Opinión: "El regreso de la vieja nueva TV"
Dicen que todo lo que va vuelve, como un boomerang. Se sabe que cuando se lanza un boomerang es
difícil que regrese al exacto lugar desde donde salió, es decir, llega a un metro del que lo lanzó,
pero para el caso es casi lo mismo.
Viernes 14 de Diciembre de 2007
Dicen que todo lo que va vuelve, como un boomerang. Se sabe que cuando se lanza un boomerang es
difícil que regrese al exacto lugar desde donde salió, es decir, llega a un metro del que lo lanzó,
pero para el caso es casi lo mismo. Pero en televisión el “casi” va entre comillas y
destacado. Para prueba van algunos ejemplos. El primero es “Sos mi vida”, la tira de
Pol-ka que regresa a la pantalla de Canal 3 desde el próximo lunes con el romance de opuestos entre
la Monita (Natalia Oreiro) y Martín (Facundo Arana). La novela terminó el pasado enero pero para
los vertiginosos tiempos de la televisión argentina parece una historia de la era mesozoica. Hoy
nadie habla de Natalia Oreiro, aunque igual salga en la tapa de Gente; Facundo Arana es tema de los
programas de chimentos, porque dejó embarazada a la modelo Playboy y conductora María Susini; y
Carla Peterson, que encarnaba a la malvada Constanza, hoy es tapa de revistas por su excelente
protagónico en “Lalola”. Telefé también mechó repeticiones, y más allá de las tan
efectivas emisiones de “Los simuladores”, este año volvió a la carga con
“Montecristo”, cuando Pablo Echarri tiene tanto tiempo libre que hasta aparece en Casa
de Gobierno para la asunción de Cristina; y Paola Krum y Joaquín Furriel se alejaron de la pantalla
chica para aguardar la llegada de su primer hijo. Pero hay un regreso que se aguarda con cierta
expectativa: el de “La Biblia y el calefón”, el exitoso programa de Jorge Guinzburg. El
envío saldría al aire por Canal 3 desde el 4 de enero, después de “Son de Fierro”, que
por esos tiempos, se espera, estará llegando al final. La impronta de Guinzburg, que solo se
aprecia a cuentagotas en “Mañanas informales”, estará a pleno en ese envío cuyo leit
motiv es congregar a figuras disímiles para apreciar el juego de las diferencias. Todo sigue
parecido a la vieja nueva TV y funciona casi como ayer.