El monitoreo nacional registró una fuerte caída de las poblaciones en el norte y niveles mínimos en las regiones centrales. Los especialistas recomiendan sostener los controles desde la emergencia del maíz
14:05 hs - Sábado 24 de Octubre de 2026
La población de chicharritas volvió a retroceder en las principales regiones maiceras del país durante la primera quincena de octubre, con un escenario incluso más favorable que el de un año atrás, especialmente en el NOA y el NEA. La combinación de lluvias abundantes y grandes amplitudes térmicas contribuyó a reducir la presencia de Dalbulus maidis, según el 52º informe de la Red Nacional de Monitoreo.
La caída fue particularmente marcada en las zonas endémicas del norte argentino, mientras que en el Litoral y las regiones Centro Norte y Centro Sur las capturas se mantuvieron en niveles muy bajos o prácticamente nulos. El panorama resulta alentador para el maíz, aunque los especialistas insistieron en sostener la vigilancia desde la emergencia del cultivo.
El antecedente de la epidemia de achaparramiento, que provocó la pérdida de casi el 20% de la producción maicera de la campaña 2023/24, sigue presente. Por eso, desde la Red remarcaron la importancia de mantener un monitoreo activo y sistemático del vector y eliminar los maíces voluntarios, conocidos como “guachos”. Estas plantas pueden funcionar como un “puente verde” que permite la continuidad de la chicharrita y los patógenos que transmite entre una campaña y otra.
En los lotes con maíz de primera, recomendaron realizar controles frecuentes desde la emergencia para detectar a tiempo una eventual aparición del insecto y definir estrategias que permitan minimizar los daños.
La situación en las diferentes regiones
En el NOA, el promedio regional cayó de 8,34 adultos por trampa en la segunda quincena de septiembre a 1,5 en la primera de octubre. Este último registro también se ubicó un 67% por debajo de las 4,59 capturas de igual período de 2025.
La ausencia de la plaga alcanzó al 62% de las localidades monitoreadas en esa región. Otro 25% registró entre uno y cuatro adultos por trampa, la categoría de menor presencia. Entre las localidades restantes, el máximo se observó en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, con 16 adultos por trampa.
El NEA mostró una evolución similar. El 67% de las localidades no registró presencia de Dalbulus maidis y un 25% se ubicó en la categoría más baja de capturas. El promedio regional descendió a 1,18 adultos por trampa, frente a los 6,85 del relevamiento anterior y los 3,83 de un año atrás. La mayor abundancia se detectó en Lilo Viejo, Santiago del Estero, con 16 adultos por trampa.
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En el Litoral, las poblaciones permanecieron estables en niveles muy bajos. El vector estuvo ausente en el 83% de las localidades y el resto registró entre uno y cuatro adultos por trampa. El promedio regional fue de 0,34, similar al del informe previo y algo inferior al de la misma quincena del año pasado.
En la región Centro Norte, la proporción de localidades sin chicharritas pasó del 75% al 86% entre ambos relevamientos. En el 14% restante, las capturas se limitaron a la categoría de menor presencia. El promedio bajó a 0,19 adultos por trampa, contra 0,60 en la segunda mitad de septiembre y 0,35 en la primera quincena de octubre de 2025.
Por último, el Centro Sur mantuvo una ausencia casi total del insecto: no hubo capturas en el 98% de las localidades monitoreadas. El promedio regional fue de apenas 0,03 adultos por trampa, un valor muy similar al del informe anterior y al de igual período del año pasado, reseñó el informe de la red.
