Domingo 25 de Diciembre de 2022
La televisión argentina parece subida al auto fantástico con el que el Doc llevaba a Marty McFly varias décadas atrás o hacia adelante en “Volver al futuro”. Es que en este 2023, la otrora pantalla chica, que está más caja boba que nunca, jugó una carta fuerte con los realities -igual que en los primeros 2000- y cantó “¡Bingo!”. El disparador había sido “El hotel de los famosos”, de El Trece, donde comenzó a pispearse que el encierro -con ciertas comodidades y lujos, claro- garpaba en el rating. Pero no hay dudas que la gran sorpresa vino del lado de “Gran Hermano”, en Telefe, un formato de la vieja Holanda creado por John de Mol que ya parecía demodé. Pero no. Los personajes encerrados en una casa por momentos se convirtieron en okupas de las nuestras. Primero fue Tomás Holder, el rosarino parecido a Ricardo Fort; después fue Alfa con su bandana y su incorrección política; antes fue Mora hablando de poliamor; más tarde fue Agustín, con una declaración patética sobre las mujeres que nunca se supo si fue intencional o estrategia. Y así. Pero antes de que explotara GH, quien marcó presencia fue el único integrante de esa Santa Trinidad de la TV sin apellidos (Mirta, Susana, Marcelo), con un formato que impactó por su espectacularidad. Sí, volvió Tinelli y lo hizo, a su manera, apostando a un producto de alta gama. “Canta conmigo ahora” llegó un lunes 25 de julio y la rompió. Fue lo más visto del canal del solcito multicolor con 15,1 puntos de rating, dejando atrás al canal de las pelotas, que apenas arrimó 12,8 con el tanque de “La Voz Argentina”. Un jurado de lujo con cien personalidades deliberaba públicamente sobre las interpretaciones de ilustres desconocidos. Entre las celebridades que aparecían en esa pared gigante estaban nada menos que El Puma Rodríguez, Cristian Castro, Coti Sorokin, Manuel Wirzt, El Bahiano, Patricia Sosa, y también algunos personajes locales que comenzaron a tomar protagonismo por peso propio, como son los casos de una disparatada Celeste Campos, en su alter ego de Alma Viva, y Alejandro Paker, convertido en una suerte de villano al que le dieron el rol de ser el Marcelo Polino del certamen. Desde ya que en Telefe no todos brindaron con champán o yampéin, como dice Caniggia, que en 2023 encabezará un ciclo de entretenimiento por El Trece titulado “Los desconocidos de siempre”. Es que el canal de las pelotitas tuvo un tropiezo inesperado este año con “¿Quién es la máscara?”. Quizá en Telefe descansaban en el carisma y la belleza a prueba de balas de Natalia Oreiro. Pero...si el formato es flojo, no te salva ni las atajadas de Dibu. Por lo tanto, el ciclo que encima tenía en el jurado a esa máquina de restar (a excepción de cuando maneja los intereses de Icardi) llamada Wanda Nara, tuvo muy poco tiempo en el aire y se fue por colectora.
En materia de ficciones, la tevé tuvo poco y nada. “El primero de nosotros”, con un elencazo integrado por Benjamín Vicuña, Paola Krum, Damián de Santo, Mercedes Funes, Jorgelina Aruzzi y Luciano Castro, sacó pecho en un año en el que todo estaba listo para la segunda temporada del culebrón “Argentina, Tierra de Amor y Venganza” (ATAV), pero parece que habrá que esperar hasta 2023 para verlo en El Trece, que tendrá un año más que especial. Es que Marcelo Tinelli termina el contrato este 31 de diciembre y nadie sabe cuál será su destino en la tevé o si habrá destino en la tevé. El Mundial le dio todas las alegrías a la TV Pública, que sacudió el rating en todas sus jornadas en un diciembre atípico en su historia y que, como frutilla de postre, se coronó con la Copa del Mundo para Argentina. En el rubro entretenimientos, Guido Kaczka siguió captando televidentes con “Los 8 escalones” porque nunca se corrió de una fórmula que no falla: que del otro lado del televisor la gente responda en casa las preguntas que se dicen en el programa. Aunque parezcan obvias, pero eso suma y sumará siempre. En Canal 9, valga una mención para Teté Coustarot y Boy Olmi al frente de un programa que invita a la memoria con archivos logrados y una calidez inusual en la pantalla chica: “La hora exacta”. Un ciclo que va por la segunda temporada y ojalá haya muchas más. En tanto, “Bendita”, con Beto Casella en la conducción, también levanta la bandera de los archivos, pero apunta a lo más picante de la pantalla diaria, con insert memorables que generalmente disparan una carcajada, en momentos que tanto se necesitan. América tuvo un año dispar con una floja Florencia Peña en “LPA” (siglas de La puta ama) en un personaje que ya necesita un cambio de timón. Por su parte, también se vio a una tibia Flor de la V en “Intrusos” y una buena incoporación con Angel de Brito en “Los ángeles de la mañana”. En ambos casos se ve un formato que ya invita a un cambio y fuera, que es el programa de chimentos. Por lo pronto, en el 2023 se viene otra temporada de “El hotel de los famosos” y seguramente habrá más “Gran Hermano”; nadie sabe qué hará Tinelli; habrá más almuerzos de Juana Viale y todo indica que “La noche de Mirtha” se mantiene. El auto de “Volver al futuro” sigue con el tanque lleno, y abona a una máxima gatopardista que a veces mete miedo: “que todo cambie para que todo siga igual”.