No es ficción: Soledad Silveyra está de novia con un remisero que vive en una pensión
"Solita es una mujer divina y yo soy sólo un gran laburante", dijo Héctor, que tiene 52 años, vive en una pensión y trabaja de remisero. El sorprendente nuevo amor de la actriz Soledad Silveyra que rompe con todos los prejuicios. ► Video: Soledad en el programa de Susana.

Jueves 21 de Agosto de 2008

¿Hasta qué punto personaje y actor se funden en un mismo cuerpo? ¿Y cuánto tiempo conviven, cuando se trata de un gran éxito? Estas dos preguntas son las que se hizo todo el mundo cuando empezó a escucharse el rumor de que Soledad Silveyra estaba profundamente enamorada de un remisero. Es que aquella Mónica Helguera Paz, que representaba Solita a los 17 años, en la telenovela de Alberto Migré “Rolando Rivas, taxista”, en 1972, parece no haber abandonado el cuerpo de la actriz y hoy, 36 años después, está más vigente que nunca. Mónica Helguera Paz era una joven, rubia y adinerada que se enamoraba de un taxista, representado por un Claudio García Satur de pelos largos. La historia pegó tan fuerte entre los televidentes, que cuando comenzaba, todo el país parecía detenerse por una hora. Desde aquella época hasta ahora, mucha agua ha pasado bajo del puente, pero aquel amor idílico de adolescentes, parece haber germinado en la actriz de “Vidas robadas” y conductora de “Un tiempo después”, ambos ciclos de Telefe.

Héctor, su nuevo amor, tiene 52 años y trabaja en el área de Movilidad de la productora Endemol. El es el encargado de trasladar a Silveyra desde los estudios de Teleinde, en Martínez, hasta los de Endemol, en Palermo, donde graba sus dos programas. 

“Yo sé muy bien cómo es el trabajo de ustedes, porque además de llevarla a la señora (así es como llama a Solita) también llevo a fotógrafos y periodistas. Pero no me pidan que hable porque ella todavía no quiere contar mucho, y yo la respeto”, dijo el remisero en declaraciones a la revista Semanario. Héctor es cordobés y tuvo dos matrimonios, el primero con Cristina, con la que tuvo dos hijos, Camila y Lucas. El segundo fue con una mujer de nacionalidad rusa con quien tuvo a Valeria, pero ellas se fueron a vivir a su país de origen. Dueño del característico humor cordobés, tira con gracia algunos comentarios. “¿Qué querés que te cuente? Para mí ésto es la gloria, yo soy un laburante y mirá en la que me metí. Ella es una mujer divina, pero con tanto revuelo ahora nos vemos menos, aunque hablamos mucho por teléfono”, dice entre risas y con picardía.

“Capocha”, como le dicen sus compañeros de trabajo, vive en una pensión, a siete cuadras de Endemol, y maneja un Peugeot 205 verde, que lava a manguera y franela en la puerta de la productora, aunque por estos días anda en un Peugeot 307 negro porque al suyo se le rompió la cadena de distribución. “Yo no me escondo, porque no soy una estrella. Ella tiene cuarenta años de trayectoria, y sabe cómo manejarse con los medios”, dice con total tranquilidad. 

  La soledad de Solita

En los últimos tiempos, la ex conductora de “Gran Hermano 4”, había manifestado que se encontraba muy bien sola y que no necesitaba de un hombre a su lado. A comienzos de año declaró a Semanario que estaba enamorada de su nieta Inés. Pero hace poco más de un mes, tiró algunas pistas al decir que estaba muy enamorada, aunque no dio más detalles. Con el correr de los días, se supo que su enamorado no era otro que Héctor. Sin embargo, cuando Semanario la llamó para charlar de su nueva media naranja, Solita fue rotunda: “Ya sé para que me llaman, pero la verdad es que no quiero hablar del tema. No desmiento lo de mi relación, pero quiero ser cuidadosa, porque soy una señora. Yo no dije nada de lo que salió en las otras revistas. Gracias y les pido que me cuiden”, termina rotunda.

Por su lado, Héctor decidió terminar con una frase que lo dice todo: “Yo le digo que la veía en la tele blanco y negro cuando hacía ‘Rolando Rivas, taxista’ y ahora está viviendo en la vida real lo que hacía en la ficción, pero esta vez con un remisero...”.