Rosario, el boom económico y la "píldora del amor eterno" para un mundo frívolo
Con dirección y dramaturgia de Sebastián Villar Rojas y la producción de Gina Chesta, se estrena en la ciudad “El exterminador de caballos”. Una thriller sobre el mundo joven y la subocupación.

Viernes 05 de Abril de 2013

El mundo de los jóvenes atravesados por la subocupación y los sueños inalcanzables, con retazos de “fantaciencia” es una temática que, con audacia y toques de humor, se hacen presente en la obra del prolífico director y dramaturgo Sebastián Villar Rojas, que ahora sale a escena con "El exterminador de caballos".

“Estoy en una búsqueda sociológica, tratando de anclar ciertos temas universales en problemáticas locales”, apunta a La Capital el joven escritor, que por estos días también tiene en cartel la obra “230001”.

Shopping & fucking”, de Mark Ravenhill, fue la chispa que encendió la mecha para “El exterminador de caballos”. Aquella obra, escrita y ambientada en la Londres de los 90, presentaba personas sumidos en el doble juego de la marginalidad y el deseo de consumo y de vivir una vida frívola. “Una vida de millonarios sin tener plata para hacerlo”, sintetiza Villar Rojas.

De esta historia, cuenta que encontró disparadores para retrabajarlos en la segunda década del siglo XXI y en una ciudad como Rosario. Es decir, “cómo el boom de la construcción y económico había incidido en Rosario, haciendo crecer a la ciudad,  pero a la vez dejando mucha gente al margen”.

La casa propia. En “El exterminador de caballos” estos jóvenes con sueños inalcanzables son la pareja que componen Marina y Rafael. Ella, desempleada, quiere dejar de una vez por todas de alquilar, mientras el sueña con salvarse coleccionando objetos de la frívola década menemista.

Lo curioso del nombre hace referencia a una pastilla, la píldora del amor eterno, una parodia sobre el enamoramiento ciego que se transforma en el centro de la obra, protagonizada por Juan Pablo Biselli, Marina Lorenzo, Lumila Palavecino y Luciano Matricardi; y producción de Gina Chesta. Aunque ese amor eterno puede llegar a ser tragicómico, dependiendo del sujeto u objeto que se esté mirando al tomar la pastilla.

Mezcla de humor, drama y fantaciencia, la obra trascurre sobre las espaldas de personajes “que están atravesados específicamente por los problemas que atraviesa la ciudad, con crecimiento económico y a la vez fragilidad laboral”. Y donde “las personas quedan en esa zona ambigua de la subocupación”.

Una historia donde, como advierte Villar Rojas, “los personajes van siendo empujados hacia su destino, aunque intentan revertirlo”

► “El exterminador de caballos”, los sábados de abril, mayo y junio a las 20.30 en Cultural de Abajo (Entre Ríos y San Lorenzo). Reservas al 152621806.