Jueves 07 de Marzo de 2024
En el imaginario infinito de Roald Dahl el personaje de Willy Wonka ocupa un lugar prominente, y esta vez le ha correspondido a Timothée Chalamet, una de las grandes estrellas juveniles de la pantalla, reinventar al más famoso fabricante de chocolate. Su “Wonka” -título de la película que imagina los inicios del estrafalario personaje- conserva la magia y el atractivo del original, pero opta por ofrecer una visión menos siniestra y más amable de él, tal como se puede ver en el film que llegará este viernes al streaming como parte de la franquicia Del Cine a Max.
Chalamet, de 27 años, confesó que una de sus razones para hacer la película era “esa mirada inteligente hacia un personaje que me es muy querido”. “Me habría sentido más blasfemo por intentar volver a contar la historia original que por contar una nueva historia de cómo fue él en su origen”, explicó.
“Wonka” ofrece un festín visual con un reparto lleno de estrellas en el que el director Paul King (autor de las dos películas de “Paddington”) inventa el origen del mago y su odisea por cumplir su sueño de convertirse en fabricante del mejor chocolate del mundo.
Para ello se enfrentará a un cártel de chocolateros que casi parecen funcionar como narcotraficantes, además de policías corruptos y la diabólica dueña de una pensión (Olivia Colman) a quien vende su alma. Con este papel, Chalamet sigue las huellas de dos leyendas, Gene Wilder y Johnny Depp, que interpretaron a Wonka en sendas adaptaciones de “Charlie y la fábrica de chocolate”.
“Tienes que hacer tu propia creación, porque ellos son gigantes del cine. Esta película es en realidad la pieza de acompañamiento para la de Gene Wilder”, dijo Chalamet, que citó trabajar con King y el elenco lleno de estrellas británicas, como Colman o Hugh Grant, como dos de los grandes alicientes en “Wonka”.
King, también guionista de la película, defendió su decisión de imaginar la juventud de Willy Wonka y alumbrar un personaje lleno de pureza que todavía no se ha contaminado.
“En «Charlie y la fábrica de chocolate» Willy Wonka es casi un tipo de chocolate. Tiene un exterior frágil, ligeramente cínico, pero en su corazón hay ese extraordinario acto de generosidad de buscar a un niño para entregarle el trabajo al que ha dedicado su vida”, señaló.
De ahí que su filme, ambientado 25 años antes que el original, se centre en “cómo este personaje con esa imaginación pura en el corazón y una visión optimista de la humanidad llega a desarrollar esa piel tan frágil”.
Para King, lo mejor de la película es que trata grandes asuntos universales pero con un toque de ligereza “a través de personajes grotescos y muy divertidos” que están dominados “por la codicia, que es el gran tema central de «Charlie y la fábrica de chocolate»”.
Chalamet, nominado al Globo de Oro por este trabajo, muestra sus habilidades para el canto y el baile, dándole un nuevo giro al querido fabricante de dulces.
“Este fue el proyecto físicamente más desafiante que he hecho”, dijo Chalamet a Vanity Fair. “No puedo decir que cantar y bailar sea fácil. He estado en el teatro musical toda mi vida y bailé un poco en la escuela secundaria, pero esto fue en un nivel diferente. Es diferente hacerlo en una película. Tenés que seguir estando en el centro del cuadro mientras bailás, tenés que ensayar durante meses, tenés que estar presente en cada toma y bailar con bailarines profesionales”. Para “Wonka, pasó tres meses entrenando con el ganador del Tony, Christopher Gattelli, aprendiendo complejos números de baile que incluían o tap, vals y una secuencia de vuelo que requería que él y su coprotagonista Calah se desplazaran por el aire.