Mel Gibson prueba suerte en la gran pantalla a pesar de su mala imagen
El actor vuelve a protagonizar una película, "Edge of Darkness", tras siete años de ausencia. El público lo castigó por haber hecho comentarios antisemitas a un agente de policía

Viernes 29 de Enero de 2010

La última vez que Mel Gibson actuó en una película se lo vio forcejeando con invasores extraterrestres en el thriller de ciencia ficción "Señales".

Eso fue hace más de siete años. En el medio, Gibson se convirtió en un instigador cultural, dirigiendo el controvertido éxito de taquilla de 2004 "La pasión de Cristo" y la violenta épica de acción de 2006 "Apocalipto".

También fue un paria cultural en julio de 2006, cuando, tras ser detenido en Malibú por conducir alcoholizado y exceso de velocidad, le hizo declaraciones antisemitas y obscenas al policía que lo arrestó.

Gibson prácticamente desapareció después de ese incidente. Hoy regresa a la gran pantalla con "Edge of Darkness", un filme de venganza con un sangriento tono similar a sus películas del pasado, como "Rescate" y "Arma mortal".

"Era hora", dijo Gibson, de 54 años, sobre su regreso a la actuación. Y agregó: "Me dieron ganas de volver a montarme en el sillín. Sentí que me estaba añejando hace unos siete u ocho años. Di un paso atrás, hice algunas cosas que quería. Hice algunas cosas que no quería. Y llegó la hora de regresar".

El veredicto del público. "Lo discutimos desde el principio. ¿Es este el papel apropiado para su regreso? Creo que lo es y espero que el público esté de acuerdo", dijo el productor del filme, Graham King.

El analista de taquilla de Hollywood.com Paul Dergarabedian lo está. "En papeles de venganza, pocos igualan a Mel Gibson", dijo Dergarabedian. Y enfatizó: "Si uno se alejó por un tiempo, es acertado regresar de un modo en que el público está cómodo viéndote".

Algunos, empero, cuestionan si la imagen pública de Gibson no ha sufrido daños permanentes. "Esa diatriba borracho confirmó lo que mucha gente sospechaba sobre el tipo de persona que es Gibson", dijo Matthew Traub, director ejecutivo de Dan Klores Communications.

La hora del perdón. Traub, relacionista público especializado en manejo de crisis, cree que la gente está dispuesta a perdonar los abusos de drogas o los escándalos sexuales de las celebridades, pero no su intolerancia.

El publicista Michael Levine, cuya agencia ha representado a Bill Clinton y Michael Jackson, coincide. "Creo que está acabado —dijo Levine—. Trabajará, existirá, pero creo que ya manchó su obituario de por vida".

Gibson rechaza desafiante la idea de que esté acabado. "Han pasado 30 años desde que perdí el anonimato", comentó el actor. "Y han pasado 30 años desde que empezó la humillación pública. Y a veces alcanza un nivel global. Y lo que no te mata te fortalece. Y les digo que ahora soy un hijo de... fuerte porque estoy de vuelta", afirmó confiado el intérprete.

Es más, insistió en que su pasado no afectará su capacidad de trabajar en Hollywood.

"¿Qué escándalo?", respondió ofuscado. Y para explicar su posición explicó: "Eso es mayormente promoción de la prensa, ¡¿OK?! Puedo meterme en el estudio a trabajar con ellos o trabajar independientemente como quiera. Y seguiré adelante como siempre lo he hecho".