"Los espíritus de la isla": La vida es una herida absurda
Calificación: Muy buena. Intérpretes: Brendan Gleeson, Colin Farrell, Barry Keoghan y Kerry Condon. Género: Comedia dramática. Dirección: Martin McDonagh. Salas: Del Centro, Showcase, Hoyts y Cinépolis.

Sábado 04 de Febrero de 2023

Después de la elogiada “Tres anuncios por un crimen” (2017), el guionista y director Martin McDonagh regresó con “Los espíritus de la isla” (“The Banshees of Inisherin”, en inglés), una película en donde confirma su particular estilo y las temáticas que lo obsesionan, y que también tiene destino dorado: fue premiada en el Festival de Venecia, recibió galardones de distintas asociaciones de críticos de EEUU, se llevó tres Globos de Oro y está nominada a nueve Oscar, incluida la categoría máxima de mejor película.

La premisa del film es (o parece) sencilla: la trama se desarrolla en los años 20, en una islita en las costas de Irlanda. Allí, Colm Doherty (Brendan Gleeson) es un violinista que, de un día para otro, decide ignorar a su vecino y compañero de copas, un tipo simple y tranquilo llamado Pádraic (Colin Farrell). Colm le dice que ya no tiene tiempo para charlas “banales y aburridas”, que quiere concentrarse en componer música y dejar un legado importante, y por supuesto que Pádraic, que convive y depende de su hermana Siobhán (Kerry Condon), y que no tiene demasiadas luces, no entra en estos planes. Desconcertado y triste, el amigo ignorado va a insistir y le va a reclamar esta actitud egoísta a su ex compinche, pero Colm se pone extremadamente drástico: le responde que por cada vez que intente reanudar la relación, él se va a cortar un dedo. Ni siquiera le importa que esto lo perjudique como violinista: asegura que se va a cortar un dedo.

No conviene adelantar mucho, sólo que a partir de ahí las cosas se pondrán muy tensas y vendrá una escalada de violencia, crisis y replanteos. Lo notable es que Martin McDonagh, talentoso dramaturgo devenido en guionista, transforma este material en una comedia. Porque esta película no es un drama con algunos destellos de humor, como podría calificarse “Tres anuncios por un crimen”. “Los espíritus...” es una comedia dramática, negrísima, ácida y hasta absurda, pero es una comedia al fin. El público en la sala no puede reprimir las risas, aunque haya dolor detrás de cada diálogo.

McDonagh maneja este tono con una soltura envidiable, sin subrayados ni golpes bajos, mientras atraviesa desde esa mirada temas universales como la soledad, la amistad masculina, los impulsos de autodestrucción, la fragilidad de los vínculos y el deseo (pocas veces confesado) de trascender. Al mismo tiempo, el director va tejiendo un paralelo entre el enfrentamiento de estos amigos y la guerra civil que trascurre justo enfrente, en Irlanda, a principios de los años 20.

Un párrafo aparte merecen los protagonistas y todo el elenco. Colin Farrell y Brendan Gleeson conservan la química actoral de “Escondidos en Brujas”, la ópera prima de McDonagh. Y Farrell, a los 46 años, parece haber conseguido finalmente la madurez interpretativa que exige un guión como este. La transformación de su personaje es tan sutil como profunda, y él lo transmite apenas con la mirada y unos pocos gestos. La irlandesa Kerry Condon (también nominada al Oscar) es una revelación. Y lo mismo puede decirse de Barry Keoghan (el Joker de “The Batman”), que lleva el peso de la subtrama más oscura de la historia.

Los Espíritus de la Isla | Tráiler Oficial | Subtitulado