Martes 05 de Mayo de 2009
Este es el show. Marcelo Tinelli volvió anoche a la tele y la gente por un momento hasta se olvidó del dengue, de la gripe porcina y los bolsillos flacos, para entregarse a la diversión. "Vuelve el humor" le dijo Tinelli a Adrián Suar, gerente de programación de El Trece, el nuevo nombre de Canal 13. Un Tinelli al descubierto fue la esencia del nuevo "ShowMatch".
El estudio de Ideas del Sur pareció un set de Hollywood. Unos 350 artistas coronaron la apertura, con los bailarines Hernán Piquín y la deslumbrante Valeria Archimó, con una vorágine de rutinas coreográficas que se sucedían a puro vértigo, casi con la misma velocidad que pasaron estos 20 años para este combo con el sello Tinelli, que comenzó como "VideoMatch" y luego mutó en "ShowMatch".
El recuerdo fue la constante. "Estamos intactos" decía Marcelo, mientras miraba a sus compañeros eternos de ruta, entre los que se destacaron desde José María Listorti, Carna y Freddy Villarruel hasta los créditos locales Pablo Granados, Pachu Peña y Jorge Fossetti.
Fue un arranque con todo, no sólo en las mediciones, que es muy sencillo aventurar un rating codeándose en los 35 puntos, antes que lo confirme Ibope. Tinelli se animó a tocar de taquito el tema de su separación con Paula Robles y lo hizo desde la ficción, escudándose en que "ocasionalmente" Paco Hasse escribió un paso de comedia dos meses antes de conocerse su ruptura con la bailarina.
Y este aparentemente distinto Tinelli, con pelo corto y tatuajes, asomó con resortes nuevos para trabajar sobre un esquema viejo. Y desde ahí se justifica su irrupción como actor de comedia junto a Guillermo Francella, nada menos. Francella se animó a burlarse del personaje de Marcelo en un tiro por elevación al Marcelo real.
Uno de los hallazgos más logrados de la producción fue la presentación oficial del programa. Nada menos que con una parodia de "Lost". Y fue todo un guiño. El pasado y el presente, los personajes célebres, las frases históricas del programa, la música, desde "Twist y gritos" hasta "Vicio", todo confluía, se perdía y renacía en ese avión derribado. No estaban muertos, estaban de parranda. Esa es la idea, la que capta Suar, la que entiende el televidente, la que concibe Tinelli, que se fue de la tele un 14 de diciembre de 2008 y vuelve cinco meses después. Pero es como si nunca se hubiese ido.
Por eso pega tanto la irrupción de Cacho Castaña en el sketch de Los Tangueros, o la aparición de Diego Korol en la cobertura de la goleada de Barcelona por 6-2 sobre el Real Madrid, y con la voz de Marce en off, como antes, como en el "VideoMatch" de las medianoches, con las risas, los alfajores en la boca, el micrófono verde. Todo sigue igual. Y hasta da ganas de disfrutarlo.
En un desfile de sorpresas, también se lució Antonio Gasalla, como una maquilladora que supuestamente lo maquillaba desde la época de "Badía y Compañía". "¿Te separaste al final? Ojo, mirá que ahora te vas a enganchar con cualquier mujer de la noche" le advirtió la inefable criatura de Gasalla, que aprovechó para tomar en sorna todo el derrotero de su separación. Ahí se vio el Tinelli más íntimo, a cara limpia, el mismo que se ríe con este presente plagado de nostalgias.