Miércoles 12 de Enero de 2011
Los restos mortales de la poeta, escritora y cantante María Elena Walsh fueron inhumados ayer en el cementerio del barrio porteño de Chacarita, donde organismos de derechos humanos la definieron como una “defensora de la democracia”.
Durante la ceremonia se entonaron canciones como “Manuelita” y “Como la Cigarra”, acto que fue precedido por un responso con familiares, amigos y personalidades de la cultura en la capilla situada a metros del panteón de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic).
Por el velatorio pasaron la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, además de las actrices Graciela Borges y China Zorrilla, los políticos Ricardo Alfonsín y Felipe Solá, los cantantes Susana Rinaldi, Víctor Heredia y Teresa Parodi, entre otros, y el escritor Leopoldo Brizuela.
La titular de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, definió a Walsh como una mujer “contestataria que creía en la democracia” y en los derechos humanos. “Estuvo presente en tantos momentos, como en el que quedó signado en la película «La historia oficial»”, resaltó Carlotto al referirse al tramo en el que se reproduce la canción “El país del Nomeacuerdo”.
A la inhumación asistieron Teresa Parodi, quien formó parte del cortejo fúnebre, al igual que la actriz Virginia Lagos y el ex jefe comunal porteño Facundo Suárez Lastra, entre otros.
El féretro fue cubierta con una manta tejida por miembros de pueblos originarios, como había sido su voluntad. Fabián Matus recordó que, “en la canción «La paciencia pobrecita» decía: «Tápenme cuando me muera con una manta tejida por mis paisanas»”.
Al mediodía el ataúd fue colocado en el interior del panteón de Sadaic en medio de aplausos, tras lo cual fueron nuevamente entonadas algunas canciones de la compositora, como “Manuelita, la tortuga”, “Canción del Jacarandá” y “Como la cigarra”. l