"Maternidark", una serie local contra los mitos y estereotipos de la maternidad
La directora Romina Tamburello, la escritora Rosario Spina y la actriz Camila Peralta reflexionan sobre la ficción que ya está disponible en la plataforma gratuita Cont.ar

Jueves 28 de Diciembre de 2023

Luciana le graba audios y videos a Olivia, su futura hija. A través de esos breves registros, busca construir un archivo a flor de piel de la montaña rusa que es el camino a la maternidad. Ese es el corazón narrativo de “Maternidark”, la serie de producción local inspirada en los diarios de la escritora Rosario Spina, co-guionista del proyecto junto a la directora Romina Tamburello. La ficción ya se puede ver completa y de forma gratuita a través de la plataforma de contenidos públicos Cont.ar.

La comedia dramática de seis episodios (de poco más de cuarenta minutos cada uno), fue producida por Pez Cine y filmada íntegramente en la ciudad entre agosto y septiembre del 2022. Está protagonizada por Camila Peralta (“Clara se pierde en el bosque”), Juan Nemirovsky e Inés Estévez, junto a un elenco eminentemente rosarino que se completa con nombres como Laura Copello, Mumo Oviedo, Maru de Rosa y Juan Biselli, entre muchos otros.

La historia de origen de “Maternidark” contiene el germen del tono que la caracteriza y la destaca. Romina y Rosario no se conocían hasta que se cruzaron en una clínica de obra con Pablo Ramos, a principios de 2017. “Mi hija tenía cuatro meses, yo estaba completamente alienada, atravesada por todo lo que significa la llegada a la maternidad. No tenía cabeza para más nada y escribí ese diario. Cuando lo leí en el taller, Romi estalló de la risa”, recordó Spina en diálogo con La Capital.

“Era realmente un drama, pero para mí era tan gracioso lo que contaba, que la gente pensara así las maternidades, desde esos mandatos”, apuntó Tamburello sobre aquel relato que encendió la chispa y que terminaría inspirando el capítulo cinco de “Maternidark”: una visita a un grupo de “mapadres” con aires sectarios y mandatos férreos. “Tenía una cosa medio bizarra, que estaba entre la oscuridad y la locura maternal más visceral, algo un poco absurdo”, sumó Spina.

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Juan Nemirovsky y Camila Peralta, la pareja protagónica de "Maternidark".

Enseguida, Romina pensó en una serie: un capítulo del diario estructuraría un episodio audiovisual. La llamó a Rosario, le hizo la propuesta y se juntaron a escribir las primeras tres páginas del tratamiento argumental. Pero tras ese primer encuentro, al que Spina asistió con su bebé (y que incluyó cambio de pañales en medio del proceso creativo), la escritora no pudo seguir justamente porque la maternidad no le permitía “entregarle tiempo” al proyecto.

Entre 2019 y 2020, decidieron retomarlo. En plena pandemia, a través de reuniones online, le dieron forma a la historia y sus personajes. “Maternidark” ganó primero el Premio para Desarrollo de Series de Ficción del Plan de Fomento a las Industrias Creativas del Ministerio de Cultura de Santa Fe, con una tutoría con la directora y guionista Ana Piterbarg, y luego el concurso Renacer Audiovisual de contenidos públicos de la Nación, que les permitió filmarla.

En los últimos años, se multiplicaron las obras (teatrales, audiovisuales y literarias) que pusieron a la maternidad en el eje narrativo. En este sentido, para Tamburello era importante no presentar un abordaje sobre una gran temática, sino contar la historia particular de maternidad de un personaje, “una mujer santafesina, rosarina, con una familia y unos amigos determinados”, y que “ni siquiera es Rosario”, sino que está inspirado en algunas de sus vivencias.

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Inés Estévez tiene un rol determinante en la serie que ya está disponible en Cont.ar

“Yo siempre supe que no quería ser madre y hubo algo muy interesante en esta exploración. Si algo aprendí es que es intransferible la maternidad. Si bien hay lugares comunes a las experiencias, acá se está contando una historia particular, que también tuvo mucha intervención de Cami”, sumó la directora, en referencia a la protagonista Camila Peralta, que sobresale, divierte y emociona con su interpretación de Luciana.

Es que, además de la precisión de su tono, otro de los elementos más destacados de “Maternidark” son las actuaciones. Las desventuras de Luciana son acompañadas por un séquito de personajes memorables, que van desde su madre (Laura Copello), su pareja (Juan Nemirovsky), su polémico amigo payaso (Mumo Oviedo), el especialista en fertilidad al que visita (Julián Doregger) y su obstetra (Inés Estévez).

Para esto, el trabajo fue largo y sostenido. “En el rodaje habíamos puesto en el plan una cantidad de tiempo, mientras los técnicos se acomodaban, para poder laburar improvisación de los actores sobre cada escena. Eso no es muy usual en el cine ni en la tele porque no se cuenta con esos tiempos. Eso nos permitía llegar siempre muy sólidos”, reveló la directora.

A su vez, Tamburello destacó el aporte de todas las áreas técnicas y el “trabajo codo a codo desde el primer momento” con Anju (Ana Julia) Manaker, directora de arte y vestuario; Marcos Garfagnoli, director de fotografía, y el camarógrafo Lucas Pérez. A ese “núcleo duro del aporte creativo” se sumaron los productores Santiago King, Federico Actis y Luciana Tamburello.

Antes del rodaje, Romina viajó durante dos meses a Buenos Aires para trabajar el personaje con Camila, a quien eligió después de ver en la obra de improvisación “Los miedos”, dirigida por el rosarino Alejandro Gigena. “Nos pasábamos horas charlando sobre el guión, intentando encontrar más humor en algunas réplicas, pensando en irnos al carajo con algunas cosas políticamente incorrectas”, recuperó la directora.

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Los amigos, amigas y la futura abuela esperan que dé a luz Luciana en una de las escenas más disparatadas de la serie.

“Eso para mí fue lo más hermoso de esto. Trabajar con alguien con un proyecto tan propio, al que le dedicaba tanto. Yo nunca había protagonizado una serie, así que se encontró con una actriz con muchas ganas de poner todo su trabajo. Fue una buena combinación entre las dos”, agregó por su parte Peralta. La falta de experiencia maternal en la dupla fue otra coincidencia que propició la búsqueda de matices y colores en Luciana.

“El personaje es una madre primeriza que no tiene idea, así que me servía en eso no ser madre. Tener cierta distancia sobre el tema nos permitió jugar, y ahí encontramos mucha comicidad”, sostuvo Camila. A su vez, contar con los diarios y la autoría de Rosario, los apuntes de otras madres (amigas, hermanas) y algunas instancias de investigación personal (Peralta, por ejemplo, aseguró haber indagado en cuestiones de la maternidad que ahora quisiera poder olvidar), permitieron el equilibrio justo entre verosimilitud y el corrimiento propio del humor.

Según Spina, recién pudo ver la comicidad intrínseca de algunas experiencias con la serie terminada. “La vara maternal está tan alta a nivel social, que todas vamos a ser siempre malas madres”, reflexionó la escritora. En eso, “Maternidark” cuestiona los viejos mandatos pero también los nuevos mandatos de maternidad (alerta sobre los peligros de problemáticos gurúes) y afirma las contradicciones y vaivenes propios de una experiencia tan singular. A su vez, busca visibilizar aristas tabú, como el deseo sexual de algunas personas mientras transitan el embarazo, que articula el episodio cuatro. “Fue muy conmovedor y muy emocionante ver la serie. Sentí que había mucho laburo, que hay algo mío ahí que a la vez no es del todo mío. Escuchar frases del diario en el personaje fue magia”, concluyó la autora.