Sábado 21 de Noviembre de 2015
El uruguayo Daniel Drexler llega a Rosario para presentar en vivo "Tres tiempos", un DVD-libro con nuevas versiones de sus canciones que narra momentos, ideas y sentimientos detrás de cada disco. A lo largo de sus más de 15 años de trayectoria solista, el cantautor del vecino país viene recorriendo con su música muchísimos escenarios del mundo, además de compartir la escena con Fernando Cabrera, Kevin Johansen, Luis Eduardo Aute, Santiago Feliú, su hermano Jorge Drexler y su prima Ana Prada.
"Tres tiempos" es un libro acompañado por un DVD, cuenta el oriental. Dice que es un proyecto bastante amplio, centrado en la idea de que lo que el público ve de un artista es el 10 por ciento del iceberg que queda fuera del agua. Explica además que su intención en "Tres tiempos" es la de acercar al lector (o al escucha) al otro 90 por ciento que queda bajo el agua y que —aún no siendo evidente a la vista— es responsable de que lo visible tenga la apariencia que tiene. Se trata también, detalla Drexler, de "un viaje submarino", una invitación a bucear en el sustrato conceptual de sus tres últimos discos de estudio: "Vacío", "Micromundo" y "Mar abierto". Más aún, el libro es un ensayo sobre el vacío, la incertidumbre y la modernidad líquida, que son los ejes temáticos que dieron origen a esos tres discos. También incluye un anexo sobre el "Templadismo", en que intenta explicar qué quiso decir cuando hace 10 años largó al ruedo esa "herramienta" descriptiva y de incitación a la reflexión sobre la creatividad en la cuenca del Plata.
¿Cómo se grabó el DVD?
—El DVD también tiene un aire de "inmersión", al ser un registro en vivo de la grabación de una selección de canciones de los tres discos. Lo grabamos en el mítico estudio "Ion" de Buenos Aires bajo la dirección de Ariel Hassan y la producción musical de Dany López. Con Dany quedamos muy contentos con la modalidad de trabajo que utilizamos en "Mar abierto", donde grabamos en vivo mezclando sonoridades de instrumentos del área popular y culta.Partiendo de esa experiencia, tuvimos la idea de pasar canciones de los discos anteriores por el mismo tamiz y ver cómo respiraban en ese nuevo entorno. La grabación fue un proceso medio faraónico con más de 30 personas involucradas entre productores, técnicos de filmación, iluminación, sonido, vestuario, maquillaje, etc. Grabamos en simultáneo al quinteto con el que vengo tocando los últimos 3 años (batería, guitarra eléctrica, bajo, piano y guitarra española), sumándole un trío de cuerdas (violín, viola y cello) y un dúo de vientos (clarinete y clarón).
—¿Fue tu proyecto más ambicioso?
—Sí. Al principio mi idea era hacer sólo un DVD. Mi amigo Ariel Hassan (director de "Encuentros en el estudio") hacía años que me quería convencer de que me sentara y escribiera un libro sobre el "vacío". Hacía años también que yo venía "esquivando el bulto". Cuando le fui a plantear la idea del DVD me dijo: "Yo te lo grabo pero vos escribime el libro". Al principio pensé en escribir algo corto, pero cuando me encerré en la casa familiar de La Paloma, frente al ventanal que da al mar, descubrí una nueva vocación que no esperaba que apareciera a esta altura. Voy a estar eternamente agradecido con Ari por haber despertado en mi el bicho de la escritura.
— ¿Cómo se traslada este trabajo al escenario, teniendo en cuenta que fue grabado por 10 músicos?
—"Tres tiempos" es tan amplio que se adapta cómodamente a varios formatos diferentes. En el Auditorio Nacional, en Montevideo, lo presentamos con los 10 músicos. En San Pablo, Curitiba, Porto Alegre y Buenos Aires, lo hice con 7 músicos. La gira por España la hicimos a dúo con la clarinetista. También me he sentido muy bien defendiéndolo solo con la guitarra, porque al ser un libro me coloca fácilmente en ese ambiente de complicidad intimista que comparten los libros y los recitales acústicos.
¿Hay una presión extra llevar el apellido Drexler?
—Cuando saqué los primeros dos discos, me complicó y me ayudó por partes iguales. Hoy, después de tanto recorrido, ya ni me ayuda ni me complica. Lo que queda después de tantos años es la enorme dicha de tener hermanos que además de ser talentosos, son personas hermosas y a los que claramente ubico dentro de mi círculo de amigos íntimos.