Sábado 01 de Abril de 2023
Adam Sandler es una estrella recurrente en Netflix y la plataforma acaba de estrenar “Misterio a la vista”, una segunda visita a los Spitz. Son interpretados nuevamente por Sandler y Jennifer Aniston como Nick, un policía con muy mala puntería, y Audrey, una estilista desocupada, la pareja devenida en investigadores privados presentados en la primera y exitosa entrega, “Misterio a bordo”. La fórmula de esta secuela no parece muy ingeniosa, pero Sandler tiene el don de hacer parecer graciosas o al menos simpáticas hasta las escenas más obvias. Aniston lo sigue de cerca con un personaje que le sale de taquito a la actriz “Friends”.
Todo comienza con los Spitz al borde de la frustración en su carrera de detectives hasta que les llega una invitación de su amigo el multimillonario marajá interpretado nuevamente por Adeel Akhtar para que los visite en India con todos los gastos pagos para asistir a su casamiento con una mujer francesa. Hacia allá van muy felices, pero con sólo poner un pie en el país asiático comienzan los problemas: el marajá es secuestrado el día antes de su casamiento y al modo de Agatha Christie todos son sospechosos, desde su hermana, pasando por su guardaespaldas y el mismísimo jefe de investigar el hecho, incluidos otros exóticos personajes.
Sandler y Aniston, en su tercera aparición en cine, parecen divertirse y forman una típica pareja de comedia blanca americana, con toques de ironía y chistes con doble sentido que sin embargo superan el horario de protección al menor. El carisma de los artistas hace posible superar un guión que ofrece pocas novedades con respecto a su predecesora, y que como aquella película estrenada en 2019, ofrece las locaciones como atractivo extra.
Sandler es un excelente actor y allí están para demostrarlo algunas comedias de este exintegrante destacado de Saturday Night Live como “No te metas con Zohan”, “Son como niños” o “Jack y Jill”. Pero Sandler es también un muy eficaz actor dramático con sensibilidad para mostrar personajes falibles como el de “Diamantes en bruto” o el conmovedor zapatero de “En tus zapatos”. También tuvo algunas participaciones memorables en “Los Meyerowitz: la familia no se elige” y “Embriagado de amor”. Quizás por esa ductilidad recibió el premio Mark Twain al Humor Estadounidense y “Misterio a la vista” sea solo una película más en una carrera con más aciertos que deslices.