¿Quién es la revelación de la televisión del verano en la pantalla chica de Rosario?
Gracias a la valentía de hacer el móvil en la playa en short y bikini, consiguió acaparar las miradas de los rosarinos que buscan un poco de distensión entre tanta actualidad dura.  

Lunes 28 de Enero de 2013

La televisión del verano es aburrida. No porque los productores ni los canales no se esfuercen por intentar hacerla divertida, sólo que una vez que vio uno de los programas con móviles desde la playa los vio todos. Las mismas notas, los mismos chistes, los mismos invitados. Si no fuera porque la moda impone nuevos colores y diseños y los movileros envejecen —y ya no les queda bien hacerse los chicos rebeldes— no habría nada nuevo bajo el sol.

Le pasa inclusive a los intentos esmerados de las emisoras locales que, en un esfuerzo por refrescar sus pantallas, proponen envíos nuevos o secciones remozadas de sus dinosaurios que se niegan a desaparecer. Así fue como Canal 5 puso en el aire "Bien Verano", la versión light de "Bien temprano" pero a la tarde, con Susana Rueda y Lisandro Cavatorta, en el piso, y Abel Suriani, en exteriores, y Canal 3 incluyó en "De 12 a 14", un móvil desde la Rambla Catalunya.

Ninguna idea revolucionaria salvo por el acierto de la producción del envío del canal de avenida Belgrano de elegir para que haga las notas en la playa a Cecilia Casabonne, una movilera fresca, simpática y atrevida que se animó a hacer lo que ninguna de sus predecesoras había hecho hasta ahora: se sacó la remera y salió a hacer las notas vestida sólo con una bikini y un brevísimo short, es decir, a imagen y semejanza de sus entrevistados.

Ese solo detalle convirtió a la notera, que brilla con luz propia ante las cámaras, en la revelación del verano televisivo rosarino, mal que le pese a su compañero de tareas en La Florida, el ya veterano de mil batallas a quien se empeñan en seguir llamando "Abelito", quien pese a sus esfuerzos por hacerse el gracioso, su sempiterno saco blanco y el sombrero Panamá, no consigue eclipsarla. Y no es para menos, aparecer como las chicas de Tinelli pero en Rosario es un shock.

Lo bueno es que la joven, que tiene un cuerpo privilegiado de una bailarina, se siente como pez en el agua cuando tiene que salir en busca del testimonio de la gente que descansa plácidamente en una reposera con los pies remojándose en el río marrón. Lo hace con una sonrisa, con desenfado, con esa soltura que le da haber probado suerte, a lo largo de su carrera hasta en el stand-up, una práctica teatral que es de gran ayuda al hacer televisión en vivo.

Se ganó por derecho propio ser la revelación de la temporada estival, a pesar del despliegue de Pedro Levy, el impetuoso movilero de "De 12 a 14" que este verano demostró que, además de cubrir la actualidad dura del noticiero, es capaz de ensayar unos pasos de baile en la arena, con un sorprendente talento. Más allá de sus habilidades para la danza, sus intentos se quedan a medio camino, y es así porque lo hace vestido de camisa, pantalón pinzado y mocasines.

No puede competir con el traje de baños de dos piezas de Cecilia Casabonne, no puede competir ni él ni nadie. Por ahora...