Martes 09 de Mayo de 2023
Un empleado de un parque de diversiones en Estados Unidos se hizo viral por hacerle bromas infartantes a los usuarios del juego que opera. En el complejo Mountain Monster del estado de Tennessee, el encargado de hacer funcionar una de las atracciones, conocida como Monster Drop, finge desperfectos en el juego para sumar al susto de los asistentes. El juego en cuestión consiste en una caída libre de 60 metros, en una estructura de sólo dos asientos y con la particularidad de no contar con barra para agarrarse.
Los valientes que se animan a ser arrojados a más de ochenta kilómetros por hora sólo están amarrados por un cinturón de seguridad. La sensación de estar un poco sueltos es lo que le da un condimento extra a esta versión de un juego que es muy popular en los parques de diversiones.
Según dice la propia descripción del juego, los usuarios son suspendidos por doce segundos y después soltados sin aviso previo. En ese breve lapso de tiempo, el empleado hace de las suyas para darle incluso un poco más de emoción al asunto: finge tocar la pantalla que opera el juego como si hubiera un error y les dice algo preocupante como “hay un error con los cinturones” o “me olvidé de ponerle los cinturones en los hombros”. Estos últimos, claro, no existen. Por lo cual, cuando las personas levantan la vista para buscarlos, de pronto caen al vacío. Cada uno le pone onda a la rutina como puede.
Una pasada por el juego tiene un costo de quince dólares y, por supuesto, quienes se animan a subir tienen la chance de comprar el video de la caída. Sin dudas, con la intervención inesperada del empleado, esa secuencia resulta aún más divertida para después compartir el registro del susto con la familia.