El informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe indicó que, luego de varios días de inestabilidad y elevada humedad, una breve ventana de mejores condiciones permitió reanudar gradualmente la cosecha de maíz tardío, avanzar con la siembra de girasol y realizar aplicaciones
06:10 hs - Jueves 27 de Agosto de 2026
Tras varios días de inestabilidad climática, lluvias débiles y elevados niveles de humedad, las actividades agrícolas comenzaron a reanudarse en el centro norte de la provincia de Santa Fe. El clima lo permitió. Una mejora temporaria de las condiciones meteorológicas permitió retomar, aunque de manera parcial y con marcadas diferencias entre zonas, las tareas de cosecha, siembra, monitoreo, control y aplicaciones, señaló el último informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) elaborado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
Las precipitaciones de baja intensidad, las lloviznas y la elevada humedad mantuvieron durante buena parte del período analizado situaciones de encharcamiento y anegamiento en distintos sectores de los departamentos del sur, centro y norte del área de estudio. La falta de piso y la intransitabilidad de algunos caminos y lotes dificultaron el ingreso de equipos y maquinarias. Sin embargo, tras el período de inestabilidad, entre dos y tres días de mejores condiciones, según cada zona, permitieron reactivar parcialmente las labores y comenzar a recuperar el ritmo de trabajo.
Uno de los principales movimientos de la semana fue el inicio de la siembra de maíz temprano o de primera. Para la campaña 2026/27, la intención de siembra en el área de estudio alcanza las 98.000 hectáreas.
La actividad comenzó a observarse, entre otros sectores, en el centro-sur del departamento Las Colonias, sobre lotes que venían de soja temprana. No obstante, el ritmo de implantación continúa condicionado por las condiciones ambientales, la elevada humedad de los suelos y la disponibilidad de piso para el ingreso de la maquinaria.
También avanzó la siembra de girasol. En el centro-sur del departamento General Obligado se registraron lotes ya roturados y en pleno proceso de implantación, favorecidos por una muy buena disponibilidad de agua útil.
De todos modos, el progreso de las tareas sigue dependiendo de las posibilidades de acceso a los campos y de la marcada irregularidad en la distribución de las condiciones ambientales.
La cosecha de maíz tardío
En el caso del maíz tardío, la cosecha comenzó a recuperar ritmo de manera paulatina en los sectores sur y centro del área de estudio, luego de las precipitaciones de muy baja intensidad y de los elevados niveles de humedad que habían complicado las labores.
Los rendimientos obtenidos hasta el momento se mantuvieron sin cambios. En el sur del SEA, los promedios se ubican entre 80 y 120 quintales por hectárea; en la zona central, entre 70 y 100 quintales, mientras que en el norte oscilan entre 60 y 75 quintales por hectárea.
Además, en el centro del departamento Castellanos todavía se observaron lotes en etapa R6, correspondiente a la madurez fisiológica, y en buenas condiciones.
La cosecha de algodón también continúa afectada por las condiciones climáticas. En la zona este algodonera, el proceso alcanzó el 97,5% del total implantado, sin registrar avances durante la última semana. En la zona oeste, en cambio, las precipitaciones débiles, las lloviznas, la elevada humedad del ambiente y del suelo, la falta de piso y la intransitabilidad de los lotes impidieron el ingreso de las máquinas. En algunos sectores, además, los campos continuaron anegados, precisó el informe de la Bolsa.
Aplicaciones en los lotes de trigo
En los cultivos de trigo se realizaron aplicaciones de fungicidas, fertilización nitrogenada y tareas de seguimiento, control y evaluación, de acuerdo con las posibilidades de acceso a cada lote.
El informe de la entidad santafesina no registró la presencia de plagas o enfermedades de consideración. Sin embargo, las condiciones de elevada humedad llevaron a realizar aplicaciones preventivas de fungicidas en distintos sectores.
En las áreas más afectadas por los excesos hídricos y los anegamientos se mantuvieron cultivares en estado regular, con cambios en la coloración de las plantas, que pasaron del verde intenso a tonalidades verde amarillentas.
De esta manera, el sector agrícola del centro norte santafesino comienza a recuperar actividad luego de varios días marcados por la inestabilidad climática, aunque la evolución de las labores seguirá dependiendo de que los suelos logren recuperar condiciones adecuadas para el ingreso de maquinaria y el avance de la nueva campaña.