El trío de actores pasó por La Capital antes de su desembarco en la ciudad con la exitosa obra, que se podrá ver el 31 de mayo y 1 de junio en el teatro Astengo
Domingo 19 de Mayo de 2024
"ART" es un clásico contemporáneo, de dimensiones casi míticas. Desde su estreno en 1994, la obra de la autora francesa Yasmina Reza tuvo decenas de adaptaciones en todo el mundo, siempre exitosas, a veces fenomenales. En Argentina, la versión protagonizada por Ricardo Darín, Germán Palacios y Oscar Martínez (después reemplazado por José Luis Mazza) estuvo más de una década en cartel. Ahora, Pablo Echarri, Fernán Mirás y Martín Slipak encabezan otra celebrada puesta, dirigida por los propios Darín y Palacios, que va por su cuarta temporada y que se podrá ver en Rosario el próximo 31 de mayo y primero de junio en el teatro Astengo (Mitre 754). Las entradas se pueden adquirir en boletería, o de forma online a través de la plataforma TuEntrada: suscriptores de Tarjeta BLC tienen 30% de descuento y acceso a sorteos exclusivos.
La premisa de "ART" esconde su potencia en su aparente simpleza: Sergio, Marcos e Iván, tres amigos de toda la vida, se juntan a cenar una noche. Uno de ellos revela que gastó una pequeña fortuna que no tiene en una particular pieza de arte: un cuadro enteramente blanco. Esta compra desatará un debate entre ellos que pondrá a prueba los cimientos mismos de su vínculo.
Desde el comienzo de la charla con La Capital, los tres actores se desarman en elogios para con el texto de "ART", donde aseguran yace la clave del éxito. “Es una obra que a mí me fascina, me fascinó cuando la vi. Me conmueve mucho, me parece que tiene el equilibrio perfecto entre comedia y profundidad. Más de una vez un productor me dijo: ‘Tengo una que es buena pero no es ART’. Es un poco el paradigma de la obra buena del teatro comercial”, aseguró Fernán.
En agosto de 2021, Echarri y Mirás estrenaron esta nueva versión junto a Mike Amigorena. Desde 2023, Slipak asumió el rol de este último. “Fue difícil sumarme. Primero, porque lo que yo hago lo hacía Mike Amigorena que es un actor muy particular, con una musicalidad muy propia. Después, entrar a una obra que ya está encastrada, que tiene un ritmo, un sistema que ya está funcionando, y tratar además de aportarle la propia identidad a eso que ya está girando y aceitado, no es fácil. Pero creo que poco a poco me fueron haciendo lugar. Me hicieron pagar derecho de piso. Primero me trataron mal y ahora ya no”, contó Martín, siempre entre risas y complicidad con sus compañeros.
“Ya nos encariñamos con él y ahora queremos que se quede hasta el final. Fue muy buena la entrada de Martín. La verdad que cada actor le imprime su impronta. Él le imprimió una dinámica diferente y se nota”, sumó Pablo. En el trío de intérpretes se ven clara y constantemente los destellos del tiempo compartido arriba y abajo del escenario. Hay entre ellos una sinergia y una intimidad que sin dudas es otra de las fortalezas de la obra en esta versión, y que le aporta cuerpo y verdad a lo que está en juego entre esos tres amigos en la ficción.
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Otro elemento clave de esta puesta, que se embarcó este año en una gira por todo el país tras tres temporadas en el teatro Multitabaris Comafi de Buenos Aires, es la cercanía de la dupla de directores con el material. Darín y Palacios, después de encarnar estos personajes durante más de diez años, decidieron reencontrarse con "ART" desde otro rol. Todavía en pandemia, convocaron al primer elenco y comenzaron a ensayar. “Recuerdo que me habló Ricardo y me dijo ‘Vamos a hacer ART’ y yo le dije ‘Guardame entradas’”, rememoró Fernán, de nuevo con el sentido del humor que caracteriza la dinámica grupal.
“La versión que propusieron Ricardo y Germán no distaba mucho de la original. Pero cuando uno está subido a un clásico, donde el texto está tan extraordinariamente escrito y genera cierta cosa en el público, no hay que correrse mucho de lo que está propuesto. Luego lo que entregaron mucho los directores fueron los trucos y los matices. Fueron muy bien aprovechados y creo que hasta un punto lo hemos perfeccionado”, afirmó por su parte Echarri.
“Creo que lo que tiene la versión hoy es que es estricta y que avanza descansando mucho en la potencia de lo que está escrito. Creo que cuanto más ceñidos estamos a lo que sucede en el texto, el público la pasa mejor”, agregó el actor.
Una obra sobre la amistad
"ART" se sostiene, en todas sus adaptaciones, sobre varios elementos temáticos que interpelan históricamente a la humanidad. “Los planteos y los tópicos que toca Yasmina Reza, y la manera en que los toca, son tan universales, tan presentes, que creo que resuenan con cualquier momento. Creo que dentro de cuarenta años si se hace la obra va a seguir resonando porque el arte, la amistad, el paso del tiempo, son cosas que siempre nos van a atravesar”, consideró Slipak. Efectivamente, treinta años después de su estreno en el Théâtre des Champs-Élysées de París, la propuesta sigue convocando con la misma contundencia.
“Por otro lado, la obra es realista, habla de vínculos que se estiran hasta donde pueden. Y es cierto que tener visiones distintas frente a la vida en un momento te va a chocar, no tiene una visión utópica u optimista frente a la amistad”, sumó Martín. El cuadro blanco, en su aparente vacío, funciona perfecto como metáfora para hablar de aquello que puede poner en tensión un vínculo con el paso del tiempo.
Y no hay vara moral en el planteo de Reza, sino humanidad pura. “Hay un esfuerzo de los personajes, que es hermoso, de mantener este vínculo, porque hay historia, porque hay amor, pero está atravesado por maneras distintas de ver la vida y creo que en ese sentido la autora es realista y es inteligente. Y también es inteligente en el sentido de que cuando el público ve la obra no se pone del lado de ninguno. Los argumentos que exime cada uno son tan sólidos, y están tan bien dichos, hay una batalla semántica tan interesante, que no tomás partido por ninguno”, detalló Slipak.
Aunque la buena relación entre el elenco está a la vista, los tres actores hablaron de qué sostiene su vínculo profesional a través de los años, función tras función, temporada tras temporada, ciudad tras ciudad. “Yo creo que es muy placentero para nosotros porque todos somos muy fan de 'ART'. Y la obra depende mucho de la actuación, es un trío que no se puede soltar nunca. Necesitás mucho de tus compañeros, nos llevamos muy bien. Nos llevábamos mucho mejor con Mike”, compartió Mirás, con el chiste siempre a mano para materializar en cada interacción la confianza que existe en el grupo.
“Y el respeto y el disfrute. Cuando yo era más chico, veía otras formas en el teatro y en la tele. Me parece que estamos en una época donde no hay lugar para la falta de respeto o la tensión. Creo que todos los que hacemos teatro, buscamos el disfrute. Cuando eso se consigue, es de donde hay que agarrarse”, aportó Slipak.
“Para subirse a las tablas, uno tiene que hacerlo con una base de amabilidad y de síntoma de que la está pasando bien con el otro. Y para hacer gira más todavía, porque uno tiene que salir de la casa, tomarse un avión, subirse a un auto o a micro, hacer muchos kilómetros, y compartir más tiempo que el que comparte arriba del escenario. Uno tiene que encontrarle un gusto y un sabor a ese encontrarse abajo del escenario para que funcione. Y la verdad que a nosotros nos funciona, y aportar al gusto de seguir apostando por la obra y seguir haciéndola”, cerró Echarri.