Fernando Peña confesó que fue el primero en sorprenderse por la respuesta que
tuvo su libro "Gracias por volar conmigo". Con ese formato, al cual suma un CD con otros relatos,
el actor cuenta su experiencia como tripulante de una línea aérea. El trabajo que Peña presentará
esta tarde en la librería Ross es posterior a la obra de teatro que lleva el mismo nombre. Según
contó a La Capital no intentó hacer nada "intelectual", sino "entretenido": "Soy un actor que
muestra la realidad", aseguró.
—¿Qué te llevó escribir el libro después de la obra?
—Notaba que cada vez que iba a un asado o a una fiesta la gente se me
acercaba y en vez de preguntarme, por ejemplo, cuán arrugada estaba Mirtha Legrand, quería saber
cómo era el mundo del vuelo. A mí me llamaba mucho la atención que siendo yo famoso la gente me
desaprovechara en cierta forma. Y decidí escribirlo en un libro.
—Mostrás otro perfil. ¿Menos provocador, más cálido?
—Yo tengo muchos espectáculos en Capital, donde de hecho estoy haciendo
tres. Lo de provocador ya me queda viejo, déjense de joder. Creo ya está eso. Obviamente no soy un
pelotudo. Es otro sentido, tengo otro estilo. Pero solamente porque una persona putea no es
provocador.
—¿Queda en segundo plano el lado más visceral que se ve en tus espectáculos?
—No creo, no estoy de acuerdo, pero terminemos ese tema de la pacatería de
si es polémico, multifacético. No sabés lo podrido que me tiene ese tema. Yo no soy ni cómico, ni
provocador ni multifacético. Soy un actor que muestra la realidad.
—¿Por qué acompañaste el libro con un CD?
—La gente está acostumbrada a mi radialmente. Me pareció divertido ponerle
un CD. Me parece que yo soy radio y soy sonido. La gente iba a quedarse con ganas de escuchar mi
voz o algo con otra textura. La base de todo es que el libro sorprendió a todos, a la gente de la
editorial y yo soy el primer sorprendido. Ya vendió 38 mil copias y se vende en los aeropuertos de
Miami y Nueva York.
—Además de la radio y el teatro, sos columnista en Crítica. ¿Cómo te sienta el
rol?
—Me divierte mucho. Me agudizó mucho los sentidos. Ahora estoy mucho más
atento a todo. Me parece que como soy una persona que no tiene nada que perder... Yo no conozco el
significado de la palabra miedo. Creo que si uno es sincero y libre, ahí está la clave de la
felicidad y de la claridad de pensamiento. Me parece que mi observación de la sociedad a partir del
deber de escribir en el diario se ha agudizado muchísimo?
—¿Qué respuesta recibís de la gente?
—Les encanta. O sea, o pensaban que era un retardado o un loco. Siempre
fui igual. Y ahora la gente dice "¿Pero escribís vos"?. Por favor... La gente no ve más allá. Te
rotula y se acabó. Pero obviamente que escribo yo y soy el mismo que de pronto habla como Palito y
que también está pensando como crítico social y como responsable y parte de esta sociedad
también.