Viernes 09 de Julio de 2021
El programa La Voz Argentina, que se emite por Telefe, comenzó a generar polémicas por el criterio de evaluación a los participantes que utiliza el jurado que componen Ricardo Montaner, sus hijos Ricky y Mau, Soledad Pastorutti y Lali Espósito, y si bien los artistas admitieron ya en más de una ocasión que se habían equivocado, sus argumentos no lograron aplacar las críticas, entre las que se sumó ahora Patricia Sosa, quien fue contundente al opinar sobre el desempeño de sus colegas.
Sosa tiene mucha experiencia en este tipo de realities cazatalentos por haber formado parte del jurado, y es por ello que hizo una observación luego de que los artistas que hoy cumplen ese rol hayan omitido en una de las audiciones a ciegas las cualidades de Luis Carrasco, un participante de Río Negro que brindó una interpretación brillante de Alfonsina y el mar, pero ninguno de los jueces se dio vuelta eliminando así al joven.
Lo que más indignó a Patricia Sosa fueron las explicaciones que brindaron Soledad y Lali, quienes tras ver al participante desolado por no entender los motivos por los cuales no satisfizo su performance, dijeron que les había puesto la piel de gallina su manera de cantar y que se olvidaron de apretar el botón para girar sus sillones.
Y Sosa no dudó allí en utilizar sus redes para descargar su indignación: “¿O sea que por muy bueno y ponerle la piel de gallina a los jurados, lo bocharon? Ojo chicos…”, señaló la cantante en un posteo de Instagram, en el que sumó el video de la explicación de La Sole.
La publicación de la cantante se llenó de comentarios apoyando su postura, entre ellos el de una persona que le dio la razón y que dijo que lo que el chico había llevado era “para dar vuelta” al jurado, y que lo que le faltaba para que lo elijan se lo tendría que haber aportado el jurado como coaches.
“Obvio, los que tienen que hacer crecer a esos chicos son ellos”, respondió Patricia Sosa, enojada con la pobre devolución que le hicieron al rionegrino, un talento que se fue a su casa con las manos vacías por culpa del extraño criterio del jurado de La Voz Argentina.