelve a sus pagos cada dos semanas, en conversación con La Capital.
“Casi no me volví a subir a un colectivo de larga distancia”, agrega la joven. En comparación, el traslado en vehículo particular le cuesta entre $13.000 y $15.000, contra los $19.000 del precio del boleto del colectivo. Además, en la primera opción tarda dos horas y media, en vez de cuatro arriba del ómnibus. No obstante, para estudiantes beneficiarios del Boleto Gratuito, todavía sigue siendo conveniente, en términos económicos, soportar las horas en el micro.
Una situación similar vive Martina, otra joven estudiante de la UNR que también opta por la opción del viaje compartido en vez de tomarse el colectivo en la Terminal para volver a Pergamino. En su caso, ambas alternativas tienen el mismo precio: $15.000 cada tramo, con el diferencial de que el “carpool” la busca por el departamento que alquila en el centro de Rosario y la deja en la puerta de su casa natal. “Terminás aprendiendo con quién viajar y con quién no”, expresa, sobre la seguridad del medio de transporte, que se organiza mayoritariamente a través de WhatsApp y Facebook.
Otro punto clave es la frecuencia. Dependiendo de la localidad y la distancia con Rosario, los viajes compartidos salen cada hora o varias veces en el mismo día, tanto de ida como de vuelta, una cantidad de servicios impensable en el servicio urbano de pasajeros. El precio suele ser fijo (salvo que se produzca un cambio en los precios del combustible y/o el peaje) y se intenta que sea lo más cerca al costo posible. Eso sí, si se baja uno de los pasajeros del auto a último momento, el costo del viaje se divide entre los que quedan, por lo que aumenta. Un factor a considerar.
En sus orígenes, la idea del viaje compartido tiene un espíritu comunitario y se divide el precio "justo": en muchos casos, los conductores son personas que quieren viajar de una ciudad a otra y repartir costos. Sin embargo, con la proliferación de estos servicios informales, también afloran "remiserías" (aunque no estén habilitadas para dichos fines) que buscan sacarle rédito al esquema.
Además, en las distintas localidades hay distintas formas de viajes compartidos. Por ejemplo, en el caso de San Nicolás se organizan Trafics que llevan y traen pasajeros desde un punto de encuentro. En Rosario, suele haber varias paradas en el centro y otras en distintos lugares de la ciudad.
Pocos colectivos y más caros
Pero ni los viajes compartidos ni el fenómeno del “carpool” empezaron ayer. Algunos factores, como el recorte de subsidios al transporte por parte del gobierno nacional, la cada vez más baja de frecuencia de colectivos por el aumento de las naftas y la “falta de pasajeros” que señalan las empresas de transporte, profundizan la crisis del transporte interurbano. “Sin dudas, la gota que rebalsó el vaso es el aumento exponencial del precio del combustible, pero la crisis que atravesamos todas las empresas hace muchísimos años no es sólo por este motivo”, expresa Roberto Moretti, socio gerente de Interbus SRL, en diálogo con este diario.
Este lunes, dicha firma anunció la reducción de varias frecuencias matutinas de servicios rumbo a Acebal, Álvarez, Uranga y Coronel Domínguez, tanto la ida desde la Terminal Mariano Moreno como la vuelta hacia la ciudad desde dichas zonas. No obstante, tras horas del comunicado, la empresa dio marcha atrás tras abrir el diálogo con autoridades provinciales. “Por estas cuestiones, muchas decidieron dejar de prestar servicios, algo que lamentablemente pensamos muchas veces nosotros también”, agrega Moretti.
Esta misma semana, una compañía que confirmó recortes en los servicios fue Transur, que anunció que disminuirán las frecuencias que parten desde Rosario hacia destinos como Sastre y Montes de Oca. Además, la empresa Los Raqueles suspendió “hasta nuevo aviso” los siguientes tramos: Arteaga-Cruz Alta; Cruz Alta-Arteaga; Chañar Ladeado-Corral de Bustos y Corral de Bustos-Chañar Ladeado, lo que corta la conectividad del interior de Santa Fe con Córdoba.
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En el marco de la crisis de transporte interurbano, el gerente de Interbus señala otro factor a tener en cuenta: la cantidad de boletos enteros que ingresan al sistema. "Además del aumento exponencial en el precio del combustible, (que en 15 días paso de $1.650 a hoy $2.250 a granel precio mayorista), en nuestro caso del ciento por ciento de pasajeros transportados, el 55 % tiene Boleto Gratuito, el 30 % atributos sociales y sólo el 15 % restante paga el boleto entero", cierra el empresario del transporte.