Marvel se pone tierno y lanza con Disney al niño genial de su familia
El filme apunta a un segmento de espectadores que crecieron con la tecnología como algo. Baymax es el robot inflable similar a un pingüino de gran tamaño de "Grandes héroes".

Martes 09 de Diciembre de 2014

El último superhéroe de Marvel en llegar a la pantalla grande no tiene la mirada aguda de Iron Man, ni el físico musculoso del Capitán América o un gran martillo como Thor. Pero eso no impide que Walt Disney tenga la esperanza de que Baymax, el robot inflable similar a un pingüino de gran tamaño de "Grandes héroes" y su amigo Hiro creado por Marvel, se lance al mundo de los superhéroes de dibujos animados.

El mismo Stan Lee, uno de los creadores de la factoría donde se generaron también Spiderman, Wolverine y Daredevil, vuelve a aparecer en el cine y le presta su voz a uno de los personajes. "No hay nada más divertido que hacer voces. Me encanta", dijo el dibujante y añadió sobre la sociedad con Disney: "El sentimiento de pensar que cualquier cosa de la película ha sido inspirada en Marvel me parece impresionante" (ver aparte).

"Iron Man" ayudó a "reorientar el interés de las personas que ahora tienen una chance para elegir entre la ciencia ficción y la fantasía", dijo Don Hall, quien co-dirigió "Grandes héroes" con Chris Williams.

A través del aprovechamiento de la siempre inquieta escena tecnológica y de la idea de los jóvenes innovadores en ese área, Williams dijo que esperaba que el público pudiera conectar con una nueva banda de superhéroes compuestos por nerds adictos a la tecnología inteligente que en el caso del filme aprovechan sus conocimientos dirigidos por el genio adolescente Hiro.

Y luego está Baymax, un adorable robot inflable que trabaja como asistente sanitario inspirado por un brazo robótico de vinilo que los directores vieron en los laboratorios de investigación de Carnegie Mellon.

"Los jóvenes forman equipos de investigación en robótica en estos días", dijo Williams. "Hay un interés creciente en los jóvenes centrado en la ingeniería", consideró.

La película sigue a Hiro en la ciudad de Sanfransokyo, un imaginario lugar futurista que funde San Francisco con Tokio. Es que las influencias de la estética japonesa no está solamente en los nombres de los personajes. También aparece en los personajes inspirados en el animé o en la búsqueda de la cara de Baymax a partir de dos agujeros conectados por una línea en pequeñas campanas japonesas.

Para crear Sanfransokyo, el director de tecnología de animación de Disney, Andy Hendrickson, diseñó software para mapear edificios de estilo de Tokio sobre el diseño actual de San Francisco.

Hiro entra en un concurso para obtener una vacante en la universidad tecnológica local a instancias de su hermano mayor, Tadashi, pero ocurre una tragedia y Tadashi muere repentinamente.

Baymax, el prototipo de robot creado por Tadashi es un consuelo para Hiro, y a partir de ese conflicto él y sus amigos de la universidad se unen para convertirse en superhéroes utilizando sus conocimientos científicos. El grupo termina organizándose para acabar con un villano enmascarado que se escuda detrás de una máscara del teatro Kabuki y que intenta apoderarse de la ciudad con microbots.

Las películas de Disney no han evitado a tratar el tema de la muerte, como es el caso cierva madre de "Bambi" o el padre de Simba en "El Rey León". Esas películas ayudaron a los directores de "Grandes héroes" a introducir la muerte como un catalizador de su historia y el origen de su calidad de superhéroe. "Era difícil para nosotros hablar de quién eran Hiro y Baymax sin hablar del hermano de Hiro que es quien finalmente provoca el encuentro", dijo Hall, que ahora intentará ubicar a este grupo de amigos en el gran segmento del entretenimiento de una nueva generación de niños para quienes la tecnología es algo de todos los días.

Los dos directores detrás de una apuesta de largo aliento

Disney, asociado con Marvel para “Grandes héroes”, todavía disfruta del éxito de “Frozen” que fue candidata al Oscar y que se convirtió en la película más taquillera de animación de todos los tiempos, con 1.300 millones de dólares en ventas mundiales. El segmento, de hecho, es uno de los más rentables de Hollywood. Las películas de animación en 2013 representaron 1,7 billones de dólares (millones de millones) de un total de 10,2 billones en ventas en Estados Unidos y Canadá. Ahora la responsabilidad de acercarse a esas cifras será de Chris Williams, que debutó detrás de cámaras con “Bolt”, y Don Hall, con “Winnie the Pooh”, en tanto que ambos ya colaboraron como guionistas de “Las locuras del emperador” y “Tarzán”.