Lunes 19 de Mayo de 2008
Mientras que maliciosamente mucha gente del ambiente artístico sigue refiriéndose a Wanda Nara
como “Wanda nada”, en referencia a las inexistentes cualidades artísticas de la
vedette, ella hace oídos sordos a las habladurías, envidias y rumores varios, y prepara su boda con
Maxi López, jugador del F. C. Moscú, que se realizará el 31 de mayo en Buenos Aires.
Y ya está cerrada la lista de invitados, entre los que aparecen Ronaldinho y Messi, quienes
no han perdido el contacto con Maxi, pese a que vive en Moscú.
"Cuando Maxi jugaba en el Barça, se hizo muy amigo de Ronaldinho y la última vez que le llamó fue para reprocharle que precisamente se había enterado de nuestra boda por la revista Caras en lugar de habérselo dicho personalmente", confesó Wanda.
Maxi y Nara arreglaron inmediatamente el fallo cometido. "Ya le enviamos la invitación. Y también es muy probable que venga Messi. Todo depende de que el club los autorice, aunque a Ronaldinho tal vez le sea más fácil, porque está por ser vendido, y aprovecharía para pedir un par de días".
"Vamos a festejar a todo trapo porque una boda es algo que se vive una sola vez en la vida",
afirmó Wanda. Tras la ceremonia en la iglesia de Santa Elena, el banquete para 200 invitados tendrá
lugar en el hotel Alvear, uno de los más lujosos de Buenos Aires.
"La fiesta va a ser temática, al mejor estilo de Romeo y Julieta -contó Wanda-. El salón va
estar todo ambientado como un castillo y va a circular gente vestida toda de época, muy
románticos". La música también será fundamental. Ni más ni menos que van a tocar cuatro bandas.
"Una es una sorpresa, nos la regalan", dice Wanda.
Pese a vivir actualmente en Moscú, Maxi López se ha comprado los dos trajes -el de la ceremonia civil y el de la eclesiástica- en Madrid, en una tienda en que cuestan de 3.000 a 6.000 euros. También acaba de adquirir un Mercedes SLR McLaren de edición limitada.
El meteórico ascenso de Wanda Nara tendrá su momento de esplendor con la boda. Bastante lejos
quedó el momento en que la rubia pasó de ser una total desconocida hasta que un día se cruzó con
Diego Maradona y explotó hábilmente el encuentro, hasta que su nombre se empezó a asomar en los
medios. Después llegó ese chiste sostenido en el tiempo que decía que era virgen (después se
encargó de aclarar que era un truco publicitario), y más adelante llegó el paso por
“Patinando por un sueño”, en donde demostró que sin ninguna habilidad a la vista, Wanda
podía convertirse en fenómeno de los medios.