Domingo 16 de Diciembre de 2007
El cine y la radio tienen pocas semejanzas a simple vista, salvo para Ricardo Randazzo. El periodista y conductor del programa "Noches de cine", que emite LT8 los domingos de 22 a 24, hizo un pantallazo del séptimo arte y dio su tajante opinión sobre el ascendente fenómeno del cine local. "No estoy tan seguro de que el cine rosarino tenga una marca que lo identifique, no es para nada un movimiento sistematizado, como no lo fue en ninguna parte del mundo", destacó.
La referencia alude a las producciones locales que en este 2007 se filmaron en la ciudad y tuvieron estreno comercial, como son los casos de "La peli", de Gustavo Postiglione; "¿De quién es el portaligas?", de Fito Páez; "A cada lado", de Hugo Grosso, y "Cine Negro", de Mariana Wenger.
Para el cinéfilo, "el tiempo determinará si estos cineastas constituyen o no una marca, ya que una o dos películas es poco para determinarlo. Cuando Grosso tenga 5, Postiglione tenga 10, (Héctor) Molina tenga 5 y Fito tenga 5, ahí si se puede hablar de una idiosincracia especial de la ciudad. Como decía Tolstoi, pasará eso de que pintarás tu aldea y pintarás el mundo".
Randazzo se mostró molesto por el modo en que los medios porteños toman el cine de esta ciudad. "Las películas de Rosario no tienen el apoyo masivo del público en Buenos Aires. Es más, los periodistas capitalinos dicen «películas rosarinas», como si no fuesen argentinas. Es llamativa esa denominación porque suena discriminatoria", indicó.
Con cinco premios Martín Fierro ganados como mejor programa de espectáculos del interior del país, Randazzo dio un panorama poco positivo del cine nacional de este año. "El cine argentino está pasando por una transición y espero que se reposicione hacia uno mejor. Se produjo mucho más que otros años, estamos bien a nivel internacional por la cantidad de premios obtenidos y por las coproducciones con países de todo el mundo, pero el público argentino no ve cine argentino porque no se siente identificado", destacó el periodista.
"De las 200 películas que veo al año, hay 40 que son argentinas, pero sólo 4 o 5 son buenas. De todos modos, generalmente logran cifras paupérrimas, porque la gente no se siente representada", consideró.
En un racconto por la historia cinéfila de la ciudad, recordó: "En los 60 había más de 50 salas comerciales y en los 80 había 7 u 8 salas. Pero hace más de 20 años, «Fanny y Alexander», de jueves a domingo, metió 8 mil personas en el estreno y «Manhattan» llegó a convocar 12 mil personas entre jueves y domingo. Esas cifras son impensadas para un mes en todos los cines de Rosario".
Para Randazzo, "cuando estén todas a pleno, en caso de que abran las ocho del Portal, la ciudad llegaría a 49 salas. Esa cantidad no modificará la asistencia de público, que no será tan estable como en los 80", concluyó.