Domingo 04 de Diciembre de 2016
"Sully: hazaña en el hudson", un héroe de carne y hueso
Calificación: ****. Intérpretes: Tom Hanks, Aaron Eckhart, Laura Linney, Valerie Mahaffey y Delphi Harrington. Dirección: Clint Eastwood. Género: Biográfica. Salas: Monumental, Showcase, Del Centro, Hoyts y Village.
En enero de 2009, el piloto Chesley "Sully" Sullenberger se convirtió en un héroe cuando logró acuatizar en el río Hudson de Nueva York un jet con 155 pasajeros que había perdido las dos turbinas poco después de despegar. Fue una maniobra desesperada pero exitosa. Los pasajeros se salvaron y contaron un final feliz. Sin embargo, al piloto le esperarían largos interrogatorios de la Comisión de Seguridad Aeronáutica cuestionando su accionar y especulando con las pérdidas de las compañías de seguros. Clint Eastwood reconstruye esta historia con su sello clásico: con una gran precisión en la narración, sin excesos ni golpes bajos. Mientras el cine de Hollywood se envicia con películas cada vez más largas, el director de "Los imperdonables" y "Gran Torino" se toma sólo una hora y media para contar al detalle la hazaña en el Hudson y para meterse en la piel de su protagonista, un involuntario héroe de perfil bajo que, a pesar de haber salvado 155 vidas, está inmerso en un montón de dudas. Sully y su fiel copiloto se enfrentan solos a la burocracia y un sistema que mide todo en números, sin tener en cuenta el factor humano que la película revela. También es notable como Eastwood logra crear verdadera tensión en un relato cuyo final ya es conocido. Tom Hanks y todo el reparto suman al talento del director, y es recomendable quedarse hasta el final de los créditos para terminar de disfrutar de la historia.
Por Carolina Taffoni
"Fuga de la patagonia", la guerra de los mundos
Calificación: ****. Intérpretes: Pasblo Regoni, Bernado Morico, Héctor Bordoni, Gustavo Rodríguez. Dirección: Javier Zeballos y Francisco D'Eufemia. Género: acción. Salas: Del Centro.
A diferencia de un western en el que el héroe solitario viene a restablecer el orden, en “Fuga de la Patagonia” el protagonista es parte involuntaria del conflicto. El protagonista es Francisco Moreno, enviado a esa parte del país por el gobierno del general Roca para cartografiar el territorio. Moreno se ganó la confianza de una de las tribus mapuche y fue padrino de Francisco, uno de los hijos del cacique, pero en algún momento fue acusado de espiar para Roca y sentenciado a muerte. La película de Javier Zeballos y Francisco D’Eufemia recrea uno de los diarios de Moreno en el que relata la fuga de esa condena.
En 1879, año en que transcurre la película, la Campaña del Desierto recién comenzaba. Moreno era además un naturalista y espectador privilegiado de un mundo que estaba a punto de desaparecer, aunque él, según la película, no lo supiese. Uno de los aciertos de esta ópera prima es que no emite juicios, expone los hechos y pone hacia el final cierta mirada romántica y redentora.
Rodada en escenarios naturales, con partes habladas en mapuche, el filme conserva el suspenso hasta los últimos minutos. Película de diálogos por momentos demasiado extensos pero necesarios para encuadrar el contexto histórico, el filme contrapone las aparentemente buenas intenciones de Moreno -”que la zona se desarrolle, que llegue la educación y que ellos (los indios) sean parte de eso”, dice el personaje- con la evidencia de que las cosas tal vez no sean como él cree. Quizás su trabajo como cartógrafo sea utilizado por el gobierno para cercar a los indios. Así lo sorprende un soldado cuando le cuenta que desertó porque “los soldados le están tomando el gusto a la sangre”.
Por Rodolfo Bella
“Capitán fantástico”, los niños de Chomsky
Calificación: ***. Intérpretes: Viggo Mortensen, George MacKay, Frank Langella, Annalise Basso. Dirección: Matt Ross. Género: drama. Salas: Monumental, Del Centro, Hoyts, Showcase, Village.
Relato familiar y fábula moral, además de homenaje a Noam Chomsky, seguramente el teórico de izquierda más importante de Estados Unidos —con sus frases, su figura y hasta su cumpleaños—. Todo esto es “Capitán fantástico”, un filme nacido en las fauces de la mismísima industria y diseñado para entretener al gran público. El lado de fábula irreverente significa criar a tus hijos al margen de la sociedad de consumo, sin relación alguna con otros humanos, reemplazar la educación oficial con la enseñanza del mismo padre impartiendo clases cuasi-militares de cultura e historia, matemática y filosofía, idiomas y política, supervivencia física e intelectual, etcétera etcétera. Sí, un padre tan cercano al solitario e inconformista Henry David Thoreau que escribió “Walden” o al Zaratustra nietzscheano como a un tirano excéntrico con pinta de hippie viejo. Así la cuestión, la historia de Ben Cash —el padre de espíritu libre y arrogante— y sus seis hijos, de su traslado obligado y traumático de ese rincón en el mundo, un verdadero paraíso natural, a la urbe, se debate entre el mensaje moral y el entretenimiento, a veces a través de escenas traídas de los pelos... pero, es cierto también hay que tener en cuenta de que se trata sólo de una fábula.
Por José Cavazza
“Ataúd blanco”, la trampa de cambiar el destino
Calificación: ***. Intérpretes: Julieta Cardinali, Eleonora Wexler, Rafael Ferro y Damián Dreizik. Dirección: Daniel de la Vega. Género: terror. Sala: Hoyts, Monumental, Showcase y Village.
El género del terror va ganando cada vez más espacio en en el cine argentino. Y Daniel de la Vega es uno de los cineastas que evidenció un mayor crecimiento. Con algunas referencias inevitables a la saga de “El juego del miedo”, el realizador que venía de un buen trabajo con “Necrofobia” vuelve a apostar más al suspenso que al terror y le da resultado. Bajo el subtítulo “El juego diabólico”, De la Vega construye un relato breve e intenso estructurado desde la desesperación de una madre que es capaz de hacer lo imposible para salvar la vida de su hija. Desde ese lugar de empatía natural con el espectador, configura una suerte de road movie en la cual Virginia (Cardinali) enfrentará a una secta perversa que secuestró a su pequeña Rebeca en un pueblo fantasma. Para rescatarla, tendrá que llevar ante el rito demoníaco un ataúd blanco. Pero el tema es que ella no será la única mujer que quiere salvar a un niño, sino tres, y ahí está el guiño a “El juego del miedo”, porque sólo una de ellas podrá vivir para lograrlo. El filme tiene motosierras, cuerpos cortados al medio, cabezas cortadas y sangre, pero en su justa medida y con buenos efectos. El logrado guión plantea hasta qué punto sirve traicionar al destino.
Por Pedro Squillaci