Sábado 08 de Octubre de 2022
Togo es un cuidacoches (un “trapito” diríamos en la Argentina) que desde hace años cuida la misma cuadra de Montevideo. Es un tipo querido y respetado por los vecinos y además vive en la misma cuadra, debajo de un árbol. Alguna vez fue boxeador, pero un accidente lo dejó rengo y sin posibilidades de trabajo. Para completar el cuadro, su única hija está internada en un refugio para adictos en rehabilitación. Esta suerte de eterno perdedor es el personaje central (y el título) de la nueva película de Israel Adrián Caetano (“Pizza, birra, faso”, “Un oso rojo”, “Bolivia”, “El marginal”). “Togo” es el primer largometraje de Caetano rodado en su Montevideo natal y también el primer film uruguayo producido por Netflix.
El protagonista (encarnado por Diego Alonso, el Pollo de “Okupas”) lleva una existencia relativamente tranquila (lava los autos de los vecinos, recibe propinas) hasta que una banda de chicos que trabajan para un narco se acerca amenazante a su sector y lo quieren correr para “controlar” la zona. Togo se ve a sí mismo como “dueño de la calle”, y se siente avalado por los vecinos, entonces no va a resignar su lugar para dejar espacio a estos pibes que manejan códigos muy violentos.
Caetano se ubica acá entre el policial un tanto diluido y el drama familiar, ya que Togo se va a cruzar en la calle con Mercedes (Catalina Arrillaga), una chica de clase alta que está huyendo de la casa de sus padres y que encuentra cierta comprensión en compañía del protagonista. Salvando las distancias, la película rescata el espíritu del Clint Eastwood más reciente y otoñal, con esos personajes solitarios que tratan de resolver con métodos old school los problemas de un mundo actual que los deja de lado.
El director se aferra a una estructura narrativa clásica que él maneja con mucho oficio, aunque por momentos le falta tensión al relato y la subtrama de la chica que huye no llega a levantar temperatura dramática. Recién sobre el final, cuando aflora la violencia, la película muestra la potencia real de una historia mínima que podría ocurrir acá a la vuelta.