"Si te ponés respetuoso no podés ver a ciertos personajes como humanos"
"El día que Nietzsche lloró" es una obra que indaga en la relación del "hombre con su suerte", resumió el actor Luciano Cazaux, protagonista y adaptador de la novela de Irvin Yalom en su versión para teatro. La obra, dirigia por Lía Jelín, se presenta hoy y mañana, a las 21.30, y pasado mañana, a las 21, en el Teatro Nacional, Córdoba 1331.

Viernes 18 de Julio de 2008

"El día que Nietzsche lloró" es una obra que indaga en la relación del "hombre con su suerte", resumió el actor Luciano Cazaux, protagonista y adaptador de la novela de Irvin Yalom en su versión para teatro. La obra, dirigia por Lía Jelín, se presenta hoy y mañana, a las 21.30, y pasado mañana, a las 21, en el Teatro Nacional, Córdoba 1331.

La historia transcurre en 1890 y se trata del encuentro entre personajes históricos. Una joven Lou Salomé pauta un encuentro con el médico austríaco Josef Breuer con el objetivo de salvar la vida de su amigo Friedrich Nietzsche, que manifiesta tendencias suicidas. Breuer, influido por las teorías de su protegido Sigmund Freud, acepta la propuesta de tratar a Nietzsche con las herramientas esbozadas por el joven Freud.

Cazaux explicó a Escenario que el relato histórico fue el soporte para hablar de temas ligados a los conflictos humanos: "Básicamente es un grupo de hombres en la crisis de la mediana edad, así que me interesó... yo tengo 45 y estoy o estuve en esa etapa", bromeó el actor, y añadió: "En realidad para ellos la vida era más corta que para nosotros y eran personas que ya estaban en la curva final".

En ese sentido añadió: "Es esa mirada que hace que en un momento te preguntes si pudiste hacer lo que querías, qué te espera, qué vas a hacer con los deseos; en definitiva es el hombre y su suerte. De eso habla la obra, básicamente".

El actor, que interpreta a Nietzsche, contó cómo fue acercarse desde el teatro a una figura central del pensamiento: "Si te ponés demasiado respetuoso no lo podés ver como un ser humano y es posible que se pueda dar una visión demasiado de maqueta. Es como en el amor, hay que faltar un poco el respeto porque sino es idolatría", resumió.

La dificultad central en el proceso de escritura consistió en hacer coincidir los planos del inconsciente colectivo con la realidad: "Cuando escribí traté de pensar este personaje en función del inconsciente colectivo", señáló el actor.

"Freud, al igual que Nietzsche, son más conocidos que el resto de los personajes, que también son reales", indicó Cazaux, y concluyó: "A todos les ponés tu propia voz, pero la dificultad llega cuando la voz de tu personaje no coincide con la que tiene en el inconsciente de la gente. Y esa es la conexión que hay que lograr", aseguró.