Regreso triunfal a casa: Nicki Nicole vuelve a Rosario convertida en una estrella
A dos años del hit "Wapo traketero", la cantante de Echesortu ya tiene una carrera internacional y hoy (sábado 27 de noviembre) arranca su primera gira en el teatro Broadway

Viernes 26 de Noviembre de 2021

Hace tres años, en diciembre de 2018, Nicki Nicole estaba dando su primer show arriba de una chata. Sólo había unas 40 personas mirando. Hoy, la misma chica que se crió en Echesortu y que nació bajo el nombre de Nicole Denise Cucco, está volviendo a Rosario para dar tres recitales en el teatro Broadway, con las dos primeras fechas agotadas. La cantante de trap, que también coquetea con el reggaeton y el soul, regresa a su ciudad natal convertida en una incipiente figura internacional: este año se presentó en el show de Jimmy Fallon, uno de los programas más populares de la televisión de EEUU; cantó en la última entrega de los Grammy latinos en Las Vegas, y terminó sumando 3,87 millones de suscriptores a su canal de YouTube. Su video más reciente, “Sabe”, con el puertorriqueño Rauw Alejandro, ya tiene más de 15 millones de visualizaciones.

Nicole eligió Rosario para comenzar su primera gira, el “Parte de mí tour”, que desde la venta de entradas superó las expectativas. Por localidades agotadas debió agregar dos fechas en el Broadway (que tiene capacidad para 1.800 personas) y también en el Gran Rex de Buenos Aires (con capacidad para 3.000). Para dimensionar lo que significa desde la perspectiva local el éxito de la autora de “Wapo traketero” basta decir que es la primera artista rosarina que logra trascender los límites de la ciudad y de la Argentina en tres décadas. Para encontrar a un músico de Rosario con esa repercusión popular habría que remontarse a principios de los años 90, cuando Fito Páez explotó con “El amor después del amor” (el disco más vendido de la historia del rock argentino), o cuando Vilma Palma la pegó con “La Pachanga” y los hits de sus dos primeros álbumes, que le dieron proyección a toda Latinoamérica.

Claro que son épocas muy distintas. La primera es una era pre internet, donde no existían las redes sociales ni las plataformas digitales. Ahora un tema de Nicki Nicole se puede escuchar simultáneamente en Argentina, España, Estados Unidos, Japón o Turquía, y su imagen viaja y se reproduce en millones de pantallas al mismo tiempo. Sin embargo, aún con esas ventajas de difusión de la era digital, el fenómeno de Nicole es impresionante. Cuando se cuantifica en millones las cifras suenan ampulosas pero no dan una idea cabal de qué tipo de éxito estamos hablando. En este momento la rosarina tiene 13 millones de oyentes mensuales en Spotify, más incluso que colegas como Nathy Peluso (ocho millones) o su mismo novio, Trueno (diez millones). Más también que el español C Tangana (diez millones), que L-Gante (siete) o que Lali Espósito (dos). En ese segmento sólo superan los 13 millones María Becerra (18 millones) y Rosalía (21), o estrellas del reggaeton y el pop latino como Camilo (23 millones), Maluma (29), Bad Bunny (43) y J Balvin (53).

Aún en épocas aceleradas como esta, el ascenso de Nicki Nicole fue vertiginoso. Al año de su primer hit (“Wapo traketero”, cuyo video grabado en Rosario en 2019 suma 113 millones de visualizaciones), Nicki firmó contrato con la multinacional Sony y ya estaba en las filas de la productora Lauría Entertainment, la misma que manejaba la carrera de Duki y que había traído a la Argentina a Maluma y J Balvin. Bajo la tutela de Sony editó otro hitazo, “Colocao”, y también viajó a Miami para grabar con los puertorriqueños Lunay y Pedro Capó, con la clara intención de conquistar grandes mercados como México y el público latino de EEUU. Su presentación en el programa de Jimmy Fallon, en abril pasado, fue parte de esa estrategia.

Aunque algunos pensaban que su actuación en la TV de Estados Unidos podía ser la cúspide, en realidad era algo que recién estaba empezando. Este año la cantante posicionó más hits, editó su segundo disco (“Parte de mí”) y fue invitada a cantar al Tiny Desk, una suerte de unplugged de la NPR, la radio nacional de EEUU, que en los últimos años se convirtió en uno de los espacios más codiciados de la industria (por ahí pasaron Dua Lipa, Miley Cyrus, Sting y Coldplay, entre otros). En España se llevó el premio a artista revelación en Los40 Music Awards, en una terna donde se impuso a María Becerra y Nathy Peluso. Y la frutilla del postre fue su presentación en vivo hace pocos días en la ceremonia en Las Vegas de los Grammy latinos. Ahí cantó junto a Christina Aguilera, Nathy Peluso y Becky G.

Nicky Nicole, Nathy Peluso, Christina Aguilera y Becky G en vivo en la ceremonia de los Grammy latinos.

Ahora, finalmente, más allá de los números y los premios, llegó la hora de la verdad: hacer una gira, experimentar al público de cerca noche tras noche. El escenario sigue siendo el lugar por excelencia donde se prueban los artistas. El primer tour de Nicole se vio demorado por las restricciones que impuso la pandemia del Covid, y en ese tiempo la rosarina aprovechó para entrenar su voz ajustándola a las exigencias del vivo. Se sabe que la cantante de 21 años tuvo varias coaches vocales, y una de ellas fue Mavi Díaz, ex integrante de Viuda e Hijas de Roque Enroll y actual solista. El trabajo conjunto de más de un año con las coaches dio sus frutos, porque la voz de la rosarina sonó impecable en el Tiny Desk, donde temas como “Colocao” y “Mala vida” se lucieron con nuevos arreglos acústicos y el aporte de acordeón, violines y cello.

Esta noche Nicki arranca el tour en el Broadway, donde repite el lunes 29 y el martes 30 de noviembre. En el medio, el domingo 28, actuará en el estadio Quality de Córdoba, y los días 3, 4 y 5 de diciembre cantará en el teatro Gran Rex de Buenos Aires. Después viajará a Uruguay, donde compartirá escenario con No Te Va A Gustar (hacen dueto en la canción “Venganza”) y para febrero de 2022 tiene agendados dos shows en Madrid y Barcelona. El año que viene también va a participar de dos grandes festivales: el Lollapalooza de Buenos Aires (en marzo) y el Primavera Sound de Barcelona (en junio).