Volver a Mataderos

Sábado 13 de Septiembre de 2008

La resurrección de Otero pasa también por pasear su adelgazada figura por el barrio de su infancia, Mataderos. "Me reencuentro con los viejos amigos del barrio. Me vienen a buscar porque yo vivo en el centro; vamos a Mataderos, comemos un flor de asado y nos cagamos de risa recordando anécdotas", dice el cantante. "Somos todos tipos que estamos pagando lo que hicimos a los veinte años. Es una mesa que respeta mucho al hígado", añade, serio.