Sábado 20 de Julio de 2019
"El rey león", a rey muerto, rey puesto
Calificación: ****. Dirección: Jon Favreau. Género: Aventuras. Voces: Beyoncé, Danny Glover, Seth Rogen, Chiwetel Ejiofor. Salas: Cines del Centro, Hoyts, Nuevo Monumental, Showcase, Village.
Hay pocas historias en el universo animado que conmuevan tanto como “El Rey León”. A 25 años de aquella epopeya de Disney, el derrotero de Simba y su padre Mufasa vuelve a escena en una apuesta digitalizada y con el agregado, para las versiones subtituladas, de las voces de Beyoncé, Danny Glover, Chiwetel Ejiofor y Seth Rogen. Hay algo contundente, nada iguala a la versión de dibujitos animados. Es que aquí, el efecto sorpresa se pierde. Pero hay una historia que, para aquellos que la descubren ahora, tiene una fuerza arrolladora. Y es cómo se plantea la crudeza del ciclo de la vida, sobre todo en el vínculo de Mufasa y su hijo Simba. La película también hace hincapié en la identidad, en no renunciar a los valores que constituyen la historia de cada uno y, claro, de qué manera la ambición por el poder tiene su castigo, al menos en el mundo del reino animal de Disney. Porque el pequeño Simba creerá que ya es rey cuando la corona le queda demasiado grande y su tío Scar, el villano, apelará a la mentira y a instalar un sentimiento de culpa para lograr sus objetivos. Timón y Pumba con su canción “Hakuna Matata” vuelven a descomprimir el momento trágico y el contrapunto de estos amigos levanta las primeras risas en medio de alguna que otra lagrimita. Sorprende, eso sí, la calidad técnica del filme. Es el momento en que uno agradece la imagen y el sonido de la gran pantalla. Por eso vale la ocasión para cambiar el sentido de una famosa frase y gritar: “El rey ha vuelto, ¡viva el rey!”
Por Pedro Squillaci
"En los 90", espíritu adolescente
Calificación: ****. Intérpretes: Sunny Suljic, Katherine Waterston , Lucas Hedges y Na-kel Smith. Dirección: Jonah Hill. Género: Comedia dramática. Sala: Del Centro.
Con la cartelera tapada de remakes y tanques de Hollywood, “En los 90” es un bienvenido oasis. Se trata del debut como director de Jonah Hill, el gran actor que se hizo conocido en comedias como “Superbad” y “Comando especial”, y que fue nominado al Oscar como actor de reparto por “Moneyball” y “El lobo de Wall Street”. A los 35 años, Hill decidió dar el salto a la dirección con un filme áspero y a la vez sensible que se ubica en la mejor tradición del cine de iniciación adolescente. La historia se ubica en Los Angeles (en la parte menos glamorosa de la ciudad), en 1995. Allí está Stevie (interpretado por el pequeño Sunny Suljic, toda una revelación), un chico de 13 años que vive con su joven madre y un hermano bastante mayor que lo agrede constantemente. Esta agresión se advierte ya desde la potente primera escena, y será el disparador para que Stevie busque un lugar que identifique como propio fuera de su casa.
En apenas 85 minutos, el director mostrará el arco de transformación del protagonista: su tímido acercamiento a un grupo de skaters algo marginales, los ritos de aceptación del grupo y sus primeros coqueteos con el alcohol, las drogas y el sexo. El registro es casi minimalista, sin moralinas ni golpes bajos. Y se agudiza en los momentos en que el entusiasmo desbordado de la adolescencia se da de cara con el descontrol y el peligro. La banda de sonido (firmada por el gran Trent Reznor) incluye grupos emblemáticos de la época como Pixies, Nirvana, Cypress Hill y Wu-Tang Clan. Y para el recuerdo queda esa escena del protagonista y su mejor amigo andando en patineta al atardecer, mientras de fondo suena Morrissey cantando “We’ll Let You Know”.
Por Carolina Taffoni
"Infierno grande", camino a la perdición
Calificación: ***. Intérpretes: Guadalupe Docampo, Alberto Ajaka, Mario Alarcón, Hector Bordoni y Chucho Fernandez. Dirección: Alberto Romero. Género: Drama. Sala: El Cairo.
“Infierno grande” interna a su personaje protagónico en una atmósfera de extrañamiento a los pocos minutos de comenzar. La muerte y la violencia se esconden en un pequeño pueblo de La Pampa. Los mitos y las devociones populares se mezclan en una road movie de atmósfera asfixiante que sin embargo cuenta con un personaje femenino capaz de abrirse camino a cualquier precio y con la fuerza de demoler prejuicios y supuestas debilidades.
Guadalupe Docampo y Alberto Ajaka interpretan a María y Leonel, una pareja con una clara disparidad de poderes, enfrentados por la violencia contenida de él, un político en campaña, y la determinación de ella, una docente a punto de parir que quiere emigrar y que compone como puede sus obligaciones, su embarazo y los desbordes de su marido.
El filme se desarrolla en su mayor parte en un territorio deshabitado, bellamente fotografiado por Tebbe Schoningh, en un trabajo que refleja la desolación del campo abierto donde la hasta la idea de civilización parece ajena al contexto. El director Alberto Romero, también autor del guión, evoca por momentos algunos climas de las narraciones de Borges, entre lo ominoso y lo fantástico, y lo hace con una economía de recursos admirable, algunos personajes surrealistas, como un cura con su iglesia ambulante, y locaciones en Naicó, un pueblo fantasma de La Pampa devorado por la naturaleza, como lucen los personajes de Romero.
Por Rodolfo Bella