La dibujante habló con La Capital sobre "El Arte de llorar", ensayo ilustrado que reivindica el poder de las lágrimas y desde este mes está disponible en librerías.
Lunes 10 de Junio de 2024
Pepita Sandwich llora desde siempre y en todos lados. El museo, el parque, el cine y la ducha son algunos de sus lugares favoritos. "Las lágrimas son como maestras", dice la ilustradora argentina y autora de "El Arte de llorar", un ensayo ilustrado sobre el llanto que desde el primero de junio ya está disponible en todas las librerías del país.
Radicada en Brooklyn, la artista pasó los últimos cuatro años estudiando el fenómeno de las lágrimas. El resultado es un libro que invita a llorar con más frecuencia y considera que las lágrimas tienen una magia propia que ayuda a crecer y sanar.
A pocos meses de llegar a Nueva York, ciudad que se convertiría en su nuevo hogar, empezó la pandemia y Pepita tuvo que atravesar el aislamiento y la incertidumbre por el futuro en uno de los lugares en los que más impactó el coronavirus. Fue ahí donde comenzó una especie de "diario de llanto", en el que fue escribiendo y dibujando cada vez que lloraba.
"Siempre lloré mucho. Cuando nací, como todos, y seguí llorando a lo largo de mi vida y quise ocultar mis lágrimas. Cuando me preguntaban por qué lloraba tanto, me avergonzaba. Era una reacción natural en mí pero la trataba de esconder", recuerda Josefina Guarracino -el nombre que aparece en el DNI de la artista- en diálogo con La Capital. Hasta que un día, hace cuatro años, se empezó a hacer preguntas y descubrió algo: "Los humanos somos la única especie que llora por emociones".
"Nacemos vulnerables, necesitamos a otros y el llanto es como una señal de ayuda. Las lágrimas logran establecer una conexión con los otros, hay algo de empatía", subraya. El resultado de su viaje por las lágrimas se convirtió en su cuarto libro, que combina a través de cinco capítulos los datos científicos alrededor del tema con su propia historia. Alterna entre texto e ilustraciones e invita a los lectores a pensar con un poco más de atención sobre esta acción que, si bien está más naturalizada, aún sigue siendo tabú para muchos.
El llanto, entre el tabú y la caricaturización
"Una lloradita y a seguir", es una de las frases más populares de los últimos tiempos en internet. Circulan memes sobre las personas que lloran con frecuencia y hasta aparecen tendencias de maquillaje en TikTok que emulan el rastro que dejan las lágrimas en los rostros. Pepita Sandwich advierte que si bien se pueden detectar ciertos cambios en el lenguaje, muchas veces este tipo de chistes "intentan caricaturizar al llanto o dejarlo en un lugar de comedia, cuando es una reacción súper importante para el cerebro y una forma de liberar estrés y tensiones".
La ilustradora hace hincapié en la necesidad de abrir la conversación sobre el llanto, pero cree que si se hace a través de memes se lo sigue estigmatizando. Al llanto, igual que a la risa y al resto de las emociones, hay que hacerles lugar.
Mientras algunas personas intentan quitarle el peso al llanto con humor, otras aún se sienten incómodas llorando o cuando otro lo hace frente a ellas. "Socialmente, todavía no está tan aceptado llorar. La gente sigue diciendo: ‘No llores’ y es algo que hay que cambiar", asegura la ilustradora argentina y lo relaciona con que durante años a muchos se les pidió que no se muestren vulnerables.
Cuando Pepita Sandwich vivía en Buenos Aires solía ponerse anteojos de sol y taparse la cara con el pelo para que la gente no notara que estaba llorando en la calle, ahora ya no le importa. Aconseja que uno cuando ve a un extraño llorar intente no juzgar y si es un conocido, simplemente dejarlo atravesar ese momento y preguntarle qué necesita.
"Hay que tener otro tipo de conversaciones alrededor del llanto. Hay que tomarlo igual que la risa, que sea aceptado y respetado y que la gente no se incomode al llorar o cuando alguien llora", propone.
Además, la dibujante subraya que no llorar no está mal. "Hay muchas personas que no tienen el llanto tan a mano, que no lo hacen nunca o no saben cómo hacerlo. Lo cierto es que nos han enseñado a no hacerlo y lo fuimos reprimiendo", explica. Aunque, argumenta que "hay estudios que dicen que las personas que lloran mucho están más alerta y predispuestas a ayudar y sentir empatía por otros. Probablemente las personas que lloren más, puedan nombrar lo que no está siendo justo".
Hacerle lugar al llanto
A pocas horas de haber llegado a Argentina para presentar su libro ("The Art of Crying" se publicó antes en Estados Unidos y en inglés), Pepita Sandwich confiesa que la última vez que lloró fue al lado de una chica en el avión. Cuenta que le gusta llorar en los museos, en los que se siente acompañada y también protegida por el anonimato, también cerca de la naturaleza, en el cine y en la ducha. Ella llora donde quiere y puede y desea que algún día todas las personas puedan sentir esa libertad.
A la hora de armar su "kit de emergencia" para el llanto, le gusta tener a mano un paquete de pañuelitos, agua y hablar con alguien con quien se sienta a salvo, ya sea una amiga o su pareja. Después, le gusta salir a caminar o dormir una siesta. "Cada uno puede elegir su propio kit", aclara. Lo importante es animarse a llorar y a hacerle lugar a esas lágrimas.
Las palabras Pepita, su apodo familiar, y Sandwich, su comida favorita, fueron las elegidas para construir su nombre. Con un estilo colorido, íntimo y hasta poético, la dibujante es muy activa en redes sociales y sus ilustraciones suelen viralizarse. Su trabajo fue publicado en la revista The New Yorker y el Washington Post. También publicó dos libros ("Diario de supervivencia" y "Las mujeres mueven montañas") y trabajó en campañas de grandes marcas internacionales.
La argentina se pasó los últimos cuatro años investigando sobre las lágrimas y el resultado es un libro difícil de encasillar. "Es poético por momentos. Tiene algunos cómics metafóricos y también muchos datos e información", detalla.
En cuanto a la paleta de colores, explica a este diario que no quiso encasillar las lágrimas con la tristeza y la gama de los azules. "La lágrima termina siendo entonces un prisma de donde salen todas las emociones. Por eso el libro tiene muchos colores", dice, aunque confiesa que las páginas autobiográficas sí tienen tonos crema y azulados.
Lágrimas de todos los colores
"El Arte de llorar" se pregunta qué pasaría si llorar no fuera sólo una respuesta emocional sino también un acto de empoderamiento. Luego de haber realizado un recorrido por la historia, en la que el llanto fue interpretado de distintas maneras, Pepita Sandwich insiste con que llorar es mucho más que una reacción involuntaria cuando inunda la tristeza: es una fuente de poder y una de nuestras más bellas formas de expresión.
"Existen lágrimas de tristeza, de felicidad, de belleza. Lágrimas que muchas veces esconden otras capas de emociones. Acompañan la vida humana en los ritos más importantes. El llanto es una forma de descarga cuando el cerebro está alerta o reacciona a algo que es demasiado grande. Demasiada belleza, demasiada tristeza, demasiada alegría, demasiada empatía, hasta muchos lloran a la hora de tener un orgasmo", argumenta.
En este ensayo ilustrado, la dibujante se adentra en el fascinante universo de las lágrimas para investigar y comprender la ciencia y la historia de este fenómeno exclusivamente humano. El resultado es un libro que invita a llorar con más frecuencia, porque las lágrimas tienen una poderosa magia propia que ayuda a crecer y sanar.