Viernes 08 de Marzo de 2024
“Totalmente poseídos”, un documental vibrante de La Renga, es una road movie, en la que se busca entrecruzar las estéticas del rocanrol metalero argentino con el viaje de unos motoqueros ya muchachos mayores, pero no menos entusiastas, que desafían, pelos al viento, las casi infinitas rutas argentinas, el octavo territorio más grande del planeta.
Motos tipo choperas, camperas de cuero, cascos, el rock de La Renga sonando muy arriba hasta convertir la sala de cine en un recital y un buen trabajo de cámaras y fotografía transforman a “Totalmente poseídos” en un producto digno, y seguramente disfrutable especialmente para el público fan.
Uno de los distintivos de la película es que es la primera vez que una road movie de estas características llega a los cines. El film, además, permite conocer canciones nuevas producidas especialmente para este trabajo y tanto esos temas como toda la música fueron grabados y mezclados especialmente para “Totalmente poseídos”.
El viaje en dos ruedas de casi 5 mil kilómetros, atravesando 10 provincias, trae la épica de “cabalgar al viento” en las interminables rutas, muchas veces polvorientas de la patria. “Fuimos beneficiados por un hechizo”, dice Chizzo, la voz característica de la banda que hizo de su particular vocalización áspera, grave, una marca distintiva.
Chizzo, Teté, Tanque, Manu y Gaby integran un reparto que se sacrifica en la inmensidad del territorio nacional para ir a conectar con los públicos de tierra adentro, que llevan el rock metalero en la sangre.
En su vocación por sintetizar la música rock, la estética motoquera, y por caso, la precordillera de Salta o una joya sin igual como el cañón del Talampaya en la Rioja, “Totalmente poseídos” toma riesgos, en los que por momentos acierta, y en otros no.
Se trata de un documental estricto, en el sentido de que nadie habla a cámara, y se sostiene con una voz en off que tal vez hiperboliza más allá de lo necesario la épica de la rock-movie y motoquera.
Con algo de aquel mítico “Busco mi destino” de los años 60, y por qué no, algunos destellos en modo antihéroe criollo de la inolvidable “La canción sigue siendo la misma”, de Led Zeppelin, para los cultores de La Renga, se trata de un film imperdible.