Advierten por dos tipos de pintura que duplican la cantidad de plomo permitido y se venden en Santa Fe

Son esmaltes sintéticos de base solvente y los valores críticos se encontraron en los colores rojo y amarillo. Qué recomendaciones tener en cuenta en caso de haber usado los productos

12:57 hs - Jueves 16 de Abril de 2026

La ONG rosarina Taller Ecologista realizó un análisis sobre distintas marcas de pintura para conocer cuál es la concentración de plomo de productos que se utilizan, sobre todo, en los hogares. Los estudios indicaron que algunas mostraron el doble del máximo permitido por ley.

Las pinturas analizadas fueron esmaltes sintéticos de base solvente y los valores críticos se encontraron en los colores rojo/bermellón y amarillo, de marcas que se venden en Santa Fe y Buenos Aires y que por razones legales, indicaron desde la ONG, no fueron especificadas. Cabe aclarar que sí fueron notificadas ante el Ministerio dé Salud de la Nación, la Subsecretaria de Ambiente de la Nación, la Sociedad Argentina de Pediatría y la Sociedad de Pediatría de Rosario, entre otras.

Los niveles altos de plomo en pinturas de uso hogareño fueron hallados tras la cuarta ronda de análisis realizada por la ONG sobre estos productos. "Una vez más, llamaron la atención frente al riesgo que esto representa para la salud, especialmente en niños, niñas y el ambiente, recordando que en Argentina está vigente una resolución del Ministerio de Salud que regula los niveles permitidos", indicaron desde el Taller Ecologista.

Pintura con altos niveles de plomo

Las pinturas en las que se detectaron altos niveles de plomo son decorativas y se usan, principalmente, sobre maderas y metales, casi siempre en exteriores, explicó a La Capital el licenciado en Ciencias Ambientales Giovanny Landinez, integrante del Taller Ecologista.

Y agregó que si bien "esas pinturas, en muy pocas ocasiones, se usan para pintar espacios completos", sí generan contaminación cuando se degradan, agrietan o descascaran: "Ocurre con el tiempo".

El trabajo de investigación sobre los productos se realizó en diciembre pasado sobre diez muestras de esmalte sintético de base solvente y los resultados revelaron que dos de las muestras tenían concentraciones que superaban ampliamente el límite permitido, que es 600 partes por millón (ppm), según lo establecido en la resolución Nº 7/2009 del Ministerio de Salud nacional, vigente desde 2010 en todo el país y que prohíbe la fabricación e importación de pinturas, lacas y barnices que contengan más de 0.06% de plomo en la porción no volátil de la pintura (peso seco). Ambos productos, indicaron desde la ONG, se comercializan en Santa Fe y Buenos Aires.

En el desagregado de cada color, el rojo/bermellón mostró 15.361 ppm, mientras que el amarillo expuso 10.700 ppm.

Las ocho muestras restantes mostraron una concentración de plomo por debajo de 600 ppm: iban desde 0.47 ppm a 51.86 ppm. Se analizaron los colores rojo/bermellón, amarillo y verde.

Consecuencias de la exposición al plomo

El plomo es un metal tóxico que ocasiona efectos adversos tanto en la salud humana como en el ambiente. La exposición a dicho metal afecta principalmente a niños y niñas que sufren daños aún en presencia de cantidades más pequeñas que los adultos. Los daños en la salud son en general irreversibles y su impacto puede perdurar a lo largo de toda la vida. No hay ningún nivel seguro de exposición al plomo.

"El plomo puede ingresar por tres vías: inhalación (polvo o vapores), ingestión (partículas en manos, comida o agua) y, en menor medida, absorción por la piel. En el caso de las pinturas, el mayor riesgo está en el polvo que se genera cuando la pintura se desgasta, raspa o lija", detalló Landinez. Y sumó: "Una vez en el organismo, el plomo pasa a la sangre y se distribuye rápidamente por todo el cuerpo. Al principio circula en la sangre, pero en pocas semanas empieza a acumularse en tejidos blandos como el hígado y los riñones. El problema más grave es que el cuerpo lo confunde con el calcio, por lo que termina depositándose en los huesos y dientes, donde puede quedarse por décadas".

"Esa reserva ósea es especialmente peligrosa porque no es permanentemente inerte: ante situaciones de estrés, embarazo, menopausia o enfermedades, el plomo puede liberarse de nuevo a la sangre y generar toxicidad incluso años después de la exposición", añadió.

En el caso de los niños, los riesgos son mayores, explicó el miembro del Taller Ecologista: "Absorben hasta un 50% del plomo ingerido, contra un 10% en adultos; su barrera hematoencefálica (la defensa del cerebro) es inmadura, por lo que el plomo llega más fácilmente al sistema nervioso central; y el cerebro infantil está en pleno desarrollo, por lo que el plomo interfiere directamente con la formación de conexiones neuronales".

"Los efectos incluyen pérdida del coeficiente intelectual, problemas de atención y conducta, retraso en el desarrollo del lenguaje y, en casos graves, convulsiones o daño cerebral permanente", agregó.

Recomendaciones inmediatas

En caso de haber utilizado un producto de este tipo para pintar una superficie, Landinez recomendó: "Se debe restaurar esa superficie usando protección y que los ambientes se mantengan cerrados para que no haya dispersión de material particulado. Luego se debe hacer una limpieza profunda".

Además, dentro de las acciones posibles, la ONG recomendó la elaboración de un reglamento que prohíba la fabricación, importación, exportación, distribución, venta y uso de pinturas con concentraciones totales de plomo superiores a 90 ppm, límite considerado el estándar más restrictivo del mundo.

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En paralelo, sugirieron que se exija a las compañías de pinturas la exhibición en las etiquetas de las latas suficiente información sobre ingredientes dañinos tales como los solventes, al igual que advertencias acerca de los posibles riesgos del polvo contaminado con plomo generado por cambios o desgastes de superficies pintadas.

Finalmente, solicitó que las fábricas de pinturas que todavía producen productos con plomo discontinúen prontamente el uso de compuestos con dicho metal en las fórmulas de pinturas y un mayor control por parte de los organismos respectivos.