Viernes 22 de Febrero de 2008
Todos los años pasa lo mismo. Un grupo de talentosos artistas quedan excluidos de las nominaciones a los premios Oscar, pese a sus excelentes actuaciones en la pantalla.
Algunos de los olvidados este año, y que según la crítica tenían buenas posibilidades de ser incluidos en las codiciadas nominaciones, son Ben Kingsley, por su papel de un asesino a sueldo en "You Kill Me"; Keira Knightley, cuyo rol de aristócrata en "Expiación, deseo y pecado" fue alabado por los expertos; y Steven Zahn, quien interpreta a un soldado prisionero en Laos en el filme "Rescue Dawn".
Asimismo, la veterana Michelle Pfeiffer mostró su talento como comediante en la versión para cine del musical "Hairspray". Al igual que su coprotagonista John Travolta, que cambió de sexo para encarnar a la madre de una joven con sueños de estrella, Pfeiffer no fue incluida en las nominaciones. Las comedias no corren normalmente la misma suerte que los dramas a la hora de competir por un galardón. A diferencia de los Oscar, los Globos de Oro cuentan con un rubro dedicado a este género y el musical, lo cual permite premiar el genio cómico de muchos artistas.
Otra actuación obviada por la Academia de Hollywood fue la de Angelina Jolie en "Todo corazón". La actriz interpreta a Mariane, la esposa embarazada del periodista del Wall Street Journal Daniel Pearl, asesinado por terroristas en Afganistán, durante los agonizantes meses previos a su muerte.
Denzel Washington no competirá este año por un Oscar. El actor protagonizó, dirigió y produjo "The Debaters", un filme, basado en hechos reales, sobre un grupo de estudiantes negros que se enfrenta en una competencia oral a sus colegas de Harvard. Tampoco tuvo posiblidades por su gran papel en "Gángster americano".
Una vieja historia. Pero este grupo de actores no está solo. Desde Humphrey Bogart hasta Marilyn Monroe, Susan Sarandon y Sean Penn, muchos de los grandes de Hollywood fueron dejados de lado en alguna oportunidad, pese a su indiscutido talento en la pantalla de cine.
Sin embargo, algunas de sus actuaciones integran la lista de las mejores en la historia de Hollywood, incluso cuando no fueron consideradas para un premio Oscar.
Marilyn Monroe fue ignorada en tres oportunidades: por su trabajo en "Una Eva y dos Adanes" de 1959, "Nunca fui santa" de 1956, e incluso "The Seven Year Itch" de 1955. Su presencia frente a las cámaras y su magnetismo con el público continuan siendo únicos décadas después de su muerte.
Pese a haber sido nominado en dos oportunidades, las actuaciones de Cary Grant en cinco de sus más famosos largometrajes fueron ignoradas por la Academia. El actor no fue incluido en las nominaciones por "La adorable revoltosa", "Ayuno de amor", "Historias de Philadelphia", "Notorious" y "Algo para recordar".
Asimismo, Richard Gere no fue incluido en la categoría de mejor actor por dos de sus mejores actuaciones: en "Buscando a Mr. Goodbar" de 1977 y "Reto al destino" de 1982. Esta última película lo lanzó a la fama a nivel internacional y lo convirtió en un símbolo sexual.
La interpretación de Reese Witherspoon en el rol de una estudiante ambiciosa, dispuesta a todo por obtener la presidencia estudiantil en su colegio, en la comedia "Election", de 1999, es considerada una de las mejores de los 90. Pero los miembros de la Academia no lo reconocieron en su momento.
Pero esto no sólo ocurre con el trabajo de los artistas frente a las cámaras. Quienes están detrás de ellas sufren a veces el mismo destino. En 1989, "Conduciendo a Miss Daisy" fue premiada como la mejor película del año, sin embargo, su director Bruce Beresford fue excluido de la categoría a la mejor dirección. Algo similar sucedió con Steven Spielberg, con "El color púrpura" y James L. Brooks, con "Detrás de las noticias".
La selección anual de candidatos al premio más codiciado de Hollywood es cruel y sumamente competitiva. El domingo, mientras algunos esperan con ansias que su nombre sea el elegido, otros simplemente disfrutarán con la idea de que sea la historia la que los premie. l