Un festival de la política
San Sebastián comenzó a recibir a las estrellas más celebradas del cine. El actor español Antonio Banderas fue el encargado de inaugurar ayer la 56ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián con la británica "The Other Man", de Richard Eyre, en la que compone un triángulo amoroso con Liam Neeson y Laura Linney.

Viernes 19 de Septiembre de 2008

San Sebastián comenzó a recibir a las estrellas más celebradas del cine. El actor español Antonio Banderas fue el encargado de inaugurar ayer la 56ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián con la británica "The Other Man", de Richard Eyre, en la que compone un triángulo amoroso con Liam Neeson y Laura Linney.

Banderas recibirá además el Premio Donostia a la trayectoria que otorga el certamen español, un honor que sólo le fue concedido anteriormente a dos actores españoles, Fernando Fernán Gómez y Paco Rabal.

"Llevo más de veinte horas sin dormir porque fui a una cena con Barack Obama", dijo un ojeroso Antonio Banderas en la primera jornada del festival. "Yo no soy americano. Pero mi hija sí lo es. Y no quiero depositar el futuro de mi hija en manos de John McCain", afirmó el malagueño en referencia al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos.

También llegaron Woody Allen, que estos días está experimentando un éxito inesperado de taquilla en su país con "Vicky Cristina Barcelona", su última creación. El director neoyorquino llegó acompañado del español Javier Bardem, pero no de las dos actrices que se lo disputan en la película, Penélope Cruz y Scarlett Johansson.

"Vicky Cristina Barcelona", que se presenta en la sección Zabaltegui, es una coproducción entre España y Estados Unidos, se centra en dos turistas estadounidenses Cristina y Vicky (Johansson y Rebecca Hall) que llegan a Barcelona y conocen a un seductor pintor español (Bardem). Este coquetea con las dos, pero inicia una relación con Cristina. Hasta que la aparición de su ex, María Elena (Cruz), complica las cosas.

Allen, que recibió el Premio Donostia a la trayectoria en San Sebastián en 2004, se mostró encantado de haber rodado en Barcelona. "Podría haber sido París o Venecia. Pero no hubiera sido igual en Nueva York, Londres o Berlín. Barcelona tiene un carisma especial. Es una de las ciudades más bonitas y cosmopolitas del mundo".

Por su parte, Bardem, que evitó hacer cualquier referencia a su pareja Penélope Cruz, se deshizo en alabanzas por el guión del director de "Annie Hall" y "Hannah y sus hermanas". "Allen consiguió construir un escenario de estereotipos para después destruirlos", afirmó el español.