Martes 14 de Marzo de 2023
“Todo en todas partes al mismo tiempo” fue la gran ganadora de la noche. La película se quedó con siete de los 11 galardones a los que aspiraba -incluido el de mejor película-, el de mejor actriz para Michelle Yeoh, y los de mejores actores de reparto para Ke Huy Quan y Jamie Lee Curtis que coronaron su buen desempeño y agregando el galardón más destacado a la larga lista de premios.
Pero, ¿qué hizo que una película independiente y de bajo presupuesto se transforme en el fenómeno que es hoy? El film, que es a la vez ciencia ficción, comedia absurda, una película de artes marciales y drama familiar que pasea por el multiverso, fue reconocido por casi todos los sindicatos del cine, como los de productores, actores, directores y guionistas, además de los Spirit Awards. Y todo eso con una inversión de apenas 14 millones de dólares y una recaudación de más de 100 millones.
Para empezar, el segundo largometraje del dúo conocido como los Daniels, Daniel Kwan y Daniel Scheinert, fue elogiado por sus colegas. “Inyecta energía al cine como en los 90 lo hicieron las pelis de Tarantino”, dijo de ella el cineasta mexicano Alfonso Cuarón. Y sus compatriotas Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro la llamaron “el Trainspotting de esta generación”, comparándola con la película de 1996 dirigida por el británico Danny Boyle.
También la defensa que hicieron los Daniels de su trabajo es acertada. A pesar de la enrevesada narrativa, los Daniels defienden que la suya es una de las películas más realistas del año. “Todos los personajes están en sus propios mundos. Hablan sin entenderse. Era la oportunidad perfecta para mostrar que en realidad ya vivimos en el multiverso”, dijo Kwan en el podcast Script Apart.
Por su parte, Glenn Whipp, columnista y crítico de cine de Los Angeles Times, escribió: “En el fondo, es el cuento clásico de un matrimonio que se deshace y de una familia que necesita sanar. Es una andanada contra la desesperación y el nihilismo, y ver eso, sentir eso, ha sido terapéutico para mucha gente, incluida para aquellos que votan en los premios”.
Además, por ser una frenética superposición de géneros y combinar varias ficciones en una, la película tiene algo que ofrecer a cada tipo de audiencia. Resulta atractiva para los amantes de la ciencia ficción, para los que gustan de las cintas de artes marciales, para los que prefieren el cine de autor, la comedia absurda, el surrealismo y la sátira.
Por si faltara algo, es inclusiva: “Tres generaciones distintas pueden sentirse identificadas con la historia y tiene un gran atractivo para las familias inmigrantes de diversos orígenes étnicos”, escribió Caryn James para BBC Future.“Ser inmigrante es vivir en un multiverso fragmentado”, escribió al respecto la profesora de Princeton Anne Anlin Cheng en The Washington Post. La propia protagonista hizo referencia a cómo la película ayuda, a su vez, a visibilizar la comunidad asiático-estadounidense. “Soy muy consciente de que esto (su nominación al Oscar) va más allá del reconocimiento a mí como actriz. Es toda una comunidad de asiáticos diciendo: tienes que hacerlo por nosotros”, le dijo Michelle Yeoh a la BBC antes de los Oscar.