Domingo 13 de Agosto de 2023
“Paradise” evoca una especie de vampirismo tecnológico, algo bastante original en una época en la que abundan los debates sobre las hipotéticas consecuencias del uso de inteligencia artificial. La película, que se posicionó como una de las diez más vistas esta semana en Netflix, es un relato de ciencia ficción distópica, al estilo de algunos de los episodios de “Black Mirror”.
En el centro de la escena, existe Aeon, una compañía de biotecnología que implementa un programa de intercambio de años de vida a cambio de dinero y que, además, es una fuente de rejuvenecimeinto. La película muestra cómo es la dinámica en los primeros minutos: un joven de 18 años que vive en un campo de refugiados es convencido de donar 15 años de su vida a cambio de 700 mil euros, dinero con el que podría regularizar la situación migratoria de su familia e instalar su propio negocio.
Como ejemplo de los beneficios, la líder de Aeon destaca las ventajas del programa con una mención a la corta vida que tuvieron genios como Mozart, Schiller o Frida Kahlo y se pregunta cuánto más hubiesen aportado a la humanidad si hubiesen vivido 100, 130 ó 150 años. “Este es un mundo donde ya no es la edad, sino la gente quien decide con cuánto tiempo contribuir a la sociedad”, afirma la mujer.
Pero inmediatamente después, aparece el primer conflicto: un grupo terrorista llamado Adam pone los planes en pausa. La líder de la facción se adjudica el atentado del grupo y en un video afirma: “Donar tiempo crea un sistema que suspende el principio de igualdad. Los jóvenes mueren cada vez más jóvenes y los viejos rejuvenecen. Ya no se mata a los animales, pero se exprime a los humanos”, explica la mujer.
La película hace su crítica al capitalismo -“solo somos un engranaje en el sistema capitalista”, concluyen los dos protagonistas luego de sentirse interpelados por el aspecto ético del trabajo de reclutador de voluntarios para Aeon de uno de ellos- pero cuando ese segundo conflicto es superado, una explosión los deja en la ruina con una deuda de 2,5 millones de euros, lo que los enfrenta a otro conflicto y a un dato clave de la trama que es mejor no revelar.