Susana Baca trae a Rosario el alma de la canción latinoamericana
La artista peruana actúa este miércoles en la Sala Lavardén, en un recital que será precedido por el grupo vocal rosarino Cuarteto Karé.

Martes 23 de Agosto de 2022

La voz de Susana Baca, un bello y reconfortante cauce para la canción latinoamericana, volverá a escenarios argentinos tras casi cinco años de ausencia para ofrecer en agosto siete recitales en diferentes ciudades del país y demostrar así que “es la fuerza de la música la que me hace sentir que tengo que seguir dándole mi canto a la gente”. Mañana será el turno de Rosario, con el show que artista peruana ofrecerá desde las 21 en Sala Lavardén (Sarmiento y Mendoza), en un recital que estará precedido por el Cuarteto Karé.

  Estrella mundial de la música afroperuana y ganadora de tres premios Grammy, Baca respondió a Télam desde Austria, en un alto de su gira europea. “La fuerza también me viene de estar tocando con mis nietos y esa juventud me demanda tanto como que se me acerquen jóvenes a interesarse por la música nuestra”, indicó.

  La artista que fue ministra de Cultura de su país de julio a diciembre de 2011 en el gobierno de Ollanta Humala, entre 2011 y 2013 presidió la Comisión Interamericana de Cultura de la Organización de Estados Americanos y en 2020 obtuvo su tercer Grammy Latino por el disco “A capella” que registró durante el confinamiento por la pandemia.

  “Canté en el Municipal de Lima sin una sola persona. Solamente las butacas me estaban mirando, ha sido un horror porque la pandemia nos detuvo y a los únicos a los que no detuvo fue a las farmacéuticas que hicieron dinero con ella. Pero yo necesito estar frente a esa gente a la que le digo cosas desde el corazón”, confiesa en medio de un tour que la traerá al país y también pasará por Uruguay y Chile.

  Con el enorme repertorio amasado en más de medio siglo de investigación, recuperación y cantos en torno a las músicas de raíz de su tierra y también con el reciente disco “Palabras urgentes”, producido por Michael League, líder de la banda de jazz fusión Snarky Puppy, Susana regresa a Argentina. Para abordar esos mundos sonoros que es capaz de abrazar con su canto, llegará acompañada por Oscar Huaranga en contrabajo; Renzo Vignati Llosa en guitarras; Miguel Díaz Vitela en percusión; Alex Quijandra Mejía en coros; Jonathan Mendoza Sánchez en guitarra y coros; Juan Carlos Aliaga en piano y Manuel Mejía Bravo en coros y accesorios.

  Tras su paso por Tucumán, Córdoba, Río Cuarto y Mendoza, hará escala en Rosario para luego continuar el 26 de agosto en el platense Teatro Coliseo Podestá; y una noche más tarde confluirá con el trovador santiagueño Raly Barrionuevo en el porteño Teatro Opera. “Es una gira intensísima y no sé si me va a dar el cuerpo para eso. Pero la alegría que realmente tengo es por poder encontrarme otra vez con el público”, añadió.

  —¿Qué tenés pensado cantar en estos conciertos por Argentina?

  —Por un lado algunas canciones de “Palabras urgentes”, que funcionan como homenaje a mujeres importantísimas de la independencia latinoamericana, mujeres que destacan pero a las que no les hacen mucho caso y también otras cosas que tengo en el tintero, cosas que me conectan con el sur.

  —En “Palabras urgentes” hasta hacés una versión del tango “Cambalache”, ¿verdad?

  —Es que “Cambalache” es un tango que tiene tantos años y tanta vigencia, como la canción de Fito Páez “Yo vengo a ofrecer mi corazón” (que grabó en “A capella”).

  —¿Cómo se forjó este encuentro con Raly Barrionuevo con quien vas a cantar en el Opera?

  —Hace unos años Micaela Vita me invitó al concierto de Duratierra y yo aparecí y canté con ella y con este joven Barrionuevo y compartimos “Balderrama”, y me di cuenta que en ese ritmo que tenemos en Latinoamérica de contar el tiempo de la canción en 6x8 es una herencia que viene de la mezcla que tenemos. Así como a nosotros nos sale el landó y la zamacueca, a ustedes la zamba y el gato porque cada lugar tiene su acento, su manera y a mí me costó un poquito pero ese encuentro armó una fiesta. Es tan bello que los jóvenes músicos de Argentina sepan de su folclore porque así estamos conectados y eso es lo más bonito que puede pasar.

  —Estás trabajando sobre tu autobiografía ¿Qué cosas resaltás del camino recorrido?

  —Ha sido revivir, volver a vivir todo. Y sabés lo que me he dado cuenta que después del encuentro con Ricardo (Pereira, su marido) hemos luchado a brazo partido. Nos decían que no y al día siguiente volvíamos. Nos negaban y nos decían no, cantá otra cosa. Y nosotros en la misma porfía y lucha, lucha, lucha. Hemos vivido intensamente e implicó contarle a Ricardo para que lo escribiera de una manera muy emocionante. Pero hasta aquí tenemos solamente la primera parte, es el primer tomo porque he vivido mucho, demasiado. Llegamos hasta el encuentro con David Byrne. (N de la R: Byrne, a través de su sello Luaka Bop registró en 1995 la versión de “María Landó” dentro del álbum “El alma del Perú Negro” y proyectó internacionalmente a Susana Baca como heredera de Chabuca Granda).

  —¿Qué otros cruces importantes reviviste?

  —En el primer tomo cuento cómo conozco, nos abrazamos y lloramos juntas con Mercedes Sosa. Para mí ella es un ser de luz que nos ha iluminado a todos y nos ha dejado iluminados mejor dicho.

  —¿Y qué balance hacés de este tránsito?

  —Me pareció importante hacer análisis que sirvan para los jóvenes músicos porque el camino no es fácil pero hay que ponerle más pasión a todo.