Sábado 19 de Febrero de 2022
El mar de fondo y el dolor bien cerca. En ese paisaje cruel se mueven como pueden Greta y Bruno (impecables Mara Bestelli y Marcelo Subiotto), que pudieron llevar a la pantalla grande la misma química de pareja que tienen en la vida real. La película va dando pistas a cuentagotas en una tensión dramática que a veces hace agua por una banda de sonido algo confusa. Una desgracia destrozó una familia que vive en una casona en medio del mar, pero no se sabe bien qué ocurrió. Denis, el hijo de la pareja, desapareció y se desconoce el porqué. Sobrevuela en la zona el reclamo por una plataforma de cemento sobre la costa que le quita el costado natural a Linda Bay, un pueblo costero que acuña un mito. Hay un monstruo que habita allí, y aseguran que llegó a partir de la construcción de la resistida plataforma. Un fundido a negro en la pantalla anuncia el paso del tiempo. Greta espera que llegue su amiga Sina (Maricel Alvarez) para embalar las cosas, vender la casa y procesar la pérdida. Pero Bruno no se da por vencido, él sigue buscando a su hijo. De pronto encuentra en un video juego de Denis, llamado “Piedra Noche”, un monstruo que le inspira una pista. Y va por ella. En ese derrotero entra la mano del director Iván Fund, quien sobre una idea de Santiago Loza construye un giro fantástico ampliamente logrado. Porque en esa búsqueda desesperada por encontrar a su hijo, o por saber cómo fue que desapareció, se expone la fantasía que anidaba en Denis y también en el niño interior de su padre. El monstruo está pero no se ve, o lo ven algunos y otros no, y ese punto de vista también revela el pulso emocional de Greta y Bruno. Que se muestra mucho mejor cuando se contrapone al de Sina, quien llega para acompañar ese duelo, para hacer el aguante en la más brava. Pero quien no perdió a un ser querido, por más empático que sea con el otro, nunca sabrá verdaderamente qué es lo que se siente. Iván Fund movió las piezas acertadamente para que esos sentimientos queden a la luz, con sus diferencias y matices. Y para que quien se espeje en la película elija su propio monstruo interior.